Estado

'Nos cayó la ley, ni hablar'

'Ojalá me diera coronavirus para ir al hospital y tener las tres comidas', lamentó un vendedor ambulante

César Lozano / El Diario

domingo, 25 octubre 2020 | 10:56

Francisco López/El Diario

Chihuahua.- Desde que anunciaron el cambio a semáforo rojo, el cierre de los negocios circundantes a la calle Cuarta, zona de habitual resistencia a las autoridades, era inminente; desde el jueves los vendedores de ropa, calzado, electrónica e importaciones diversas en los mercados del centro, aprovecharon para vender toda la mercancía posible, hasta la mañana del sábado, cuando les ‘cayó la ley’.

“Ojalá me diera Covid para ir al hospital y tener las tres comidas”, dijo una de las mujeres a las que obligaron a cerrar su negocio, según atestiguaron varios comerciantes que aguardaban el momento de poder ofrecer su mercancía de manera discreta a los peatones, porque aún se observó mucha movilidad. 

Desde la Niños Héroes se alcanzaba a ver la fila de vehículos oficiales que se estacionó sobre la Cuarta y llegaba hasta la calle Juárez, los cientos de elementos que participaron en el operativo no dieron la oportunidad siquiera de resistir como en meses pasados, cuando los bravos locatarios se reusaban a dejar la actividad comercial a pesar del inicio de la pandemia. 

Una patrulla de Vialidad bloqueó la calle y con ello encerró a más de un proveedor que se vio sorprendido por el despliegue, mientras que por varias calles se comenzaron a observar personas con maletas (seguro llenas de mercancía), quienes desanimados se apresuraban a pasar desapercibidos ante los ojos de los oficiales de diferentes corporaciones, quienes llegaron a la zona como demostración de fuerza.

Dentro de los diálogos entre clientes y locatarios, se escuchaba que la semana entrante subirán el precio del menudo fresco, el nixtamal, la carne de puerco entre otros productos que busca la clientela particularmente en esta zona. 

Casi en la Juárez, un grupo de alrededor de 30 policías ciclistas, al menos 10 de ellos con el cubrebocas en la papada o con la nariz expuesta, platicaban entre ellos y bromeaban con discreción, pues aguardaban para en caso de tener que intervenir. 

De Policía Estatal, Policía Municipal, Protección Civil, Gobernación y Vialidad, se formó la fila de vehículos cuyos tripulantes resguardan la supervisión de los espacios que realizaban los inspectores, mientras el ruido de las cortinas bajando se advertía en varias direcciones y el crujir final de los candados que activan su mecanismo, consumaban el golpe anímico a quienes subsisten de las ventas, sin apoyo de gobierno y con anteriores golpes como el incendio del Mercado Popular Chihuahua. 

Como boa en reposo, la célula compacta duró varias horas en el lugar, hasta que se dirigió al Pasito alrededor de las 13:15 horas. “Dicen que es orden directa desde arriba, que ordenó el Gobernador”, comentaban dos locatarios, mientras uno de ellos opinaba que Corral por andar ‘de gira artística’ nunca atendió la pandemia. Con una lógica práctica y popular, profundizaron en el tema del clandestinaje. 

“No se van a estar todo el día ¿verdad? Ahorita salgo a ver que vendo, de perdido que salga pa’l chivo”, concluyó otro comerciante con maletas al interior de un carro

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