Estado
En crímenes emblemáticos

Justicia a medias

Falta de formulación de cargos, lentitud en el sistema y pandemia llevan a la FGE al fracaso de sus investigaciones

Heriberto Barrientos Márquez
El Diario

sábado, 26 diciembre 2020 | 06:00

Chihuahua—A menos de una semana de que concluya el año 2020, siguen sin iniciar los juicios en contra de presuntos homicidas detenidos por casos emblemáticos. Entre los factores que han detenido los procedimientos judiciales, se encuentran la lentitud en el sistema de procuración de Justicia, además de los protocolos derivados de la contingencia sanitaria por el Covid-19.

El caso Loya Deister

El 23 de noviembre la Fiscalía General del Estado (FGE) “presumió” el reconocimiento otorgado por la Coparmex tras la detención del presunto asesino de Uriel Loya Deister, sin embargo, a más de un mes del arresto de César Ulises R., alias “El 309” y/o “El Cabezón”, aún no le han fincado cargos por el homicidio, ni se le ha girado una orden de aprehensión por ese delito.

Incluso, en todos los comunicados enviados por la Fiscalía no se ha informado cuál fue la participación de “El Cabezón” en este asesinato, al contrario, sólo se detalla que fue consignado por delitos contra la salud y posesión de armas de fuego.

La FGE resaltó que la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) a través de su titular, Gustavo de Hoyos Walther, que las labores de investigación efectuadas por esa instancia, “las cuales permitieron esclarecer el homicidio del empresario parralense, Uriel Loya Deister”.

Incluso, durante el Foro Fiscal 2021 de la Coparmex Nacional se reconoció “el compromiso del Gobierno del Estado de Chihuahua con el que se logró la captura del presunto delincuente, quien el 23 de septiembre de 2018 privó de la vida al líder empresarial”.

En la reunión se destacaron las diligencias realizadas por el equipo multidisciplinario de la Fiscalía, así como la voluntad de la autoridad para actuar de manera en contra de los delincuentes, “mismos que han lastimado profundamente a la sociedad”.

El gobernador Javier Corral Jurado recibió el reconocimiento del dirigente nacional, pero en al menos tres informes brindados por la Fiscalía en ninguno se detalla la participación del sujeto apodado como “El Cabezón”, quien recibió una segunda prisión preventiva de parte de un juez de Control, pero por los delitos de homicidio calificado y secuestro en contra de otra presunta víctima de nombre Jonathan Fernando Moreno, en Hidalgo del Parral.

Sobre la acusación por el crimen del líder de la Coparmex, Uriel Loya Deister, aún no hay nada.

Juicio a medias

A dos años y medio del crimen de la familia Romero Armendáriz, sigue estancado el juicio del “Enfermero de la Muerte”

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) informó que debido a un amparo que promovió el llamado “Enfermero de la Muerte”, Jorge Alberto C., el juicio oral número 48/2020 por el crimen de la familia Romero Armendáriz, ocurrido el 29 de junio de 2018 en un domicilio del fraccionamiento Lomas Universidad, no ha podido desarrollarse.

El Poder Judicial señaló que el retraso no ha sido propiamente por una cuestión derivada de la pandemia, sino por la falta de resolución en los juzgados federales.

Según las investigaciones, los Romero Armendáriz estaban en busca urgente de un riñón para Daniel, el padre de familia, quien sufría graves problemas de salud a causa de una enfermedad.

Fue el 7 de junio de 2018 cuando el enfermero los conoció por recomendaciones.

Les había vendido la idea de que él, bajo su presunta posición dentro del IMSS, podría conseguir un riñón sin tener que estar en la lista de espera, costándole 500 mil pesos a la familia.

El pago fue hecho, pero el riñón nunca llegó y ante las protestas e inconformidad de la familia, Jorge Alberto tomó la decisión de asesinarlos, con la presunta ayuda de su esposa Lisseth y su hijo Jorge, para quedarse con el dinero.

Los familiares de éste también fueron detenidos, pero los tres aún no comparecen ante los tribunales por el crimen de los cinco integrantes de la familia.

