PUBLICIDAD

Estado

Día Mundial de Prevención

En 8 meses, 336 suicidios en el estado

En Juárez, 599 han salido por la ‘puerta falsa’ en seis años

A. Sánchez / A. Vargas / El Diario

sábado, 10 septiembre 2022 | 11:14

PUBLICIDAD

De enero a agosto de este año 336 personas se quitaron la vida en el estado, de acuerdo con datos de la Fiscalía General del Estado (FGE). De esos casos, 271 corresponden a hombres y 65 a mujeres.

Según el director del Instituto de Salud Mental, Javier González, en la mayoría de estos casos las personas que decidieron suicidarse padecían depresión y ansiedad. 

PUBLICIDAD

“Yo creo que ésa es la problemática, pero también tiene que ver la parte de la condición física, por ejemplo, una enfermedad crónica o grave puede llevar a que alguien tenga un deterioro en la salud mental que lamentablemente puede terminar en un suicidio”, indicó.

Dijo que aunque últimamente se han visibilizado estos temas, aún siguen siendo un estigma social sobre todo para los hombres, quienes son más propensos a terminar con su vida.

“Se trata aproximadamente de una mujer por cada tres hombres. Esto se debe a que la mujer se atiende más y tiende a consumarlo menos; el hombre tiende a no atenderse y por eso, muchas veces, éste se lleva a cabo. Por esta razón es fundamental hacer una conciencia colectiva en este sector de la población”, expresó el funcionario.

De acuerdo con el titular del Instituto de Salud Mental, la proporción entre hombres y mujeres es bastante considerable y esto se da principalmente por la cultura errónea que se tiene sobre que los hombres no tienen permiso de sentirse tristes y en muchas ocasiones el suicidio es la consecuencia. 

“Ésta es una gran oportunidad en la que también desde el sector Salud se trabaja en hacer una conciencia en el hombre y decir: ‘está bien si te sientes mal, está bien sentirse triste’. Lo que no está bien es no atenderse”, dijo.

Casi 600 suicidios en seis años

De acuerdo con la Fiscalía General del Estado (FGE), en Ciudad Juárez se han documentado 599 muertes autoinfligidas de 2017 a la fecha. Aquel año hubo 100; en 2018, 87, y en 2019, 85. Tales cifras aumentaron hasta 51 por ciento luego del arribo de la pandemia, pues en 2020 hubo 119; en 2021, 129, y en 2022 van 85. 

En los últimos dos años, Juárez registró 6 mil 343 personas con ansiedad y 3 mil 995 con depresión, esto con base en las atenciones ofrecidas en los hospitales e inmuebles de primer nivel de Salud estatal. 

Casos en el estado

Chihuahua capital encabeza la lista con 93 casos, 68 de hombres y 25 de mujeres; le sigue Juárez, con 85: 73 de hombres y 12 de mujeres; en tercera posición está Cuauhtémoc, con 18, todos del sexo masculino; luego Guachochi, con 13: 10 hombres y tres mujeres. 

Bocoyna, Guerrero e Hidalgo del Parral tienen 10 suicidios, mientras que Aldama y Jiménez cuentan con ocho. Delicias, Namiquipa y Nuevo Casas Grandes cuentan con siete, mientras que Rosales y Camargo tienen cinco. 

Le sigue Balleza, con cuatro; Saucillo, Santa Bárbara, Meoqui, Guazapares y Ascensión registran tres. Ahumada, Allende, Gran Morelos y Temósachic tienen dos casos y Bachíniva, Carichí, Casas Grandes, Gran Morelos, Janos, Julimes, Ojinaga, Práxedis G. Guerrero, Rosario, Santa Isabel, Urique y Uruachi, sólo uno. 

Día de la Prevención del Suicidio

La Organización Mundial de la Salud (OMS) decretó el 10 de septiembre como el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, esto con el objetivo de que las naciones del mundo implementen y promuevan acciones para su prevención. 

El suicidio es definido por la OMS como el acto deliberado de quitarse la vida. Su prevalencia y los métodos utilizados varían de acuerdo con los países. Desde el punto de vista de la salud mental, los y las adolescentes poseen vulnerabilidades particulares por su etapa del desarrollo.

Según un informe de la OMS, “tener ocasionalmente pensamientos suicidas no es anormal, ya que éstos son parte de un proceso normal de desarrollo en la infancia y adolescencia al tratar de elucidar los problemas existenciales cuando se trata de comprender el sentido de la vida y la muerte”.

