Estado

Piden aumento a tarifa del transporte público

Insumos y costos de operación se han incrementado, argumentan

El Diario de Chihuahua / Transporte público

Manuel Quezada
El Diario de Chihuahua

sábado, 02 enero 2021 | 06:00

Chihuahua— Los concesionarios del transporte urbano mantendrán su petición de incremento a la tarifa del servicio en Chihuahua y Ciudad Juárez, luego de una permanente negativa por cinco años de parte del gobernador Javier Corral, informó ayer el secretario general de Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (Catem), Francisco Salcido Lozoya.

Señaló que durante todo este tiempo los insumos y costos de operación se han incrementado en forma importante, no así la tarifa, lo que ya dejó incosteable la prestación de una serie de rutas, y lo más probable es que por ser año electoral, tampoco permitirá un aumento a la tarifa y asumir el costo político.

Dijo que se requiere de una reestructuración de las rutas en la ciudad de Chihuahua para hacer rentable todo el servicio y con ello elevar la calidad de la prestación.

El líder sindical enfatizó que el gobernador Javier Corral definitivamente no cumplirá con su promesa de tener en Chihuahua un transporte público de primera.

Aseguró que se atraviesa hoy por una crisis muy grave en Chihuahua y la realidad es que es insostenible para los transportistas el mantener el servicio con la misma tarifa de hace cinco años.

Muchos de ellos adquirieron unidades nuevas con el compromiso del Gobierno de ayudarles con la tarifa, lo cual nunca se dio. Por lo que hay quien trabaja y no saca ni para los abonos de las autoridades dadas las condiciones que les ha llevado la pandemia del Covid-19.

Insistió en que hay rutas que no son redituables por su naturaleza, ni lo van a ser mientras el Estado no haga una reingeniería de todos los trayectos en Chihuahua, sobre todo en las rutas del sur. Las mejores están para el norte y las prestan concesionarios de la CTM.

Enfatizó que no ve cómo el gobernador Javier Corral pueda cumplir con su promesa de darle a los chihuahuenses darles un mejor servicio, cuando en ningún momento se le ha presentado a los concesionarios u organizaciones un proyecto de reingeniería del sistema.

Por el contrario, el gobernador muestra una apatía en poder mejorar el servicio y ayudar a los transportistas para que el negocio les sea redituable, por lo que si no fuera por el oficio que prestan a la industria maquiladora, ya muchas rutas no funcionarían.

Contrastó el hecho de que fue durante la administración de Francisco Barrio, emanado del PAN, como el actual gobernador, cuando los transportistas urbanos tuvieron el mayor incremento a sus tarifas, ya que cada año se ajustaban de acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor.

Observó que aunque se tiene ya cinco años sin aumento a la tarifa, no se pretende un incremento dañino para el usuario, por lo que se buscaría que la actualización se diera a través de diversos años.

Francisco Salcido Lozoya indicó que estas rutas incosteables prácticamente son subsidiadas con lo que se obtiene por las rutas de la industria manufacturera.

Las tarifas más bajas en el país se tienen ahora en Chihuahua, luego de que no se han ajustado desde hace cinco años, aun cuando todos los insumos y salarios se han ido para arriba.

Planteó que lamentablemente las organizaciones sindicales de los transportistas no se han podido sentar en conjunto para negociar las nuevas tarifas, independientemente de si sean de la CTM, Catem, CROC u otras.

Observó que como llegó un año electoral, se antoja muy difícil que el gobernador Javier Corral acepte un incremento a la tarifa del transporte y asuma el costo político que eso genere.

 Salcido Lozoya recordó que hace dos años el entonces secretario general de Gobierno les dio audiencia y les anunció que ya estudiaban un incremento a la tarifa y que no pasarían ni 60 días para un ajuste, cosa que no sucedió.

Finalmente dijo que no sólo no se autorizaría un incremento a la tarifa, sino que también se espera una “sorpresa” del Gobierno estatal en contra de los transportistas, con un fin electorero, pero ya están preparados para realizar las acciones necesarias para defender el patrimonio construido desde hace varias generaciones.