Estado

'A un año de su partida', conmovedora carta por pastora que venció al cáncer y murió asesinada

A doce meses sigue impune homicidio de la dirigente espiritual de Odre Nuevo, Teresa Martínez

El Diario de Chihuahua

jueves, 05 agosto 2021 | 11:52

Chihuahua.- La madrugada del 5 de agosto del año pasado la pastora evangélica, Teresa Martínez fue asesinada en el interior de su domicilio por sujetos que presuntamente ingresaron con la intención de robar. Terry, como le llamaban con cariño, había vencido pocos meses antes al cáncer pero sucumbió por la violencia.

Este día - en el primer aniversario de la muerte de la pastora de la congregación cristiana Odre Nuevo - la familia Martínez Alarcón difundió un mensaje en el que además de compartir el proceso del duelo provocado por la partida y la fortaleza que nace de la fe, reclama que a doce meses el brutal asesinato permanezca en total impunidad.

“El dolor fue tan grande y tan vivo que sigue presente, hiriéndonos profundamente, mordiendo tan fuerte que a ratos pareciera crecer y no menguar con el tiempo que pasa. Y es que el dolor y la confusión de esta pérdida, aumenta frente a la injusticia”, se lee en el texto.

Terry tenía 48 años cuando  fue asesinada en el interior de su casa en el fraccionamiento Monte Carlo, al norte de la ciudad. Los delincuentes también atacaron a su esposo e hijos, a quienes dejaron lesionados.

“Ese fue un día desgarrador que tal vez nunca podamos entender y que lamentablemente compartimos ese sentimiento con tantas familias que han vivido experiencias similares y que siguen esperando que las autoridades efectúen la captura y debido procesamiento de él o los responsables, no por una satisfacción de un sentimiento de venganza que en nada resolvería nuestra pérdida y la de tantas otras familias, sino por el anhelo de compartir una comunidad que pueda vivir en paz con la certeza de que quien quebrante los derechos y la vida de otras personas sean debidamente castigados y contener de alguna forma esta violencia que crece amenazante sobre nuestra comunidad”, expresan en el mensaje que al final es firmado por la familia y que se hizo llegar a esta redacción. 

En el ratifican su confianza en las promesas que sustentan la fe cristiana que profesan pero, se asienta, ello “no significa callar ante las autoridades de este mundo, todo lo contrario es exponer nuestro dolor, nuestra indignación y confusión a un año de que nuestra hermana Teresa Martínez nos fuera arrebatada”.

A continuación se transcribe el mensaje:

A UN AÑO DE SU PARTIDA……

Su legado y los innumerables recuerdos continuan derramando su vida a cada instante.

Un legado de valor y lucha ante la enfermedad, un legado que hizo que su vida trascendiera a muchos como la luz que al dispersarse penetra y colorea las gotas de lluvia, así dejó porciones de su vida en cada uno de los que sirvió, de los que amó. 

Aunque físicamente no la vemos más, esa vida que dejó en tantos sigue vibrando, trascendiendo aun la muerte para posicionar en su legado la vida abundante que Cristo le entregó a ella. 

Pero además los recuerdos de tantas experiencias, momentos que se quedaron grabados para siempre en la mente y el corazón, momentos que tal vez nunca cobraron importancia en la vida diaria, hoy se revelan como instantes importantes, partes de una historia donde cada instante se hila a otro construyendo la historia de nuestra amada: Terry, la hija, la esposa, la madre, la hermana, la amiga, la pastora, la mujer. 

Y precisamente al evocarla, las primeras sensaciones que provocan esos recuerdos son el placer, la alegría que sentíamos al estar cerca de ella, esa forma en que iluminaba con su presencia todo lugar al que llegaba; había en su mirada y en su sonrisa un brillo y una plenitud desbordante, disfrutaba la vida al máximo. 

¿Y cómo no? Si estaba consciente que le habían dado una segunda oportunidad!!! Estaba libre del cáncer!!!

Tenía muchas cosas dignas de admirar, su amor por sus ancianitos era innegable, siempre preparando un tiempo y un lugar para convivir con ellos, sirviéndoles como si lo estuviera haciendo a reyes!!! Tenía tanto para dar y tantas ganas de vivir!!! 

Por ello es tan difícil comprender, aceptar como su vida terminaría abruptamente, de una forma tan violenta, sin embargo al volver los ojos al crucificado encuentro que nadie muere de forma más injusta y violenta que nuestro Señor y que en el perfecto plan del Dios Soberano aún la violencia adquiere sentido en sus hijos, pues aún en la violencia ejercida sobre el Señor fue revelado su propósito desde tiempos antiguos y se trasformó en un legado de amorosa salvación para los hombres. 