Pobreza, violencia y acceso a la educación, otros factores de riesgo 

La pobreza, la exposición a la violencia, el consumismo, el acceso a la educación y la vivienda son otros de los factores que también influyen en tomar una decisión como ésta. 

“También hay otros aspectos muy importantes como lo son la nutrición, la cultura, el apoyo social, la migración y la identidad sexual; éstas son cosas que deben de tomarse en cuenta por que estas personas pueden llegar a un grado de depresión o a presentar un trastorno de ansiedad serio”. 

Por ello, actualmente se llevan campañas de prevención a niñas, niños y adolescentes de quinto y sexto de primaria, así como a estudiantes de secundaria y de bachilleres. 

“Lo mejor que podemos hacer es establecer una conciencia colectiva; visibilizar que los problemas de salud mental existen en nuestra población; informar sobre dónde y con quién se pueden tratar estos problemas de salud mental y hacer énfasis en que pedir ayuda me hace fuerte y no débil”, refirió el director. 

Niñas, niños y adolescentes, otro de los sectores afectados 

En lo que concierne a niñas, niños y adolescentes, en lo que va del 2022 un total de 28 han acabado con su vida, mientras que en el 2021 se contabilizaron 41. 

“Hay muchos factores que pueden originar esto; está la precariedad económica, ya que mucha gente está enfocada en buscar el sustento, en trabajar, y eso hace muy difícil que se tenga acceso a cuestiones básicas”, expresó Paola Robles, psicóloga clínica con especialidad en tanatología.

La experta señaló que este asunto del suicidio es multifactorial, ya que pueden ser causados además por el bullying escolar que puede estar padeciendo algún niño, niña o adolescente, la falta de redes de apoyo seguras, la pandemia, el acceso a la tecnología o bien, las fallas en el acceso a la salud mental.

“Muchas veces la depresión y la ansiedad, entre otros padecimientos, no están siendo diagnosticadas a tiempo. Aún falta mucho, aún está muy estigmatizado el tema de salud mental, es fundamental hablar de salud mental abiertamente”, expresó.

La mayoría de causa de las personas que intentan suicidarse es ambivalente y no busca exclusivamente la muerte. Se supone entonces que el suicida no quiere fallecer, sino que desea dejar de sufrir. Esta premisa se complementa con la idea de que los niños de entre 8 y 11 años no tienen noción de que la muerte es para siempre y muchos adolescentes tampoco.

Por eso pueden llegar a pensar que cuando estén muertos las personas que los hicieron sufrir recapacitarán y dejarán de provocarles dolor cuando resuciten.

Chihuahua, sobre la media nacional

Martha Sánchez Escalante, coordinadora de la Red de Organizaciones Dedicadas a la Prevención y Atención de Trastornos (Rotmenas), aseveró que Chihuahua sobresale en los suicidios en todo México. Con 14 casos por cada 100 mil habitantes la entidad está sobre la media nacional, la cual es de 6.2, puntualizó el último reporte del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi). 

“Cuando una persona se suicida, se ha visto que hay un historial de varios intentos previos. Es importante tener un seguimiento y sensibilizar a la población de la importancia de pedir acompañamiento y llevarlo a cabo, no dejarlo inconcluso”, dijo.

El también psicólogo Francisco Morales Pérez, egresado de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), dijo que deben reforzarse las redes de apoyo, toda vez que resulta indispensable atender el hecho como un problema de fondo y no de forma. Manifestó que otras banderas rojas se encuentran en alteraciones de apetito, de sueño, de conducta en la vida sexual o también en el consumo de sustancias.

El presidente del Colegio Médico, Alonso Ríos Delgado, resaltó que el trastorno depresivo se categoriza en tres intensidades: leve, moderado y severo, y agregó que se incrementa su letalidad en la invisibilidad. Resaltó que el paso más importante es el diagnóstico, dado que de éste se podrán analizar alternativas y con igual valor calificó la disposición del paciente por demostrar interés, o voluntad, para salir adelante.

“Esta enfermedad no es tan fácil de encontrar, no porque sea difícil diagnosticarla, sino porque las personas que la padecen no acuden al sector médico, al sector Salud, a atenderse. Piensan que es una enfermedad de débiles o de personas que no tienen autocontrol. Solamente alrededor de un 20 por ciento de quienes la padecen acuden a valoración y tratamiento”, puntualizó el titular del gremio de los galenos. (Alejandra Sánchez / Alejandro Vargas / El Diario)

PUBLICIDAD

ENLACES PATROCINADOS

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

close
search