'A la baja, calificación de Ceresos Estatales en los últimos tres años'

Chihuahua alcanzó 7.45 en 2016, 7.35 en 2017 y en 2018 se le otorgó un 7.19, revela diagnostico

El Diario de Chihuahua
jueves, 11 abril 2019 | 16:24
El Diario de Chihuahua

Chihuahua.- La calificación de los Centros de Reinserción Social Estatales de Chihuahua, la tendencia va a la baja de acuerdo a los últimos tres años, según el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2018, presentado por el Ombudsperson nacional, Luis Raúl González Pérez.

El titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos(CNDH) reveló que los centros de reclusión de Guanajuato, Querétaro y Coahuila alcanzaron calificación mayor a 8, mientras que los de 21 entidades obtuvieron entre 6 y 8, y los de Veracruz, Sinaloa, Zacatecas, Hidalgo, Guerrero, Nayarit, Baja California Sur y Tamaulipas resultaron reprobados al conseguir menos de 6 puntos.

Mientras que las calificaciones obtenidas en Chihuahua alcanzó 7.45 en el 2016, un año después llegó a 7.35 y en el 2018 se le otorgó un 7.19, siendo una tendencia a la baja, según el diagnóstico que tomó en cuenta la integridad personal del interno, estancia digna, condiciones de gobernabilidad, reinserción social y atención con requerimientos específicos del interno.

Al presentar el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria (DNSP) 2018, el Ombudsperson  afirmó que México no podrá superar la situación que enfrenta en materia de seguridad y justicia si no revisa y atiende los problemas de su sistema penitenciario, al que como sociedad no se quiere voltear a ver ni interesan la situación y realidad que allí se viven.

Ante ese panorama, destacó que desde la CNDH se ha señalado de manera reiterada la necesidad de diseñar y desarrollar políticas públicas que promuevan la justicia social, de manera general, y la justicia restaurativa, de manera específica, así como promover condiciones dignas de encarcelamiento y sensibilización acerca de que las personas en reclusión también son integrantes de la sociedad, y valorar la labor del personal penitenciario como servicio social de particular importancia.

Alertó sobre el riesgo de que se rebasen los espacios penitenciarios con la prisión preventiva oficiosa, que para la Comisión Nacional representa un retroceso, porque puede tener a inocentes en la cárcel durante el tiempo del proceso y a responsables absueltos al término del mismo, porque no se acompaña de lo que debe ser la prisión preventiva justificada que procedería sobre cualquier delito. “Va a crecer potencialmente la población penitenciaria, es el riesgo y no tenemos resuelto, por lo menos en el ámbito local, el tema de una reclasificación adecuada en once centros. Por eso, cuando se toman las medidas, deben ser integrales”.

Para la aplicación del Diagnóstico, se visitaron 199 centros de detención varoniles, mixtos y femeniles a nivel nacional, de los 308 que se encontraban en funcionamiento, lo que significa que se supervisó al 55%. De ellos, los centros estatales obtuvieron calificación promedio nacional de 6.45, que representó aumento sostenido respecto de los cuatro años anteriores (6.02, 6.21, 6.27 y 6.30 de 2014 a 2017).

A su vez, los centros federales tuvieron 7.48 en global, que significó aumento respecto de las calificaciones de los dos años anteriores (7.21 en 2016 y 7.33 en 2017), mientras que la calificación promedio para las prisiones militares fue de 8.21, que constituyó también incremento comparando con los dos años precedentes (7.93 en 2016, y 8.13 en 2017).

De las cárceles municipales se señala que su regularización constituye un importante avance para el Sistema Penitenciario Nacional, de acuerdo con lo establecido en la Recomendación 28/2016 de la CNDH, por lo que actualmente los 9 centros municipales que subsisten se encuentran en proceso de normalización acorde con los artículos 18 y 21 Constitucionales.

El total de población de las prisiones visitadas, de acuerdo con el día de la supervisión, fue de 182,955 personas, que significó el 89% del total de la población recluida del país, correspondiendo 164,094 internos a centros estatales, 18,403 a centros federales y 458 a prisiones militares.

Los centros estatales con mayor promedio en 2018 fueron: en Guanajuato, Centro Estatal de Reinserción Social de San Miguel de Allende, 8.57; Centro Estatal de Reinserción Social de León, 8.52, y Centro Estatal de Reinserción Social Valle de Santiago, 8.49; Centro Penitenciario Femenil Saltillo, en Coahuila, 8.56, y en Querétaro, el Centro de Reinserción Social Femenil de San José El Alto, 8.56.

Los Centros Federales mejor calificados fueron tres de las Islas Marías, CEFERESO “Aserradero”, 8.67, CEFERESO “Bugambilias”, 8.50, y CEFERESO “Morelos”, 8.45, que por última ocasión serán tomados en cuenta en el DNSP debido al cierre de los mismos; en tanto, el CEFERESO “CPS” Número 8 de Guasave, Sinaloa, obtuvo 7.89, y el CEFERESO Número 12 “CPS”, en Guanajuato, 7.87.

Las deficiencias detectadas con mayor incidencia en los centros estatales se refieren a separación entre procesados y sentenciados (76%), deficientes condiciones materiales, equipamiento e higiene de las áreas de dormitorios (72%), sancionados, sujetos a protección (33%), cocina y comedores (46%), insuficiente personal de seguridad y custodia (84%), hacinamiento (36%), falta de actividades laborales y de capacitación para el trabajo (70%).

También se identificaron como deficiencias importantes la falta de prevención y atención de incidentes violentos (48%), así como las condiciones de autogobierno/cogobierno (45%). En 34% de los centros estatales persiste la sobrepoblación y en 32% hacinamiento, con áreas que rebasan de manera importante su capacidad. En el área médica del 50% de los centros se observaron deficientes condiciones materiales y de higiene, y en 51% existen deficiencias en cuanto a la aplicación de sanciones disciplinarias.

En los Centros Federales, los resultados muestran que en 20 de ellos hay insuficiencia de personal, en 14 concurre la carencia de actividades laborales y de capacitación. El derecho de protección a la salud es un problema generalizado en estos Centros dada la falta de personal médico, así como la deficiencia en su atención; en 13 se detectó falta de acceso de los internos a actividades deportivas.

En la edición 2018 del DNSP se incluyó un referente cualitativo adicional que permite identificar también avances y puntos de oportunidad en el cumplimiento de los fines de la prisión, entre otros, que en el 81% de los Centros Estatales se observó adecuada integración y funcionamiento del Consejo Técnico Interdisciplinario y en más del 38% se constataron mejoras sobre condiciones materiales e higiene en talleres y áreas deportivas. En los Federales hubo significativo avance en capacitación de personal y condiciones materiales de las instalaciones.