Estado

Chihuahua hoy está de fiesta

La capital cumple 311 años entre retos de salud y económicos

fotos: El Diario de Chihuahua

César Lozano
El Diario

lunes, 12 octubre 2020 | 06:00

Chihuahua— Hoy la capital chihuahuense cumple 311 años en medio de graves retos económicos y de salud, pero con el impulso de su gente que vencerá cualquier dificultad, pues dentro del legado histórico se registran batallas, otras pandemias, crisis políticas y sociales, desastres naturales y otros tantos fenómenos que han quedado sólo en la memoria de la fuerte familia chihuahuense. 

La ciudad fue fundada el 12 de octubre de 1709 con el nombre de San Francisco de Cuellar, que luego cambió a San Felipe el Real de Cuellar y en lo posterior a San Felipe El Real de Chihuahua, cuya población se concentra gracias a la bonanza de las minas de Santa Eulalia y a los pastizales y recursos del valle formado en la unión de los ríos Chuvíscar y Sacramento.

Debido a estas condiciones favorables pronto comenzó a florecer el comercio y la ganadería, formándose pronto una región próspera e independiente por el aislamiento y lejanía respecto de otras regiones como Durango, Monterrey y la Ciudad de México, capital del país. 

En el Siglo XIX, Chihuahua participó de manera activa en la guerra de independencia e incluso el 30 de julio de 1811, los insurgentes Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama y Mariano Jiménez fueron fusilados al interior de lo que hoy es Palacio de Gobierno. 

Durante todo ese siglo las haciendas presidios y asentamientos humanos incluida la ciudad de Chihuahua, fueron acechados por los Apaches, pueblo seminómada que reclamaba su territorio y que con decisión combatió a la población mestiza, hasta que en 1880, tuvo lugar en Tres Castillos la batalla definitiva en la que los guerreros del pueblo originario fueron derrotados. 

 En 1864 la ciudad de Chihuahua fue refugio del presidente Benito Juárez y a su gabinete, con el respectivo nombramiento de sede de los poderes de la República. El Benemérito permaneció en territorio chihuahuense durante el desarrollo de la invasión francesa, con gran parte de la población como aliada. 

Cuando el general Porfirio Díaz llegó al poder, en 1877, la capital del estado contaba con 22 mil habitantes y prosperaba un amplio comercio de importación, convirtiéndose así en el centro político y económico más importante del estado. 

Años más tarde, en 1881, comenzó la construcción del Palacio de Gobierno y se había concluido la vía férrea que comunica con la Ciudad de México, y en 1903 comenzó la construcción del ferrocarril Chihuahua–Pacífico. La ciudad era embellecida por los estilos arquitectónicos de las fincas de Paseo Bolívar, avenida Cuauhtémoc y la calle Juárez, además de grandes arboledas y parques como el Lerdo, cuyos arcos inauguró el mismo presidente Díaz. 

Durante la época revolucionaria se convirtió en un importante centro estratégico donde se estableció la División del Norte de Francisco Villa, junto con las fuerzas de Pascual Orozco y Toribio Ortega, hasta que luego de diez años de batalla, se redujeron las acciones beligerantes. 

De 1920 a 1940 se vivieron años difíciles de recuperación económica y la estabilidad política sufría dificultades por las disputas entre grupos y los breves gobiernos, hasta que en 1954 se fundó la Universidad Autónoma de Chihuahua, bastión institucional de la era moderna que contribuyó a la formación de profesionales que forjaron las historia hasta el nuevo siglo.