Estado

Abren 60 fosas... en 'área social'

Debido a que no se han reclamado, los cuerpos serán identificados solo con una clave alfanumérica seriada

Francisco López/ El Diario

César Lozano
El Diario de Chihuahua

jueves, 21 mayo 2020 | 09:02

Chihuahua— Debido al incremento de cadáveres sin reclamar, 60 fosas se encuentran abiertas en el panteón de Carrizalillo, en el área social, destinada para colocar los cuerpos identificados tan sólo con una clave alfanumérica seriada. 

“Todo esto es nuevo, y estas zanjas son para lo que van llegando, estas son sociales, son de los que matan y todo eso. Son sociales, matan a un chavalo y ahí lo tiraron, otro que se ahorcó acá pa’ este lado y una mujer que quemaron y así los van enterrando ahí”, comentó uno de los sepultureros. 

Este fenómeno coincide con el repunte de la violencia en todo el estado, sobre todo a los índices de asesinatos dolosos, ajustes de cuenta entre criminales y la participación de personas originarias de otros estados del país y probablemente migrantes en los enfrentamientos de grupos antagónicos delincuenciales. 

Otro de los trabajadores del panteón, refirió que la llegada de cadáveres a la sección social es más frecuente que en otras épocas, y que en menor grado llegan cadáveres de personas muertas por Covid-19. 

“Llegan de 45 y en un día los entierran. Ellos no tienen cruz, no tienen nada, nomás una plaquita… Los de coronavirus esos entran y salen luego luego, ni se paran en la oficina, nomás pasa la carroza, llegan con el muertito, se paran, dan papeles, ya nomás firman ahí y arreglan”.

El sol cae a plomo a medio día, en el extremo sur de Chihuahua, desde donde se observa a lo lejos el Cerro Grande, referencia de los límites de la ciudad. De acuerdo a reportes periodísticos y al testimonio de los trabajadores, en las inmediaciones de este panteón la delincuencia deja cadáveres con relativa frecuencia. 

A nivel estado y a nivel ciudad, durante los meses de contingencia el índice de asesinatos violentos ha tenido un repunte de 24 por ciento, con una tendencia de incremento. 

Los trabajadores del panteón, por otra parte, cuentan que incluso hace un año los despojaron de su camioneta y motocicleta, respectivamente, lo dicen con humor, mientras se disponen a continuar el trabajo entre tumbas con cruces y sin cruces, con nombre o con esa fría clave administrativa con la que identifican a los que mueren sin identidad, los que sólo desaparecen y quienes quizá, aún se encuentren en la memoria de más de uno.