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Ordenó GN a municipales retirarse tras ataque

Información de FGE contradice versión oficial de la autoridad federal

El Diario

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domingo, 20 septiembre 2020 | 08:48

Los elementos de la Guardia Nacional (GN) que tripulaban las unidades GN-332343 y GN-332340, y que participaron en el ataque contra Jessica Estrella Silva Zamarripa y Jaime Torres Esquivel, ordenaron retirarse de la escena del crimen a los policías municipales de Delicias que acudieron a atender inicialmente el suceso.

Ésta y una serie de contradicciones con la versión oficial recabó el agente del Ministerio Público (MP) adscrito a la Fiscalía General del Estado (FGE) en la investigación que se sigue por homicidio y lesiones dolosas del ataque.

El Diario logró obtener información de manera extraoficial de servidores públicos de la FGE cercanos a la carpeta de investigación, misma que está próxima a ser declinada a la Fiscalía General de la República (FGR), que se contrapone a la versión oficial, específicamente la que emitió el pasado viernes el comandante de la Guardia Nacional, Luis Rodríguez Bucio, quien calificó el hecho como un “desgraciado accidente”.

Los entrevistados, quienes pidieron reserva de sus identidades, revelaron que en las primeras investigaciones que obran en el expediente del fuero común, aparece que fue el pasado 8 de septiembre alrededor de las 22:30 horas cuando se reportó el incidente a los números de emergencia de la Policía Preventiva de la ciudad de Delicias.

En el mismo se alertó de la agresión a balazos de la pareja de agricultores en la avenida Tecnológico por la zona del campo de aviación. Hubo varios testigos puesto que iban a bordo de varios vehículos, luego de que habían rescatado horas antes la presa “La Boquilla” de la Guardia Nacional.

En el momento que la Policía Preventiva recibió el aviso y la primera patrulla se trasladó hasta el lugar, los agentes localizaron a los dos agricultores originarios del seccional de Lázaro Cárdenas heridos por arma de fuego dentro de la camioneta que tripulaban.

Los disparos por la espalda acabaron con la vida de Jessica y dejaron malherido a su pareja, Jaime Torres.

Fue así como los preventivos, al cuestionar inicialmente a los efectivos de la GN sobre lo que había sucedido, éstos únicamente respondieron “se nos cerró”, en relación al vehículo de las víctimas, quienes al parecer ejercían presión para liberar a los tres productores de La Cruz detenidos por los elementos federales cinco horas antes, alrededor de las 17:30 horas en la zona de Las Pilas, tras el conflicto por la recuperación de “La Boquilla”.

Hasta ese momento, según los informantes, los 13 efectivos nunca dijeron a los municipales que les habían disparado ni que habían escuchado detonaciones de armas de fuego.

Lo más delicado fue que los elementos de la Guardia Nacional –según las fuentes consultadas de primer nivel– dieron la orden a la patrulla de retirarse del lugar pese al grave estado de las víctimas.

Los agentes preventivos hicieron caso de la instrucción y se movieron del sitio, pero al avisar lo sucedido a la DSPM por radio, los superiores de inmediato les dieron la contraorden de regresar al lugar y así lo hicieron.

Los 13 efectivos abordaron las dos unidades que tripulaban y se retiraron del lugar, sin dejar un solo elemento para continuar con el procedimiento; “simplemente huyeron, para evitar ser detenidos y/o agredidos”.

Horas después de los hechos, la GN a través de su cuenta de Twitter y el propio presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, explicaron que el personal federal fue inicialmente atacado por manifestantes, incluso refirieron que les dispararon, sin embargo nunca se acreditó esa hipótesis en la investigación del fuero común.

En la carpeta de investigación se acredita que las dos unidades con los números económicos GN-332343 y GN-332340 no recibieron un solo disparo de arma de fuego.

El agente del Ministerio Público también levantó declaraciones de agricultores que fueron testigos del momento cuando la camioneta de las víctimas se cruzó e interpuso por enfrente al convoy y luego éstos respondieron disparando en contra de los civiles.

Según las primeras diligencias, al momento en que Jessica y Jaime sufrieron el ataque armado, tres agricultores originarios de La Cruz, identificados como Rosendo L. L., Juan L. M., y Juan R. M., iban sometidos por los elementos federales en una de las pickups del convoy.

Todos iban acostados tras haber sido detenidos con latas de gas lacrimógeno y un cargador abastecido de la GN.

A estos testigos el agente del Ministerio Público Federal (MPF) les formuló cargos el pasado 11 de septiembre por los delitos de acopio de armas, uniformes y cartuchos de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, y les abrió la carpeta de investigación número FED/CHIH/DEZ/0001799/2020.

En la investigación de la Fiscalía de Chihuahua, los tres testigos dijeron que no pudieron observar el momento de los disparos pues iban sometidos en la parte baja de la camioneta.

Pero sí dijeron que los escucharon muy cerca, es decir, provenientes de los elementos federales disparando a la pareja de agricultores.

El Diario solicitó una entrevista con el abogado Gerardo Navarrete, abogado de los detenidos, quien respondió que por respeto al derecho de sus tres representados no iba a declarar en relación a estos hechos, pues actualmente ellos se encuentran sujetos a proceso penal y recluidos en el Cereso de Aquiles Serdán por orden del juez de Distrito Néstor Pedraza.

Las autoridades federales han informado que los elementos federales involucrados abandonaron la escena del ataque para presuntamente ir a consignar a los tres agricultores al MPF.

Sin embargo el Registro Nacional de Detenciones refiere que los tres hombres –de entre 37 y 39 años– fueron detenidos alrededor de 17:35 horas del 8 de septiembre, y no fue hasta las 8 de la mañana del día siguiente cuando los entregaron a la Subdelegación de la Fiscalía General de la República en la ciudad de Chihuahua, para que comparecieran por la portación de gas lacrimógeno y los disturbios ocasionados.

Es decir, entre el ataque y la consignación transcurrieron casi diez horas.

Dos de los tres agricultores sufrieron golpes y lesiones por parte de los efectivos, denunció Navarrete a El Diario, e indicó que Juan Carlos R. M., quien sufre de hidrocefalia y tiene una válvula instalada en su cabeza, “presentó un golpe en el ojo”.

En el caso del segundo detenido, Juan L. M., le propinaron golpes en las costillas. De estas lesiones, indicó el abogado, hay reportes médicos que así lo acreditan.

Mencionó que en el tercer agricultor Rosendo L. L. no fue agredido físicamente.

En la rueda de prensa del pasado viernes en la capital del país, el comandante de la Guardia Nacional Luis Rodríguez Bucio explicó que cuando el personal de la GN escuchó disparos y al no tener claro de dónde venían, “uno de los elementos dispara desgraciadamente en ese momento a uno de los cuatro vehículos que iban estorbando el paso al movimiento del convoy y que iba pasando al lado derecho del vehículo de la Guardia y fue que le pega a las dos personas”.

En el lugar en el que perdió la vida Jessica, de 36 años, y resultó gravemente herido su esposo, no se localizaron cartuchos de armas de los supuestos agresores de la Guardia Nacional.

De igual forma no se ha acreditado a quién le disparaban los elementos cuando supuestamente se atravesó la pickup de las víctimas.