Estado

Que nadie se quede sin votar: obispos

Llaman a no dejarse comprar con ‘dádivas’ o condicionar su sufragio

Tomada de internet

Manuel Quezada Barrón
El Diario

martes, 04 mayo 2021 | 06:00

Chihuahua– A unas semanas de celebrarse las elecciones, los obispos de la Provincia Eclesiástica de Chihuahua exhortaron a los ciudadanos a no dejarse comprar por dádivas o condicionar su voto por amenazas de ningún tipo y a sufragar de una manera libre, razonada y soberana.

“Que nadie se quede sin votar, es una grave obligación de todo ciudadano salir a ejercer nuestro derecho a votar. Entre todos decidiremos mejor, es una responsabilidad fundamental y una obligación ciudadana participar con nuestro voto en este proceso electoral; México y Chihuahua requieren de nuestra participación en las urnas”, señalaron en un mensaje enviado a la feligresía.

Los obispos de la Provincia Eclesiástica de Chihuahua subrayaron la necesidad de informarse lo más posible de la persona y sus propuestas, para ser analizadas desde la conciencia, de modo que el voto sea libre, razonado y responsable, coherente con los valores humanos y cristianos.

“Hemos de evitar ser cómplices del apoyo a candidatos que estén en contra de la vida desde su concepción y hasta su muerte natural, que atentan contra la institución natural del matrimonio fundada en un hombre y una mujer, que niegan la dignidad de toda persona humana marcada y definida por su sexualidad y no por un mero deseo personal, y que limitan o niegan la libertad religiosa, así como todo aquello que dañe los nexos familiares o sociales que nos unen”, apuntaron.

Indicaron que se acercan las próximas elecciones en medio de una crisis que afecta fuertemente a todos, en parte por una pandemia provocada por el Covid-19, y por otro lado debido a la falta de compromiso que se ha ido generando desde años atrás por quienes tienen la responsabilidad de crear políticas públicas que generen paz, justicia, dignidad humana y estabilidad del tejido social, lo cual se hace evidente en muchas realidades.

“En consecuencia, nos encontramos atravesando por una crisis sanitaria, económica, moral, educativa y política, que afecta gravemente el hoy de nuestra vida y puede afectar más gravemente nuestro futuro”, advirtieron.

Señalaron que unidos a su pueblo, como obispos los envuelve el desconcierto marcado por el dolor, la tristeza y la confusión: la violencia física y moral contra las mujeres y el abuso de menores, la marginación y el olvido a los migrantes, quienes quedan totalmente desprotegidos; la falta de empleo y un salario mal remunerado para nuestros trabajadores, la protección de los bienes naturales, del agua; la carente promoción de nuestros pueblos indígenas”.

Asimismo, que les desconcierta y marca de dolor la presencia de grupos de poder que condicionan a los candidatos y gobernantes, provocando violencia, inseguridad, muerte y desapariciones de personas, el olvido de los más pobres, faltos de lo más indispensable para vivir, y la promoción de una vida digna.

Se dijeron preocupados por el impulso creciente de ideologías que atentan contra el matrimonio, la dignidad de la vida, una educación que mal informa en materia de sexualidad a nuestros niños y adolescentes, el descuido de comunidades por falta de una inversión pública justa y bien distribuida, un sistema de salud carente y en algunas comunidades inexistente.

Apuntaron que ven cómo la recuperación del país se vuelve más compleja durante un período electoral que distrae la atención de los gobernantes y entorpece la aplicación de medidas que den respuesta a las necesidades urgentes del país.

Indicaron que ven con preocupación la creciente polarización de los discursos políticos, el alarmante índice de candidatos asesinados, regiones enteras bajo el yugo del crimen organizado y el maltrato a los migrantes y la militarización de las fronteras.

De igual manera se dijeron preocupados por la falta de cuidado de la casa común, la amenaza contra las energías limpias, el escaso interés por el bien común y la verdad, las descalificaciones infundadas a las instituciones democráticas (INE) y los pocos acuerdos políticos que ayudarían a buscar juntos las respuestas que exigen estas graves amenazas. 

En ese contexto y estando a pocas semanas de las elecciones, hicieron un llamado a los partidos políticos y sus candidatos para que destierren de las campañas electorales los calificativos humillantes y las ofensas a sus rivales y le den prioridad a la presentación de auténticas propuestas que resulten serias y viables, más allá de discursos demagógicos, manteniendo siempre abiertas las posibilidades de un diálogo respetuoso con los diversos actores de la vida social, económica, cultural, educativa y política del país. 

Invitaron a los candidatos a reflexionar sobre su papel fundamental en la promoción de acuerdos que ayuden a superar las crisis que se está enfrentando.