Estado

Héroe por partida doble

'El conocimiento es la base para dejar atrás el pánico y actuar en consecuencia para evitar contagios en esta época de pandemia'

Silvestre Juárez/El Diario

El Diario de Chihuahua

domingo, 21 junio 2020 | 10:45

Chihuahua.- El cirujano plástico, Ricardo Baca, ha jugado un papel importante durante la pandemia al seguir realizando en su consultorio especializado operaciones de emergencia en materia de reconstrucción de tejidos por accidentes, mismos que informó, han presentado un aumento en los hogares debido al confinamiento. Aunque también realiza operaciones estéticas, durante la pandemia los procedimientos estéticos quirúrgicos mayores se pospusieron por protocolo, con el fin de proteger a trabajadores y pacientes de su consultorio. 

Más allá de su vida profesional como médico, Baca es también padre de dos hijos, Ana Karina y Ricardo Arturo, de 17 y 11 años respectivamente, con quienes en un principio debió cambiar las dinámicas familiares en el confinamiento, pero a quienes ha enseñado, sobre todo, que el conocimiento es la base para dejar atrás el pánico y actuar en consecuencia para evitar contagios en esta época de pandemia. 

Si bien como profesional de la salud el especialista narró que fue uno de los pioneros dentro de su familia, ya que su generación, él y su hermano, decidieron dedicarse al estudio de la medicina siendo su padre Ingeniero Civil y sus abuelos; uno minero y otro comerciante, esta libertad la ofrece a sus hijos, quienes por su parte confiesan que si bien mantienen aficiones distintas que tal vez los lleven por otros caminos profesionales la admiración por el trabajo de su papá es mucha. 

“Al principio traté que se involucraran un poco con el proyecto porque está es una clínica con quirófano, consultorio, área de curaciones y otras cosas que han costado mucho trabajo, fue algo que empezó hace tres años. Este proyecto es algo para el presente y el futuro, pero en realidad como ellos no están muy afines a la cuestión de la medicina pues no han venido mucho y ahorita con lo de la contingencia pues menos”, señaló Baca, quien se dijo respetuoso de las decisiones de sus pequeños hijos. 

En ello coincidió su hija mayor, Karina, quien a su temprana edad ya se dedica a trabajos de diseño que sigue realizando desde el confinamiento, pero que conoce mucho del trabajo y responsabilidad de su padre. 

“Yo pienso que es un trabajo muy honrado y noble, porque consiste en ayudar a las demás personas. Aunque no es mucho lo mío, yo lo admiro. Lo que hace es para mí algo muy difícil porque se trata de trabajar con el cuerpo humano y requiere muchos años de preparación pero es muy admirable que mi papá lo pueda hacer”, destacó. 

“Los procedimientos estéticos quirúrgicos mayores los debimos posponer. De hecho marzo, abril, mayo y parte de junio no hicimos procedimientos mayores. Estuvimos haciendo inicialmente sólo urgencias, cirugía de mano; hay mucho paciente que se corta, se lastima los tendones, se aplasta un dedo, niños que ahora que están más tiempo en la casa se machucan un dedo, esto aumentó mucho, en un día atendimos hasta tres casos”, destacó. 

“Si hemos tenido que hacer cosas como a la hora de llegar a la casa es quitarme el uniforme quirúrgico, aislarlo en una bolsa, ese uniforme se lava. Hay que cambiarse completamente de ropa si he estado en contacto con pacientes. Los niños se la han pasado mucho tiempo en la casa, salieron muy poco, usamos mucho el gel, lavamos todo lo que entra, desinfectamos los zapatos. Karina está haciendo cosas de diseño, la verdad es que lo hace muy bien, y le llevan ropa para hacer diseños y hay que limpiarlo todo muy bien”, acotó. 

Así pues el día de hoy la familia disfrutará de una celebración en casa por el día del padre pero que estará reducido a su núcleo familiar primario pues aunque en esta ocasión llega en medio de una pandemia, buscan disfrutar al estar juntos, con certidumbre y confianza.