Estado

Pintan a corralista de escándalo como ‘heroína’

Omiten actuación polémica de Lucha Castro en libro que pretenden repartir en secundarias

Staff
El Diario de Juárez

domingo, 10 octubre 2021 | 06:00

Chihuahua—Como una heroína de historieta es descrita Luz Estela Castro en el libro “La Lucha”, escrito e ilustrado por Jon Sack y publicado por la Editorial Resistencia con apoyo de los Servicios Educativos del Estado de Chihuahua, cuyo logotipo aparece en la portada.

Según la introducción firmada por la propia Castro, ella era una “exitosa empresaria en el ramo de la perforación de pozos” pero dejó esa actividad debido a que en su espíritu “brotaba el deseo de un mundo diferente y se gestaba un impulso de rebeldía para buscar alternativas a mi vida personal”.

El texto, que ahora se pretende utilizar como material de estudio en las escuelas secundarias oficiales, hace referencia no sólo al trabajo de Castro sino también al de otros miembros del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM) como Gabino y Alma Gómez, al igual que se incluye a Marisela Escobedo y Norma Ledesma, entre otros personajes de la vida local.

“Lucha”, libro que cuenta con un prólogo de la periodista Mexicana Lydia Cacho,  señala en la introducción que de todas las pieles con las que se ha cubierto, la defensoría de los derechos humanos es con la que se siente mejor y que tiene formas sencilla para saber si esa opción es la mejor para ella.

“La primera es saber si me hace feliz lo que hago y estoy decidida a aceptar que el día en que deje de serlo estaré buscando otro sendero”, afirma, quien después se convirtió en miembro del Consejo de la Judicatura Estatal, donde su actuación fue cuestionable de principio a fin.

En “La Lucha”, aunque la pelea por los derechos humanos es un tema de interés ciudadano, el libro no aporta nada nuevo y tiene errores en la redación. 

La edición del libro fue de 2 mil ejemplares,  con el que se pretenden llevar a los estudiantes la historieta, que cualquier escritor habría trabajado mejor con las entrevistas y recorridos en los que aparentemente participó el autor.

Más allá de la historia de vida de Marisela Escobedo –que perdió a su hija y murió en busca de justicia- o de Norma Ledesma cuya hija también fue asesinada, el texto es simple y no aporta nada extraordinario; la conformación del CEDEHM y los hechos violentos registrados en la entidad, ya se conocen y están documentados.

Sin embargo, por el momento político en el que el libro se publicó, pareciera que solo se trataba de allanar el camino y limpiar la imagen de Lucha Castro para que esta llegara al Consejo de la Judicatura.  El reconocimiento de los derechos humanos y la defensoría de estos, merecía más que eso.

Los escándalos 

En mayo de 2017, organizaciones de la sociedad civil, ligadas de alguna u otra forma a Luz Estela Castro, se congratularon públicamente del nombramiento de ésta como integrante del Consejo de la Judicatura del Estado de Chihuahua.

En un comunicado firmado por organismos afines a Castro, incluido el CEDEHM, aseguraban que Chihuahua necesitaba una instancia que vigilara a los órganos jurisdiccionales para fortalecer la impartición de justicia. Era, aseguraron, una demanda de la sociedad civil.

“Consideramos transcendental que una de sus integrantes sea una propuesta formal de las organizaciones de derechos humanos, pues con esto se avanza en la ciudadanización de los órganos del Estado”.

Hablaban de Luz Estela Castro Rodríguez, a quien calificaban como “una comprometida abogada y defensora de derechos humanos”, cuya experiencia en la materia sería una aportación fundamental en el citado Consejo.

Sin embargo, la “luz” que Castro Rodríguez llevaría a la justicia, y que quiso plasmar hasta en su vestimenta de un blanco impoluto, pronto se tornaría oscuridad ante los múltiples escándalos en los que se vio inmersa.

