Estado

Familia exige verdad y justicia

El asesinato de Jesica Estrella Silva Zamarripa, de 36 años y madre de tres hijos de 17, 15 y 13 años, consternó a la sociedad chihuahuense

Luz del Carmen Sosa
El Diario de Juárez

jueves, 10 septiembre 2020 | 06:00

Ciudad Juárez— El asesinato de Jesica Estrella Silva Zamarripa, de 36 años y madre de tres hijos de 17, 15 y 13 años, consternó a la sociedad chihuahuense; la familia demanda verdad y justicia ante el ataque perpetrado probablemente por elementos de la Guardia Nacional y que mantiene en coma a su esposo Jaime T.  “Merecemos la verdad. Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias para esclarecer el asesinato de mi sobrina, esto no puede quedar impune. Jessy  era una mujer valiente y muy trabajadora”, afirmó a El Diario una tía entrevistada ayer, la cual pidió la reserva de su identidad por motivos de seguridad. 

En tanto, la madre de la mujer privada de la vida por proyectil de arma de fuego manifestó su sentir ante este hecho violento, ocurrido ayer después de que la pareja apoyó el movimiento campesino en defensa del agua de la presa “La Boquilla”. 

“No puedo con este dolor”, compartió la mujer ayer por mañana en el grupo “Ciudadanos Unidos por el Agua de Chihuahua”, creado en la red social Facebook, donde el quehacer de las autoridades federales y estatales fue cuestionado, al no lograr determinar quién disparó contra el vehículo que tripulaba la pareja y el por qué.

“Somos agricultores que toda la vida hemos vivido del campo. Es una vergüenza esto que pasó, es una injusticia. En la foto que publicaron ahí se ve a mi sobrina con su ropa vaquera, su cinturón (de seguridad) puesto y su cubreboca. Ella era una mujer dedicada a su hogar y al campo, se dedicaban a la compra y venta de nuez… la verdad es una impotencia que sentimos toda la familia”, aseguró la tía.

El asesinato de Jessica Estrella Silva Zamarripa consternó a la sociedad chihuahuense y la familia demanda justicia ante el crimen que mantiene en coma a su pareja sentimental Jaime Torres.  

Jessy, como le decían a la víctima sus familiares y amigos, era madre de tres hijos que quedaron en orfandad.

“Ella era una mujer muy valiente y muy trabajadora”, aseguró la tía.

Para apoyarse económicamente, Jessy elaboraba y vendía pasteles, pero su principal fuente de ingresos era el trabajo en el campo, confió.

“Hacía trabajos en la labor, era una mujer de campo como muchas de nosotras en Chihuahua”, agregó la familiar que exigió el inmediato esclarecimiento de hechos y castigo a los culpables, sin embargo, Chihuahua es uno de los estados con mayor índice de impunidad en materia de homicidios dolosos.

Durante la defensa del agua en Chihuahua, los productores del campo han destacado la participación de las mujeres a las que han identificado como “Adelitas”. 

Hombres y mujeres han manifestado su repudio al Gobierno Federal por la presencia de la Guardia Nacional en los municipios de Camargo y Delicias, donde buscan impedir la sustracción de agua de la presa La Boquilla, comprometida al pago del adeudo histórico a Estados Unidos y que está dejando sin el recurso a los agricultores de la región sur del estado, según denuncian.

Tras las acciones por la defensa del líquido, Jessica y Jaime fueron agredidos la noche del martes y según los testimonios de policías municipales de Rosales, agentes de la GN se retiraron del lugar dejando a las víctimas malheridas.

La desesperación y enojo por este hecho violento, aunado a la defensa del agua, orilló a los algunos productores agrícolas a hacer llamados de defensa armada.