Especial

Imparable, violencia con Corral

Con más ejecuciones en tres años, 2019 suma 2 mil 396 casos

David Piñón Balderrama
El Diario de Chihuahua
lunes, 02 diciembre 2019 | 09:52
El Diario de Juárez |

PRIMERA PARTE

Chihuahua— Sin haber concluido el año, este 2019 se convirtió en el más violento de la actual administración estatal, al sumar 2 mil 396 homicidios –en su mayoría considerados ejecuciones–, cifra superior a la de 2012, de acuerdo con el reporte anual de la Fiscalía General del Estado y el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

La cantidad es inferior a la reportada durante el 2008, cuando comenzó la mayor era de violencia. En aquel año se contabilizaron 2 mil 403 homicidios.

El promedio de ejecuciones en el estado hasta antes de 2008 no alcanzaba las 300, pero a partir de ese año, cuando se desató la guerra entre cárteles, se disparó hasta 2 mil 403.

Comenzó una racha de ataques que dejó 3 mil 615 homicidios en 2009, 5 mil 421 en 2010 –considerado el año más violento– y 3 mil 487 en 2011; luego comenzó una tendencia a la baja.

En 2012 la cifra bajó hasta mil 772 homicidios, sin alcanzar el promedio de los años previos a 2008, pero muy por debajo de los precedentes.

Según los reportes anuales del SNSP, que se elaboran con cifras de las fiscalías y procuradurías estatales, para 2013 fueron mil 136, en 2014 mil 158 y en 2015 se elevó a mil 286. 

En 2016 comenzó otra tendencia al alza, al situarse en mil 547. Entre enero y septiembre, antes del comienzo de la administración de Javier Corral, el promedio de ejecuciones al mes fue de 121, mientras que en octubre se elevó a 180, en noviembre a 136 y en diciembre a 138.

En 2017 se mantuvieron en aumento, para totalizar 2 mil 012, con un alza en 2018 hasta los 2 mil 244 casos, cifra superada en los primeros 10 meses de 2019.

Juárez concentra más de mil 400 de los casos, mientras que la capital alcanza 350 y el resto se divide entre Cuauhtémoc, Parral, Madera, Delicias, Nuevo Casas Grandes, Camargo y municipios que continuamente reportan ejecuciones o enfrentamientos entre criminales. 

En todos los municipios, pero principalmente en Chihuahua y la frontera, el crecimiento en ejecuciones ha sido constante mes a mes.  



Chihuahua: 15 masacres en total, 10 de ellas en el gobierno corralista

Quince masacres han marcado a la ciudad desde hace poco más de una década, hechos que han dejado 125 muertos. 

De 2008 al 2013 se registraron 5, que resurgieron con más fuerza en 2016, 2017, 2018 y el actual, pues en estos poco más de tres años se han cometido otras 10, en hechos que han dejado de 3 a 18 muertos por evento. 

Según los registros de El Diario, en 2008, el 9 de octubre, la ciudad conoció una de las máximas expresiones de la violencia. Fue en el bar Río Rosas de la avenida 20 de noviembre donde sicarios que gritaron ser agentes de la Policía Federal dispararon contra los clientes. Dejaron 11 muertos y decenas de heridos en la masacre planeada para matar a dos de los presentes, supuestos integrantes de un grupo rival, y para “calentar la plaza”.

Hasta entonces las masacres eran desconocidas. El mismo año, pero dos meses antes, el 16 de agosto, 13 personas, 12 adultos y un bebé, fueron asesinadas en Creel, municipio de Bocoyna, donde comenzaron esos crímenes.

En el año 2010 siguió la masacre en el centro de rehabilitación Fe y Vida de la colonia Villa Nueva, donde mataron a 19; en 2012, el 4 de febrero, fue la del bar Far West del canal, con 9 muertos y el 20 de abril en el bar Colorado de la colonia Las Granjas, donde asesinaron a 15 clientes. En 2013 fue el Mogavi en el centro de la ciudad, donde un solo sujeto mató a siete con un arma larga.

Durante 2014 y 2015 las masacres se interrumpieron en la ciudad, no hay registros de asesinatos múltiples con más de 3 víctimas. 

