Estado

Para sobrevivir, pepenadores arriesgan su salud

Todos los días su jornada inicia a las 7:00 horas y su labor es buscar entre la basura alguna botella o lata que pueda pepenar para luego vender

El Diario de Parral

Esteban Villalobos
El Diario

domingo, 21 marzo 2021 | 17:34

Hidalgo del Parral— Un olor putrefacto recibe a todo aquel que visita el basurero municipal, por los alrededores hay algunas casitas, que sirven como bodegas, están hechas de palos de madera, retazos de hule y bolsas negras como techo, además de cartones como paredes y a sus alrededores no hay un jardín con flores, ni un patio, sólo basura, mucha basura.

En este sitio diariamente se vierten entre 150 y 200 toneladas de desechos que se generan en la ciudad. Algunos, por la necesidad de un trabajo, y otros porque se dieron cuenta del gran negocio que es separar y reciclar la basura, decidieron meter sus manos entre los desperdicios, y aunque es una labor menospreciada y difícilmente aceptada socialmente, los famosos “pepenadores” realizan el “trabajo sucio” que otros dejan de lado.

Todos los días su jornada inicia a las 7:00 horas y su labor es buscar entre la basura alguna botella o lata que pueda pepenar para luego vender y aunque teme contagiarse de covid-19, su necesidad de obtener un poco de dinero es más grande que el temor de enfermarse.

Quien se identificó como José Juan, de 56 años, a diario hurga entre los restos de comida y demás residuos, pues de entre toda la basura siempre hay algo que le puede servir, dice sin dejar de mover la basura que apenas unos minutos antes un camión recolector depositó en el relleno sanitario, como le llaman ahora.

Aunque no aceptan decir lo que ganan por semana y aseguran que no es mucho, pero le sirve para cubrir sus gastos, se logró saber que el kilo de bote de aluminio se les paga en 13 pesos por lo que requieren una cantidad importante para poder subsistir.

Así como él, otra cantidad importante de personas se dedican a pepenar, en el basurero municipal, algunos porque se quedaron sin trabajo a raíz de la pandemia y otros que ya se dedicaban a ello, pero todos han encontrado en el reciclaje y venta de PET una manera de ‘sobrevivir’ y obtener ingresos.

El director de Servicios Públicos Municipales, Jesús Eduardo Moriel opinó que no hay una cifra exacta de las personas que se dedican a pepenar basura, fuera del mismo basurero, pues es una actividad en que la mayoría lo hace por su cuenta y libremente, pero a raíz de la pandemia son más personas que se encontraron en esto un medio para tener ingresos económicos, reconoció. 

“Desde siempre ha existido la pepena, pero a raíz de que inició la pandemia por el coronavirus covid-19, aumentó el número de personas que buscan entre la basura algo qué comer o que les sirva para vender”.

En el basurero municipal hay a quienes no les preocupa el coronavirus y seleccionan la basura sin usar guantes, cubrebocas y lentes de seguridad; otros que aseguran que ahí hay residuos hospitalarios o de enfermos y aunque sí temen al SARS-CoV-2, pues saben que el virus puede estar entre los restos de comida, plástico, ropa, cartón y objetos que reciclan, aseguran “tenemos que trabajar, nadie se preocupa por nosotros”, dicen.

Invitamos a las autoridades a que se den una vuelta aquí para que nos apliquen las vacunas y nos den medicamento para evitar cualquier enfermedad, “lo hacen cuando andan encampañados para tomarse la foto con nosotros”, reclama quien dijo llamarse Pedro quien hurgaba en un montón de basura.

“Nos dijeron que la vacuna contra el Covid, no podían ponérnosla a nosotros porque no cumplíamos con los requisitos, pero ni siquiera nos ponen otras vacunas como la del tétanos pues aquí cada rato nos cortamos manos y pies y n quien se acuerdo de nosotros”, manifestó otro de los pepenadores quien paso a un lado para recibir un camión recolector de basura y empezar la búsqueda de todo lo que pueda reciclarse.

Aunque muchos no eran pepenadores hasta antes de la pandemia, su situación económica y la falta de empleo los orilló a encontrar en la basura una manera de subsistir en esta contingencia sanitaria.

 “No hay trabajo ahorita y menos para uno que ya está grande. Dicen que el Covid puede estar donde sea, pero hay quienes no tenemos de otra. Uno tiene que buscar cómo sobrevivir y aquí siempre encontramos algo para vender cartón, plástico, aluminio; de aquí sacamos para vender a la recicladora y sacamos para un taco en el día”, contó la señora Margarita.

La señora Ángela es otra de las personas que sobreviven gracias a la pepena y dijo que sí le gustaría quedarse en su casa para no contagiarse del coronavirus, pero vive sola y tiene que salir a recolectar cartón, PET o aluminio, pues si no sale a trabajar, no come. 

“Aunque esté el Covid, yo no me puedo quedar en casa, tengo que comer y pagar mis gastos, no hay quién me dé para mis gastos pues estoy sola, pero bendito Dios sí sale lo del día. Si me enfermo, pues ya me tocaba”, platicó mientras arrastraba un enorme costal donde llevaba botes de aluminio.