Estado

Se hunde panorama crediticio del Estado

Ante crecimiento de la deuda, perspectiva pasa de ‘estable’ a ‘negativa’: HR Ratings

Sandra Rodríguez
El Diario de Juárez

viernes, 28 febrero 2020 | 12:00

El crecimiento de la deuda de corto plazo del Estado de Chihuahua motivó que la calificadora HR Ratings bajara de “estable” a “negativa” la “perspectiva” crediticia de la entidad al final del año pasado.

Ricardo Gallegos, director ejecutivo de Finanzas Públicas y Deuda Soberana de la calificadora, explicó que esta decisión –difundida en un reporte del 24 de diciembre– se tomó luego de que se observó un uso de este tipo de pasivos superior al esperado.

“Justamente, el movimiento que hicimos en diciembre del año pasado obedece a estos factores; identificamos varias cosas, pero en relación específicamente al corto plazo, vimos que sí hubo un uso superior a las expectativas que nosotros estábamos marcando”, dijo Gallegos vía telefónica desde la Ciudad de México.

“Y el movimiento que hicimos en diciembre del año pasado fue ratificar la calificación de HR A-, y cambiar la perspectiva de estable a negativa”, agregó el experto.

El reporte de la calificadora, disponible en su página electrónica, agrega que el crecimiento en Chihuahua de este tipo de pasivos con vencimientos de no más de un año –que no requieren aprobación del Congreso y a los que el Gobierno de Javier Corral ha recurrido cada cierre de año– incidió a su vez en el indicador del “servicio” de la deuda, que mide el costo de los intereses.

“La Perspectiva Negativa se debe al incremento observado en el uso de deuda a corto plazo, lo que generó un deterioro en el Servicio de Deuda del Estado, así como el crecimiento observado en las Obligaciones Financieras sin Costo, en línea con el déficit fiscal observado al cierre de 2018”, dice el reporte.

En la entrevista, Gallegos agregó que, de no mejorar estos indicadores, HR Ratings –establecida en 2007 para analizar la capacidad de pago de diversas entidades– podría incluso modificar no sólo la perspectiva crediticia del Estado, sino también la calificación de la capacidad de pago del Estado, la cual se ha mantenido en nivel de “HR A-”, que significa que el deudor ofrece una seguridad “aceptable” de solventar a tiempo sus obligaciones financieras.

La calificación que sigue a la baja en la escala de HR Ratings es HR BBB, que significa que la entidad tiene una capacidad “moderada” de pagos.

“Durante 2017 y 2018 (Chihuahua) ha mantenido la calificación, pero en 2017 y 2018 se le puso una perspectiva estable, es decir, pensamos que no podría deteriorarse la calificación y se mantendría”, dijo Gallegos.

“En 2019 cambiamos esa perspectiva a negativa, y la revisión que hagamos durante este año estará en torno a esa decisión, si la mantenemos o si se traduce esa perspectiva negativa en una baja ahora sí de la calificación”, agregó.

De acuerdo con la escala de la compañía, la mejor calificación que puede tener un deudor es HR AAA, que significa que el sujeto evaluado tiene la “más alta calidad crediticia” y un riesgo mínimo de falta de pagos, mientras que la peor es HR D, en la que el deudor tiene alta probabilidad de incumplir.

Tensión el año que entra

Gallegos mencionó también que diversas entidades que tendrán elecciones en 2021, como Chihuahua, podrían empezar a ver presionadas sus finanzas debido a que la Ley de Disciplina Financiera obliga a que los pasivos de corto plazo se liquiden al menos tres meses antes de que concluya cada administración.

“Algo tiene que haber pasado entre el ingreso y el gasto que al final del día hace que un estado como Chihuahua tome el corto plazo. Si este desgaste entre el ingreso y el gasto es estructural, definitivamente en el último año, algo tiene que dejar de hacer para que este corto plazo lo pueda pagar con el flujo de efectivo normal”, dijo.

“Entonces, lo que vamos a ver prácticamente en todas las administraciones que concluyan en 2021, es este elemento: eventualmente lo que te permite la ley para como una política de menores ingresos, pero tienes que apretar al cierre de la administración y dejarlos en cero”, agregó.

El pasado 5 de febrero, este medio reportó que la contratación de pasivos de corto plazo había dejado al cierre de 2019 un saldo de 3 mil 648 millones de pesos, cantidad que fue un 35 por ciento mayor que el mismo concepto al finalizar diciembre de 2018, como muestran los respectivos Informes Analíticos difundidos por la Secretaría de Hacienda estatal.

Este saldo corresponde al monto pendiente de pagar luego de la contratación de 12 nuevos créditos de corto plazo en el 2019, que fueron adicionales a ocho que se liquidaron antes de que concluyera el año. (Sandra Rodríguez Nieto / El Diario)

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