Estado
Les permiten abrir sólo con terrazas

Amenaza Estado a restauranteros

Protestan dueños de negocios en Palacio; dicen estar al borde del colapso

Juan Alanís/El Diario

Miguel Silva / Orlando Chávez
El Diario

martes, 24 noviembre 2020 | 10:38

Chihuahua.- Representantes del sector restaurantero realizaron ayer una protesta en la que exigieron la reapertura de sus establecimientos, debido a que el semáforo “rojo modificado” anunciado por el gobernador Javier Corral el pasado fin de semana, los mantiene cerrados.

En respuesta, el secretario de Gobierno, Luis Fernando Mesta Soulé, amenazó al sector con clausuras durante cinco días en caso de que no respeten los lineamientos establecidos una vez que se permita su reapertura.

Ya por la tarde y luego de la protesta, los restauranteros consiguieron que a los negocios que cuentan con terraza se les permita abrir con un 50 por ciento de su capacidad a partir de hoy con un horario restringido hasta las nueve de la noche entre semana, y hasta las diez los fines de semana.

Además, se les permitirá vender bebidas alcohólicas hasta las seis de la tarde de lunes a jueves, dando una hora para que el cliente pueda terminar su bebida, pero a las siete las mesas deben estar sin bebidas alcohólicas; esto aplica también de viernes a domingo, pero con un horario ampliado una hora.

Los restaurantes que no tienen áreas abiertas deberán esperar hasta la próxima semana para ver cuál será su destino, ya que serán revisadas las condiciones en que esté la movilidad de los habitantes, explicó uno de los dueños

Por su parte, el funcionario estatal hizo un llamado a los propietarios a apegarse al plan de reapertura una vez que se defina, pues dijo que en esta ocasión la suspensión no será de un día, sino de cinco.

Mesta Soulé los acusó que durante el semáforo naranja, cuando se les permitió tener comensales, no se respetaron los acuerdos y esto provocó aglomeraciones que pusieron en riesgo la salud de clientes y empleados.

Los restauranteros expresaron que únicamente operan con la modalidad de servicio a domicilio y/o para llevar, esquema que no los ha generado ingresos suficientes para su sustento.

En la protesta que realizaron los restauranteros en la Plaza Mayor, apoyados también por un grupo de estilistas que se plantaron frente a la puerta de Palacio de Gobierno, exigieron al Gobierno del Estado que se les permita reabrir sus puertas y poder recibir a los comensales, ante la compleja situación financiera por la que atraviesa el gremio.

Se quejaron que fueron obligados a cerrar sus negocios desde el regreso al semáforo rojo el pasado 23 de octubre hasta la fecha.

Pidieron además que se les tome en cuenta dentro del plan de reapertura de los diversos sectores económicos, pues la situación que viven se ha vuelto insostenible, y muchos de estos comercios se encuentran al borde del colapso.

El gremio esperaba la apertura de sus negocios, ya que el sábado pasado, en su discurso, el gobernador Javier Corral informó que la Secretaría de Innovación y Desarrollo Económico sostendría una reunión hoy con el sector restaurantero con el afán de idear un plan de reapertura segura con las medidas que se aplicarán. Hecho que no sucedió.

Respecto a la apertura de los que tienen terrazas, uno de los dueños dijo al salir de la reunión que, “no es lo ideal para todos, pero es un avance”.

Los restauranteros se comprometieron a incluir todas las medidas sanitarias que sean necesarias, entre estas, establecer menús electrónicos, así como el número de personas por mesa y el aforo, y con ello evitar la propagación del virus.

Mesta Soulé hizo énfasis en que el relajamiento de las medidas sanitarias durante el semáforo naranja y amarillo que se tuvo hace unos meses lo que provocó que los restaurantes y bares se convirtieran en un punto de riesgo para adquirir el virus.