Eran aeronaves símbolo de dispendio y corrupción

Se queda en discurso eliminación de gastos

Miguel Chavarría /
El Diario
martes, 05 febrero 2019 | 06:00

Chihuahua— La eliminación de gastos de mantenimiento, seguro, operación y certificación de las aeronaves propiedad del Estado se mantienen como un discurso del gobernador Javier Corral, quien en enero de 2017 anunció la puesta en venta de la flotilla y el arrendamiento de aeronaves para cuando fuera necesario algún tipo de traslado.

“No sólo para obtener recursos, sino para eliminar cuantiosos gastos… nos vamos a quedar sólo con un helicóptero para cubrir las necesidades indispensables de la Fiscalía. Para los traslados a poblaciones serranas y otros que lo justifiquen vamos a realizar un programa de arrendamiento de aeronaves”, dijo en entrevista concedida a Aristegui Noticias, previó a la presentación en Chihuahua del Acuerdo de Austeridad.

El discurso sobre la venta de las aeronaves ha cambiado. El 18 de enero de 2017 Corral anunció los requerimientos para poner en acción el Plan de Austeridad, el cual contemplaba la venta de la Casa de Gobierno de la avenida de Francisco Zarco y la aeronaves adquiridas en administraciones pasadas, así como otros terrenos.


Fracasan subastas por falta de interés

Se queda Estado con las aeronaves más útiles para movilizarse rápidamente

Al anunciar el plan, el gobernador dijo que estas medidas fueron necesarias para amortiguar “la severa crisis en el presupuesto a la que nos enfrentamos, fruto del estado de bancarrota y latrocinio en que nos heredaron las finanzas estatales, por la acción inescrupulosa del dispendio, el derroche y la corrupción, por lo que resulta imperante tomar medidas extraordinarias y audaces al respecto”.

Para ello se ordenó la primera subasta el 9 de junio de 2017, cuando la Secretaría de Hacienda ofreció en venta los helicópteros Bell 429 y Bell 407, y los aviones Cessna Citation CJ3, King Air 350 y el Cessna Conquest II.

Sin embargo, el director de Administración de Hacienda, Guillermo Luján Peña, anunció en noviembre de 2017 que habían decidido dar marcha atrás al plan.

“La entidad obliga a que el Estado tenga la posibilidad de movilizarse rápidamente por aire; y luego de hacer los cálculos de los gastos que representa la renta de las unidades, se observó que es mejor quedarse con las aeronaves más útiles”, comentó entonces Luján Peña.

Así fue como la convocatoria de venta, diseñada para adquirir ingresos ante un estado en bancarrota, desapareció para continuar dándole un uso oficial a la flotilla aérea, excepto por el Bell 429, King Air 350 y el Cessna Conquest II, que actualmente siguen a la venta.

“Las necesidades van cambiando. Cuando nosotros recién llegamos había una necesidad imperiosa de recursos económicos, porque ustedes recordarán que no solamente no nos dejaron dinero, sino dejaron una serie de deudas enormes. Entonces no había para gasolina, para la luz. No había para nada y lo que sí se tenía era la urgencia de recuperar algo de flujo de efectivo”, mencionó Corral en mayo de 2018.

Ese mismo mes la única venta de salida del helicóptero Bell 407, con matrícula XC-CUU, fue revertida por el propio Gobierno estatal. El comprador era una firma originaria de Monterrey que había realizado un depósito para asegurar su compra en abril.

Corral comentó a medios de comunicación que la venta del helicóptero había sido cancelada ya que no podía venderse por debajo de su avalúo. “Lo que no queremos es malbaratar esos bienes”, señaló.

Tras la decisión de conservar el helicóptero, Luján Peña informó que el Bell 407 sería convertido en una ambulancia.

Las únicas aeronaves que ahora están en venta son el Bell 429, Cessna Conquest II y el King Air 350, cuya subasta ha sido el intento más reciente del Gobierno del Estado en liberar parte de la flotilla.

El pasado 26 de diciembre se sentaron las bases de la convocatoria SH/DBMIR/03/2018 para la participación de la subasta del King Air 350, valuado en un millón 170 mil dólares. Cuatro fueron los interesados, aunque el Gobierno no reveló los nombres ni de dónde provenían los posibles compradores.

Un día después, dos abandonaron la subasta, ya que no asistieron a la exhibición de la aeronave en los hangares del Poder Ejecutivo, ubicados en el aeropuerto internacional Roberto Fierro Villalobos.

Los postores que sí asistieron a inspeccionar la aeronave se presentaron ese mismo día de la exhibición del King Air 350 a la Junta de Aclaraciones para revisar los tiempos de entrega y el tipo de depósito para la garantía de seriedad.

Agendada originalmente a la 1:30 de la tarde del 28 de diciembre pasado, Día de los Inocentes, la subasta fue pospuesta hasta las 3:30 de la tarde a petición de los dos interesados finalistas para depositar 40 mil dólares como garantía de que participarían en la puja.

Sin embargo, los interesados nunca se presentaron en la sala de juntas del Departamento de Bienes Muebles de la Secretaría de Hacienda. Los funcionarios ahí presentes declararon la subasta como desierta.

“Sin que se presentaran postores con la documentación requerida en las bases para poder participar en la subasta es que se declara desierta la misma”, dictó Heriberto González Andujo, director de Bienes Muebles y Mantenimiento. Quince minutos después, la mesa concluyó, de nuevo, sin ningún comprador.

Humberto Pérez Holguín, subsecretario de Administración de la Secretaría de Hacienda, informó durante la subasta que el avalúo de un millón 170 mil dólares asignado al King Air 350 venció ese mismo día, por lo que tendrán que solicitar una nueva evaluación de la aeronave.

“El próximo año se tomarán las valoraciones correspondientes en cuanto a si habrá otro procedimiento de subasta u otro procedimiento administrativo”, informó Pérez Holguín después de señalar que los avalúos del resto de las aeronaves puestas en venta también vencerían pronto.

Arturo Fuentes Vélez, secretario de Hacienda, declaró a finales de enero pasado que hasta el momento no se ha logrado cumplir con el objetivo de vender las aeronaves. Pero eso, afirmó, depende solamente del interés de los compradores, ya que los precios están con base en avalúos. (Miguel Chavarría / El Diario)


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