Lamentan abandono federal

Condenan transportistas falta de un funcionario en Chihuahua que pueda destrabar el problema del flujo lento

Manuel Quezada Barrón
El Diario
sábado, 06 abril 2019 | 06:00
David Cruz / El Diario de Juárez

Chihuahua— La Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos A.C (Conatram) lamentó ayer que en Chihuahua no haya un funcionario federal que busque destrabar el problema del flujo lento que tiene el cruce de mercancías hacia los Estados Unidos.

El delegado estatal Abundio Muñoz García dijo que no se ve que el llamado “superdelegado” Juan Carlos Loera de la Rosa haga algo o esté interviniendo para resolver el fenómeno que afecta no sólo a la industria maquiladora, sino también al transportista, comercio, servicios y ciudadanos que duran largas horas en las filas para cruzar a Estados Unidos.

Dijo que para el gremio, las afectaciones empiezan con el mismo chófer que pasan desesperadamente siete u ocho horas, sin agua y alimento, porque no hay punto dónde comprar y tienen que transitar su unidad hacia las garitas, de una forma sumamente lenta.

Informó que eso se debe a que una buena parte del personal estadounidense que revisa las unidades en la frontera los mandaron a otro lugar y el que ésta es insuficiente para atender las miles de unidades que cruzan diariamente entre México y Estados Unidos.

En el caso de las empresas transfronterizas que se dedican a exportar, tienen una pérdida importante porque pudiendo hacer hasta tres embarques al día con un camión, porque el horario anterior lo permitía,  ahora no lo hace ni una sola vez, a lo que se suma el desgaste de la unidad y combustible.

Muñoz García dijo que vivió en carne propia el problema que ahora enfrentan miles de personas para pasar a los Estados Unidos, ya que hace unos días viajó a la frontera y decidió ocupar el cruce de Santa Teresa, a sabiendas de que los puentes de Juárez estaban saturados, como es el de Zaragoza.

No obstante, la decisión salió contraproducente dada una enorme fila de camiones y automóviles particulares que esperaban para poder pasar a Nuevo México.

El flujo está sumamente lento y eso lleva a un desgaste considerable de los motores de los camiones, así como consumo de diésel.

Señaló que los choferes deben tener en cuenta que estarán largas horas en la fila de espera, por lo que deberán llegar a los puntos conflictivos con una buena dotación de agua y alimento, porque no hay un lugar que les venda algo.

Esta situación se perfila como un grave problema no sólo para la industria manufacturera, sino para todos los sectores económicos, el transporte, comercio y servicios.

Observó que durante su viaje por Santa Teresa pudo ver que se tenía una sola garita abierta y horas más tarde se puso en funciones otra y fue como avanzaron un poco más rápido, “pero eso esta muy crítico”.

Indicó que los conductores se ven continuamente muy desesperados porque no tienen agua, ni qué comer.

“Ojalá y esto cambie rápido, porque sí está afectando a todos los niveles de la economía, no únicamente a la maquiladora”, subrayó.

Finalmente urgió a las autoridades federales tener un acercamiento con sus similares norteamericanas para encontrar una solución al problema del tráfico lento de las mercancías.