Pero resurgieron en 2016. El 27 de octubre, a unas semanas de haber recibido la administración Javier Corral, en el motel Alfer, de la carretera a Juárez a la altura de la avenida Desarrollo, fueron ejecutados 5 hombres y una mujer.

En 2017 hubo 3 casos más: el 30 de junio con 5 muertos en los bares LTS, El Balconcito y Todos los Santos, ubicados sobre el bulevar Ortiz Mena, cerca de donde previamente había sido asesinada una agente de la Policía Vial que marcó el alto a los sicarios que se dirigían al ataque; el 23 de septiembre en el bar El Show, con 5 muertos y tres heridos graves; y el 26 de septiembre, con 18 víctimas en el centro de rehabilitación Uniendo Familias de la colonia Rosario.

En 2018 fueron otros 4 casos. Fueron el 6 de febrero en el centro gallístico Santa María, con 6 muertos, en un ataque dirigido a un líder criminal; el 30 de junio con 5 muertos en la colonia Lomas Universidad, donde todos los integrantes de una familia fueron victimados en un caso no ligado al narcotráfico, sino a presuntos actos de corrupción de un enfermero del IMSS; el 3 de julio con 6 muertos en Laderas de San Guillermo, en los límites de Chihuahua y Aquiles Serdán; y el 9 de noviembre en Los Olivos, donde murieron tres hombres y dos mujeres.

Este año hay dos casos, uno con 5 muertos en una fiesta en Vistas del Norte y otro con 3 muertos en Los Portales. 



Cuauhtémoc, donde el crimen actúa a sus anchas

En octubre de 2016 los asesinatos en Cuauhtémoc bajaron un 66 por ciento respecto al mismo mes de 2015. En el año completo contabilizó 30 ejecuciones, según el registro de Ficosec.

La tendencia se rompió semanas después y se agudizó en marzo de 2017, cuando la Policía Estatal tomó el control de la seguridad. Este año suma 131 ejecuciones, un aumento superior al 120 por ciento. 

En Cuauhtémoc el alza de la delincuencia comenzó en 2017 y coincidió con la puesta en marcha del plan del Gobierno del Estado para tomar el control de la seguridad.

El 1 de abril, Corral emitió el acuerdo 086/2017, publicado en el Periódico Oficial del Estado, donde ordenó la intervención de la Policía Municipal por parte de la Fiscalía General del Estado.

El 3 de junio, 6 personas fueron asesinadas en el bar Chichos de las calles Segunda e Hidalgo; también hubo 22 lesionados entre clientes y empleados. 

A la crisis de seguridad y violencia le siguió la crisis política, pues al ganar el alcalde de Morena, Carlos Tena, quien venció al panista Humberto Pérez, en octubre de 2018, comenzaron las fricciones.

Tena denunció en varias ocasiones la complicidad de los policías estatales con delincuentes e incluso acusó a la CES de ser la responsable de la desaparición y asesinato de agentes de la Policía, que se mantuvieron en la corporación pese a la intervención estatal, pues al comienzo del nuevo gobierno el Mando Único quedó en el limbo, hasta el 9 de noviembre de ese año.

El 28 de noviembre fueron detenidos 12 agentes de la Policía Municipal, incluido el jefe designado por Tena, Efrén Peñaflores, acusados de portar armas sin la licencia. La justicia estatal desestimó el caso y fueron liberados días después, pero eso agudizó las fricciones entre los gobiernos municipal y estatal y las corporaciones policiacas. La intensidad subió a tal grado que Tena responsabilizó a Corral, el 30 de noviembre, de cualquier cosa que le pasara a él o a su familia y colaboradores.

La inestabilidad llegó a tal punto que el 26 de febrero de este año fue ejecutado en Chihuahua Peñaflores, justo cuando arribaba a la capital porque viajaría a la Ciudad de México. Por ese crimen fueron detenidos tres presuntos participantes, pero ninguno fue acusado del homicidio, sino que fueron procesados sólo por narcomenudeo y portación de armas debido a la falta de pruebas. 