Enrique Servín, poeta sin justicia

El pasado 9 de octubre se cumplió un año del crimen del jefe del Departamento de Culturas Étnicas y Diversidad de la Secretaría de Cultura, Enrique Alberto Servín Herrera, sin embargo, las autoridades investigadoras no han tenido resultado en la captura del o los presuntos responsables.

La Fiscalía estatal ha reiterado que “sí hay líneas de investigación” y que siguen trabajando, pero no dan detalles del avance en la carpeta de investigación por homicidio. 

Según declaraciones que ha hecho el fiscal general del Estado, César Augusto Peniche, las investigaciones se encuentran estancadas debido a que los principales sospechosos del crimen se encuentran prófugos.

“Las líneas de investigación trazadas en ese asunto no se han podido concretar precisamente porque las personas que aparecen como posibles responsables se encuentran sustraídas de la acción y no se ha podido cerrar la investigación en esa parte”, reconoció hace poco más de un mes.

“Susy” Salais, en el olvido

A poco más de seis meses del asesinato de la joven “Susy” Saláis Morales en su propio domicilio de la colonia Los Minerales, las autoridades no han podido capturar al o los presuntos responsables, ni ofrecer justicia a sus familiares. 

La Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género (FEM) no ha logrado mayores avances, pese a que el caso fue tomado por la asociación “Justicia para Nuestras Hijas”. 

La víctima dejó en la orfandad a un niño de seis años, sin embargo, hasta la fecha la FEM no ha solicitado nuevas órdenes de aprehensión. 

Como antecedente del caso, para la FGE el principal sospechoso fue en su momento el esposo de la víctima, Oswaldo M.H., pero éste fue liberado por falta de pruebas por una juez de Control. 

El sábado 6 de junio del presente año, el radioperador de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) reportó que había una persona sin vida en la calle Mineral de Josefina número 4729, en la colonia Los Minerales. Los agentes que llegaron al lugar encontraron a la joven madre, de 25 años, sin vida. 

Al principio se informó de un posible suicidio, sin embargo, el 29 de junio el fiscal general César Peniche informó que tras las investigaciones se determinó que murió por causas externas, con lo que confirmó que había sido asesinada.

Además, el funcionario comentó que tenían a una persona detenida; se trataba del esposo de la víctima, Oswaldo M. H., quien sigue siendo actualmente el principal sospechoso, pero éste obtuvo su libertad tras permanecer una semana recluido en el Cereso. 

El 6 de julio la jueza de control Nora Aideé Espino determinó que no existían elementos suficientes para vincular a proceso a Oswaldo H. M., por lo que ordenó su libertad. 

Por lo anterior, la Fiscalía de la Mujer presentó una impugnación ante un juzgado de distrito y el propio gobernador anunció que se presentaría una queja en contra de la juzgadora ante el Consejo de la Judicatura estatal. 

Según los archivos periodísticos, se habla de la participación de por lo menos tres personas en el homicidio de “Susy”, de acuerdo con el propio testimonio de su hijo, sin que la Fiscalía haya logrado hasta el momento detener a otros implicados.

Nulos resultados en crimen de Areline

Areline Martínez fue asesinada de un balazo en la cabeza la noche del 2 de octubre de este año en la capital del estado, por dos hombres que la ataron de pies y manos frente a sus amigos y videograbaron los hechos, presuntamente para simular un secuestro y publicar el video en la red social TikTok.

El reporte de la Dirección de Seguridad Pública Municipal confirmó la muerte de la joven mujer adentro de un domicilio de la colonia Rigoberto Quiroz durante una fiesta y por una herida de bala en la cabeza, debido a que “dos de sus amigos dispararon por accidente una pistola calibre .45 cuando hacían un video para TikTok”, según testigos 

Los dos presuntos homicidas integrantes de la banda “Los Payasos” fueron identificados como amigos de la víctima, quienes la acompañaban en la fiesta, y huyeron después del accidente a bordo de una camioneta Jeep Cherokee, sin que a la fecha se sepa algo de su paradero.