Estado

Arraiga FGR al ‘Mayo’

Familiares de los acusados por masacre en La Mora se reunieron con el fiscal César Peniche, quien les informó de la situación de los dos hombres

Hérika Martínez Prado / Viridiana Chairez
El Diario

jueves, 05 diciembre 2019 | 06:00

Héctor Mario Hernández, alias “Mayo”, uno de los detenidos como presuntos implicados en la muerte de nueve integrantes de la comunidad LeBaron, se encuentra arraigado en la Ciudad de México, informó ayer su sobrina, Estefanía Hernández.

Héctor Mario Hernández, de 35 años de edad, y su hermano Luis Manuel Hernández, de 43 años, fueron detenidos la mañana del domingo en el poblado de Janos “cumpliendo con órdenes de cateo obtenidas por la FGR de un juez especializado”, informó la Fiscalía General de la República, pese a que la familia asegura que las autoridades federales no contaban con orden alguna.

“En México la defensora pública nos dice que los cargos son delitos contra la salud, posesión de mariguana y cristal, tenían también posesión de cartuchos, únicamente cartuchos útiles, pero de uso exclusivo del Ejército, y se está tratando de vincular a la delincuencia organizada”, informó la hija de Luis Manuel.

Ayer, luego de reunirse en Ciudad Juárez con el fiscal general del Estado de Chihuahua (FGE), César Augusto Peniche Espejel, la estudiante de Derecho dijo que no habían tenido ninguna comunicación con las autoridades federales, pero que la defensoría pública les informó sobre el arraigo, lo cual les dio esperanzas ya que la autoridad tendrá 40 días para recabar las pruebas.

“Ellos se encuentran en la Ciudad de México, aparentemente bien, ellos fueron trasladados el día lunes en la tarde, no tenemos información certera, ya que no ha habido información concreta con las autoridades de México, lo único que sabemos ahorita es que uno de los detenidos ya está en arraigo, lo que para nosotros es algo bueno, ya que sabemos que al ponerlo en arraigo es para darle a la autoridad un tiempo de que recabe pruebas, lo que nos hace a nosotros estar seguro de que no las tienen, (pruebas) de que ellos son culpables”, comentó. 

Salen conformes de reunión con el fiscal

Hernández dijo los cuatro familiares que participaron en la reunión con Peniche Espejel salieron conformes, ya que tendrán comunicación directa con él, pero también dijo que están inconformes con la manera en la que se ha llevado el proceso federal. 

“A este punto es la única autoridad que nos ha abierto una puerta, ya que todas las demás nos las han cerrado y eso ahorita pues ya es de gran avance”, destacó.

También destacó que ni su papá, ni su tío, a quien se le ha señalado como líder de La Línea en Janos, cuentan con antecedentes penales “incluso ahorita se reiteró la información”, dijo al salir de la reunión con el fiscal general. 

Luego de que familiares de Héctor Mario y Luis Manuel se comunicaron con Julián LeBaron, tanto él como Adrián LeBaron pidieron la atención de la titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra.

Adrián LeBaron, padre y abuelo de cinco de las nueve víctimas que fueron asesinadas hace un mes en la sierra entre Sonora y Chihuahua, pidió también ayer en la Ciudad de México que “no puede haber chivos expiatorios”, ni torturas.

Sobre el caso, Peniche Espejel dijo que “hay que privilegiar el dialogo, se les ofreció a los manifestantes escucharlos, conocer sus demandas y desde luego canalizarlos, en su oportunidad que pueda resolver el motivo de su queja”.

El fiscal informó que será la FGR quien informe todos los datos de la investigación de la masacre en la que fueron acribilladas 17 personas, nueve de las cuales perdieron la vida, mientras que seis más resultaron heridos. 

“Nosotros desde el principio hemos manifestado a la autoridad de la Fiscalía de Sonora, así como a la FGR nuestra total, absoluta y completa colaboración, coadyuvancia, para este asunto y para cualquier otro”, informó. 

Cuentan su versión

Jesús Carlos Hernández, hermano mayor de los dos detenidos, dijo comprender el sentir de la familia LeBaron “pero que caiga el verdadero culpable”. 

Dijo que sus familiares fueron detenidos por elementos del Ejército y que de la noche a la mañana cambio la vida de todos.

En la vivienda donde reside esta familia, ubicada en el municipio de Janos, Jesús relató que Héctor Mario y Luis Manuel viven en esa casa. Manuel se dedica cuidar a su papá de 73 años, quien requiere cuidados por su estado de salud y Mario trabajaba para buscar el sustento del hogar. 

Mencionó que han tenido una mala racha, ya que debido a la enfermedad del papá, tuvieron muchos gastos médicos, “tenemos deudas por la salud de mi papá, duró un mes en terapia intensiva en el Dublán, fueron 460 mil pesos en eso, tuvimos que vender muebles, casas y luego pasa esto, no podemos”, expresó con su rostro entristecido. 

Aunado a ello, mencionó que uno de sus hermanos tiene sobrepeso, que era muy difícil que el pudiera andar haciendo algún delito como el que le acusan, si apenas puede moverse, “las autoridades buscaron con que tapar, sabemos de la presión que tienen, pero es una injusticia lo que está pasando”, añadió Jesús Carlos.

Detalló que la familia se encuentra buscando las pruebas suficientes para comprobar que sus hermanos son inocentes, esto afirmando que tienen como comprobar donde estaban su hermanos Mario y Manuel, el día del multihomicidio de los familiares de LeBaron, “mis hermanos no pudieron estar a la misma vez en dos partes”, dijo.

Asimismo, comentó que el activista y familiar de las víctimas que fallecieron el 4 de noviembres del año en curso, Julián LeBaron, se contactó con ellos, “nos dijo que si logramos comprobar que mis hermanos son inocentes, él se va unir a la causa y pedir que los liberen, que los regresen al Estado”, dijo. 

Jesús Carlos, también informó que hasta la fecha no fueron notificados por ninguna orden de cateo, ni orden de aprensión, que el Ejército solo se llevó a sus hermanos de la casa donde residen, sin ninguna explicación, asegurando que los mismos elementos del Ejército lanzaron una bolsa negra hacia adentro de la vivienda, pero que su hermano no la había querido tocar, al momento de la detención.