Desmiente Julián LeBaron a las autoridades

Los agredieron y les prendieron fuego

Líder de la comunidad rechaza que ataque haya sido una equivocación; no descartan armarse

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez / Enviada
jueves, 07 noviembre 2019 | 08:09

Julián LeBaron, líder de la comunidad LeBaron en Chihuahua, aseguró que es mentira lo declarado el pasado martes por el Gobierno federal respecto a que las tres mujeres y seis menores asesinados quedaron atrapados en un fuego cruzado.

“Yo no sé cuál haya sido la equivocación, ellos supieron que eran mujeres y niños y aun así los agredieron, y después de haberlos agredido les prendieron fuego, de eso estamos seguros. La equivocación, no sabemos, ¿cuál tipo de equivocación es?”, reclamó el familiar de parte de las víctimas de la masacre.

Con un llamado a los mexicanos para exigir un alto a la violencia en el país, la comunidad LeBaron le dará hoy el último adiós en La Mora, Sonora a cuatro de las nueve personas asesinadas el pasado lunes.

Los restos de dos mujeres y seis menores, algunos resguardados por ellos mismos en una vivienda, serán enterrados en su comunidad, mientras que una tercera mujer será llevada a Galeana.

Las cinco víctimas que fueron incineradas y cuyos restos aseguran que fueron levantados 25 horas después por las autoridades de Sonora, serán inhumados también en Galeana, Chihuahua.

Se trata de Rhonita María Miller, de 30 años, quien fue atacada a balazos y luego incinerada junto a sus hijos Howard Jacob Jr., de 12 años; Krystal Bellaine, de 10; y los gemelos Titus Alvin y Tiana Gricel, de ocho meses de nacidos.

También fueron asesinadas a balazos, a bordo de dos camionetas, Christina Marie Langford Johnson, de 29 años; y Dawna Ray Langford, de 43, además de sus hijos Trevor Harvey y Rogan Jay, de 11 y dos años de edad.

Julián LeBaron explicó que “Rhonita se quedó varada en una Suburban negra, entonces ella pidió apoyo y mi prima Dawna, que también iba para allá (Janos), se la encontró. Dawna se trajó a Rhonita y en la camioneta de Dawna había siete niños subiendo y bajándose con niños, carriolas y todo de la Suburban negra a la camioneta de Dawna. Los asesinos que estaban arriba del cerro veían lo que estaba pasando. Rhonita vino y le pidió la camioneta a su suegro y subiendo el cerro fue donde la agredieron”.

Dijo que un niño que fue a remolcar la camioneta negra fue quien encontró la camioneta de Rhonita en llamas y regresó a La Mora, el rancho también llamado La Morita, clavado en la sierra sonorense.

LeBaron dijo que el martes en la mañana recibió una llamada de Alfonzo Durazo, secretario de Seguridad federal, hacia quien la petición de toda la comunidad fue una: “Queremos saber quiénes lo hicieron y por qué, no queremos que manipulen los datos y digan mentiras. Y en la mañanera de ayer (con el presidente Andrés Manuel López Obrador), salieron a decir que estaban en un fuego cruzado y ni siquiera tenían los datos de qué fue lo que pasó. Nosotros, la familia, llegamos a la escena del crimen antes que la Fiscalía del Estado de Sonora, que ni las narices asomó, y la Fiscalía del Estado de Chihuahua igual”.

“Vivimos en una parte donde los criminales trampan a sus anchas y la autoridad no defiende ni a mujeres ni a niños”, reclamó.

El líder de la comunidad LeBaron no descartó la posibilidad de armarse para poder defenderse de la violencia de los cárteles de la droga.

“Nosotros creemos como familia que la libertad nos la da Dios, que nuestra libertad viene desde que nacimos, es parte de nuestra herencia como seres humanos, y tenemos en todo momento el derecho de defender nuestra libertad”, apuntó.

Continuó: “No podemos asumirnos como víctimas, no podemos asumir que no tenemos la responsabilidad nosotros mismos de defendernos, cuando no la estamos encontrando en otro lado. Ninguna autoridad puede ser legítima de decirte: yo estoy aquí para protegerte, no te protejo, pero te prohíbo los medios para que tú te protejas; nosotros no aceptamos ese tipo de estupideces”.

Dijo que las autoridades tienen un monopolio en la seguridad y la justicia, pero no defienden ni protegen al pueblo.

La autoridad que no le permite defenderse a quienes no protegen “es una autoridad criminal, es más cómplice de los delincuentes que los que nos quedamos de rodillas y siempre nos asumimos como las víctimas de las circunstancias”, declaró.

Julián recordó a Rohnita como “una persona hermosa de 30 años, con siete hijos, dedicada a la familia y la iglesia, al igual que las mujeres de la comunidad”.

“Las tres eran amas de casa, mi prima Dawna tenía 10 hijos y en la camioneta venían siete. Es una tragedia, son mujeres ejemplares, ¿quién podía haber cometido este crimen tan negro?”, cuestionó.


Niños, fuera de peligro

Dijo que tres de los menores heridos están en un hospital en Arizona fuera de peligro, uno con un impacto en la quijada, una bebé con un balazo en el pecho, otra menor herida en un pie y la niña de ocho años que comenzó a caminar lesionada fue encontrada herida de bala y con los pies llenos de ampollas.

La Morita forma parte del municipio de Bavispe, en Sonora, y está formado por unas 30 casas, la mayoría de la comunidad LeBaron, que da trabajo a la mayoría de los habitantes del ejido San Miguelito y la cabecera de Bavispe en la ganadería y la agricultura, principalmente de nuez, granada y chile chiltepín.

“Esta comunidad tiene en Sonora más de 55 años. Las comunidades mormonas en el estado se asientan en el norte de México desde el siglo 19, (el expresidente) Porfirio Díaz les dio asilo político y religioso a los mormones por una persecución que hubo en Estados Unidos y así llegaron comunidades a Chihuahua, de las que descendemos”, explicó.

“Somos gente que aspira a la paz y ver crecer a nuestras familias de una forma honesta”, dijo.

[email protected]