En diciembre de 2017, Lucha Castro amenazó a la diputada por Acción Nacional, Nadia Siqueiros Loera a través de mensajes de Whatsapp, en los que decía que sería muy difícil apoyarla en su reelección al siguiente año, debido a presuntos ataques que la legisladora por el distrito XII hizo a Víctor Quintana, entonces secretario de Desarrollo Social del gobierno Corralista.

“La soberbia no es buena consejera suerte”, comentó Castro a la exdiputada en mensajes que salieron a la luz pública. La amenaza se hizo efectiva y Siqueiros no pudo contender por la reelección.

En 2018, el entonces consejero de la judicatura, Joaquín Sotelo Mesta, denunció públicamente las presuntas irregularidades en los exámenes de selección de jueces y magistrados, lo que luego se conoció como “cochinero judicial”.

Sotelo Mesta dijo en su momento que el ilícito referido era la modificación de resultados en la aplicación de exámenes de selección de jueces y magistrados, por medio del departamento de carrera judicial, área en la que también estaba involucrada Lucha Castro y a través de la cual se llevó a cabo el proceso de selección.

Según el denunciante, la lista de ganadores del concurso de jueces se tenía desde junio de 2018, es decir, dos meses antes de que se designaran a los ganadores y un mes antes incluso de que se llevara a cabo el último de los exámenes del Concurso.

En 2019, y tras múltiples señalamientos a su persona, sin que hubiera respuesta alguna de su parte, Castro renunció al Consejo de la Judicatura, mismo que comenzó operaciones formales el 31 de mayo del 2017 y cuyo presupuesto se cuadriplicó en 3 años de operación, al pasar de 8.9 millones en 2017 a 35 millones de pesos en 2019. 

El destino principal del recurso era el pago de salarios con una tendencia ascendente y que sumaban un total de 758 mil 524 pesos mensuales distribuidos entre las 5 personas que conformaban dicho ente. La Judicatura se creó el 26 de septiembre del 2016, a diez días de que el PRI perdiera el poder en el Congreso local con la acusación del PAN de imponer un ente a modo. 

Ocho meses más tarde, el 31 de mayo del 2017, el nuevo gobierno, encabezado por el PAN, hizo lo mismo e impuso, vía decreto, una nueva conformación con sus aliados y le otorgó “súper” atribuciones, que fueron revertidas casi en su totalidad en 2018 por acuerdo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) e incluso estuvo a punto de eliminar la conformación de la Judicatura. 

El consejo que Lucha Castro le dio a Nadia Siqueiros, ella no lo tomó para sí misma. La soberbia le ganó la partida.

‘Planteles no serán

plataformas políticas’

El libro “La Lucha; historia de Lucha Castro y los Derechos Humanos en México”, fue utilizado dentro de un proyecto de lectura de temas actuales, por parte de una  docente de Español de la Secundaria Federal 8 de la ciudad de Chihuahua, señaló el secretario de Educación, Javier González Mocken.

Dijo que el texto en cuestión fue leído y comentado por alumnos de la referida maestra en su clase y a fines del pasado ciclo escolar, el plantel le compartió 70 libros a la Secundaria Federal 5 de la ciudad de Chihuahua.

Asimismo, indicó que el costo de la impresión de los volúmenes estuvo a cargo de un organismo internacional de defensa de los Derechos Humanos, denominado “Front Line Defenders”, el cual se dedica a la promoción y defensa de los DDHH y a visibilizar el trabajo que diversas personas y organizaciones llevan a cabo en sus países.

“En la presentación de este libro, durante la gestión pasada de SEECH, estuvieron en Chihuahua representantes de dicho organismo. Se utilizó este libro, como un ejemplo del trabajo que realizan personas dedicadas a la defensa de los DDHH y para el análisis de la problemática en esta materia en México, por parte de los estudiantes de dicho plantel. Seremos respetuosos de la ideologías y  estaremos vigilantes de que nuestros planteles no sean plataformas de promoción política de grupo alguno, porque la educación y la formación del individuo debe ser universal”, aseguró.

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