Estado
Advierte la Conagua

Falta por sacar 14% del agua de La Boquilla

Niega dependencia que en 2017 se extrajeran más de mil 200 millones de metros cúbicos del líquido de las presas en Chihuahua

Gisela Reyes / El Diario / Corresponsal

viernes, 04 septiembre 2020 | 06:00

Chihuahua— Luego de la extracción a las presas Las Vírgenes y a El Granero, a La Boquilla también le falta por entregar el 13.8 por ciento de su capacidad, que actualmente es de 962.7 millones de metros cúbicos y que fueron autorizados para el Distrito de Riego 005, informó ayer la Comisión Nacional del Agua (Conagua) a través de un comunicado.

La Conagua aclaró que el agua derramada y extraída de las presas Las Vírgenes y La Boquilla desemboca en El Granero, por lo que calificaron de “errónea” la suma de los tres volúmenes, “es la misma agua y no se debe contabilizar dos veces”, dice la notificación. 

Insistió en que, respecto al actual ciclo agrícola, concluyó el pasado 24 de agosto la entrega al 100 por ciento del agua de riego en las presas Francisco I. Madero y Luis L. León.

La información proporcionada por la Conagua es en respuesta a productores que aseguran que en 2017 se extrajeron más de mil 200 millones de metros cúbicos de agua de las presas en Chihuahua, lo cual fue negado por la dependencia federal.

Según sus datos, aclaró que la suma de los mil 200 millones de metros cúbicos es el resultado del derrame de la presa Las Vírgenes por 387 millones de metros cúbicos, la extracción de la presa La Boquilla por 133 millones de metros cúbicos y finalmente por la extracción de la presa El Granero por 691 millones de metros cúbicos. 

Agregó que lo extraído de la cuenca del Río Conchos corresponde únicamente a los 691 mdm3 que se extrajeron de “El Granero”, que es la presa que desemboca al Río Bravo. 

“Cabe señalar que estos derrames y extracciones se realizaron como medidas necesarias para el control de inundaciones, debido a las intensas lluvias que ocurrieron ese año en el estado”, dice textual. 

Asimismo, explica que el tratado establece que sólo una tercera parte de esos 691 millones de metros cúbicos se debía emplear para su cumplimiento, y así disminuir el retraso en las entregas que se incrementó a 50 por ciento del 20 de agosto al 30 de septiembre.  

Con esto, en lugar de contabilizarse 230 millones de metros cúbicos para el cumplimiento del tratado, sólo fueron 293.9 millones de metros cúbicos, y el resto se destinó, dice el comunicado, a garantizar el derecho humano al agua y las actividades productivas de las cuencas media y baja del Río Bravo, incluida la agricultura.