La Sierra en el abandono y el gran fracaso del Mando Estatal

Los municipios enclavados en la parte más profunda de la sierra viven una disputa entre 14 grupos criminales, según el diagnóstico de la Fiscalía Estatal, que únicamente reporta esporádicas detenciones -2 al mes en promedio- de supuestos líderes de grupos.

En otra parte de la sierra, el Estado asumió el mando policial en 6 municipios, con resultados contraproducentes, pues en la región de Madera se han reportado alrededor de 860 muertes -en ejecuciones y enfrentamientos- desde febrero de 2017.

El 18 de febrero de 2017, antes de tomar el control en Cuauhtémoc, Corral publicó en el Periódico Oficial el acuerdo mediante el cual “asume de manera inmediata y temporal el mando de la Policía Municipal y de Vialidad y Tránsito de los Municipios de Madera, Temósachic, Gómez Farías, Ignacio Zaragoza, Casas Grandes y Nuevo Casas Grandes”.

Sin embargo, en los últimos 33 meses la situación no ha cambiado. El 5 de julio de 2017 en Las Varas, se suscitó un enfrentamiento que dejó a 15 muertos, cuando por más de cinco horas “Los Linces” se enfrentaron a “La Línea”.

El 29 de abril de 2017 seis sicarios fueron abatidos en enfrentamiento con el Ejército en la comunidad de Agua Hedionda y al día siguiente otros fueron acribillados en Mina de Dolores.

El 24 de junio la Comandancia de Policía en Las Varas fue incendiada por un comando y fueron asesinados dos agentes. Menos de una semana después de esa fecha fueron encontradas en la región 8 osamentas.

El toque de queda se impuso en gran parte del municipio por el alcalde Jaime Torres Anaya, lo que afectó la actividad comercial al grado de que Bancomer estuvo a punto de retirar su sucursal.

La actividad minera también fue afectada durante el 2018, pues amenazas de ataques llevaron a los directivos a huir y a sacar a su personal durante varios días.

Los incontables hechos de violencia en una amplia región se deben a una confrontación entre grupos del cartel de Juárez y el de Sinaloa, según lo ha reconocido públicamente el fiscal general César Peniche, pero no se han registrado detenciones importantes o las que se han ejecutado no han logrado disminuir los niveles de violencia.

A finales de mayo del 2018, Corral envió al Congreso del Estado una iniciativa que reformaría la estructura de la Fiscalía General del Estado, para crear la nueva Fiscalía de la Zona Noroeste. Aprobada por los diputados locales ante la urgencia de atender los municipios de Madera, Ignacio Zaragoza y Gómez Farías, los principales puntos de enfrentamientos, así como Casas Grandes, Nuevo Casas Grandes, Ascensión, Buenaventura, Galeana y Janos; hasta la fecha no ha sido instituida.

El incremento de la violencia ligada a la operación del Mando Estatal ha hecho que surjan versiones sobre la complicidad de agentes estatales con el crimen. Se han reforzado esas versiones con un video que circuló en redes sociales a principios de agosto de este año, donde 10 hombres armados interrogan a un presunto integrante de uno de los grupos delincuenciales.

Asegura que los agentes estatales protegen al grupo de El Jaguar, además de que hace referencia a la protección de altos mandos de la CES y la FGE a delincuentes.  



Resurgen los secuestros; mayoría de las víctimas son menonitas

En 2015 el secuestro encendía las alertas luego de algunos años de control. Sumaron 6 casos en el año, pero subieron a 9 en 2016 y hasta 15 en 2017. A un mes de terminar el año actual suman 12 los reportados oficialmente, aunque organizaciones como Alto al Secuestro apuntan que existe una cifra negra y que son 40, pero 28 no fueron denunciados.

Si se toma en cuenta la cifra, este delito tendría un alza del 66 por ciento en el comparativo entre 2018 y 2019, índice superior si se toman en cuenta los dos años previos, en que se consideraba casi erradicado.

Sin embargo, la FGE sólo reconoce un incremento del 12 por ciento.

Por este delito la comunidad menonita ha sido la más afectada, pues se han registrado 6 casos, de los cuales 5 han culminado en el asesinato de la víctima. (Gráfica 5).