El propósito de este evento tan doloroso, la violencia ejercida sobre Terry aun cuando es difícil de entender, sé que en su tiempo será revelado conforme a sus múltiples promesas como la que encontramos en Romanos 8:28 “Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que El tiene para ellos” y es que, a un año de su partida y tal vez cada año, deberemos afirmarnos en estas promesas para no sucumbir ante el dolor de esa terrible madrugada del 5 de Agosto del 2020, donde ella daría su último respiro!! 

Desde ese momento nuestra vida cambió súbita y terriblemente, repentinamente todo se transformó en una terrible pesadilla! 

El dolor fue tan grande y tan vivo que sigue presente, hiriéndonos profundamente, mordiendo tan fuerte que a ratos pareciera crecer y no menguar con el tiempo que pasa! 

Y es que el dolor y la confusión de esta pérdida, aumenta frente a la injusticia, frente a ese cuestionamiento tan básico; ¿Por qué?

Cuando la muerte se presenta de esta forma, con una gran violencia ejercida sobre un indefenso ser amado, siempre surgen en el corazón y la mente sentimientos y reflexiones dirigidas hacia la búsqueda de respuestas, ya que no entendemos cómo otro ser humano puede ser capaz de tanta maldad y arrebatar la vida a un semejante, y aunque nuestra esperanza está en Dios y sabemos que todo lo que el hombre sembrare eso también cosechará, sabemos también que las personas sin la inspiración del Espíritu de Dios podemos ser capaces de los actos más terribles y acercarnos con nuestra conducta, no a las bestias que no saben de bien y mal, sino al mismo maligno de quien procede toda maldad y pecado empeñado siempre en destruir la obra de Dios, por eso lo primero que desearíamos hacer saber a la persona o personas que causaron el golpe que terminó con su vida, es que esa preciosa y valiosa vida estaba y está en las manos de Su Creador.

Él la llamó al cielo, ustedes solo tuvieron el infortunio de llevar a cabo un terrible acto que al final solo sirvió al propósito de nuestro Dios Soberano y es Él quien nos inspira para luchar por perdonarles cada día, y lo hacemos en función de ese llamado que Él nos hace: Perdona nuestras ofensas así como también nosotros perdonamos a quienes nos ofenden y con ello va también nuestra oración para que conozcan a nuestro Salvador y pasen de servir a la maldad y las tinieblas a la luz admirable de nuestro Señor Jesucristo andando en las obras de bien a las que somos llamados para hacer de esta vida temporal, un espacio más digno, seguro y amable para todos, sanando nuestros odios y siendo librados del pecado.

La voluntad de Dios es la salvación de todos los hombres y conocer su voluntad nos impulsa también a cumplirla, por eso lo hacemos y también pedimos por sus almas, porque aunque la justicia de este mundo aún no se ha manifestado, sabemos que sus manos están cubiertas de sangre (Isaías 59:3) y que huyen aunque nadie los persiga (Proverbios 28:1), que su fin es la muerte no solo de su cuerpo sino de su alma (Ezequiel 18:20) mientras no se arrepientan, pidan perdón y vengan al conocimiento de Dios atendiendo el llamado que Él hace a cada uno de nosotros y a ustedes en especial Hoy.

Todo lo anterior no significa callar ante las autoridades de este mundo, todo lo contrario es exponer nuestro dolor, nuestra indignación y confusión a un año de que nuestra hermana Teresa Martínez nos fuera arrebatada, ese fue un día desgarrador que tal vez nunca podamos entender y que lamentablemente compartimos ese sentimiento con tantas familias que han vivido experiencias similares y que siguen esperando que las autoridades efectúen la captura y debido procesamiento de él o los responsables, no por una satisfacción de un sentimiento de venganza que en nada resolvería nuestra pérdida y la de tantas otras familias, sino por el anhelo de compartir una comunidad que pueda vivir en paz con la certeza de que quien quebrante los derechos y la vida de otras personas sean debidamente castigados y contener de alguna forma esta violencia que crece amenazante sobre nuestra comunidad. 

A un año de su partida y en medio de tantos sentimientos y emociones dejamos estas palabras plasmadas como un testimonio de profunda gratitud y afecto fraternal, entendiendo que aunque el pasado año 2020 fue para muchos también de gran dolor personal por múltiples causas, aun así tuvieron para nosotros acompañamiento y solidaridad en nuestro dolor, cumpliendo en ello el amor de Cristo sobrellevando las cargas entre unos y otros. 

Hubieramos deseado poder compartir de una manera más cercana este proceso que hasta hoy, un año después sigue sin resolverse en términos de aplicación de la justicia terrenal y también en cuanto a nuestras propias heridas que aún siguen abiertas, sabemos el amor que le tenían a Terry y les agradecemos a todos su compañía en los años que pudimos tenerla con nosotros, fue un regalo que a veces no pudimos apreciar pero que sin duda nos dejó inolvidables recuerdos y enseñanzas de luchar por vivir y servir en este mundo tan necesitado

Con amor en Cristo Jesus

Fam. Martínez Alarcón

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