Yalitza, ejemplo de arrojo

La protagonista de 'Roma' comparte las cualidades de su personaje, de acuerdo a quienes la conocen

Mario Colina / Agencia Reforma
lunes, 11 febrero 2019 | 06:00

Tlaxiaco, Oaxaca.- Alegre, simpática, genuina, consciente de sus raíces, solidaria, sencilla, con iniciativa, digna, arrojada. Esa podría ser la descripción de Cleo, personaje principal de ‘Roma’.

Pero también definen así, quienes la conocen, a Yalitza Aparicio, la normalista oaxaqueña que competirá en el Oscar, para sorpresa del mundo, contra Lady Gaga, Olivia Colman, Melissa McCarthy y Glenn Close.

Arrojo fue lo que llevó a la actriz, de 25 años, a realizar, hace dos años, un casting fílmico.

En la Heroica Ciudad de Tlaxiaco hubo quienes, acostumbrados a la inseguridad, pensaron que los convocantes eran tratantes de mujeres. Pero se trataba de ‘Roma’, semiautobiografía sobre la infancia de Alfonso Cuarón, ahora máxima favorita a los Oscares, con 10 nominaciones.

No hay cine en este municipio, y el más cercano queda en la capital del estado, a unas tres horas de distancia.

Pero lo de Aparicio es una fiesta que se respira en calles, comercios, sitios de taxis, plazas y mercados.

"Aquí, en Tlaxiaco, muchos no se arriesgan. Hemos tenido excelentes futbolistas, por ejemplo, pero salen a probarse a equipos y ya se sienten nostálgicos y se regresan.

"El mérito de Yalitza fue haberse arriesgado con toda la adversidad, incertidumbre, y decir 'voy'", opina Armando Cruz, director de la secundaria Leyes de Reforma, donde estudió la actriz de meteórico ascenso.


UNA VIDA DURA

Si la suerte está ahora de su lado, da entrevistas, es portada de revistas internacionales y desfila en alfombras rojas, Aparicio había tenido una vida de obstáculos.

Su hogar es pequeño y está construido con partes de lámina, cemento y madera. Su padre, Raúl, es comerciante, mientras que la madre, Margarita, es empleada doméstica, ocupación que Yalitza interpretó en la pantalla. 

Ahora la vorágine de fama le ha cobrado factura a su familia, alerta José Velasco, director del grupo musical Raíces de Tlaxiaco.

"Son personas trabajadoras, dignas. No quieren ser acosados, quieren vivir su vida tranquilos", señala Velasco, quien conoce a Aparicio desde pequeña.


Vena artística

Segunda de cuatro hermanos (Edith, Jesse y Pedro), jamás se imaginó en el séptimo arte, pero siempre tuvo vena artística: en su niñez y adolescencia participó en coros, grupos coreográficos y escenificaciones históricas.

El mundo ganó una intérprete histriónica, pero parece haber perdido una maestra con grandes aptitudes, dice Ariadna Simancas, directora del Jardín de Niños México, en el que Aparicio dio clases por tres meses.

"Todo tenía para continuar en el trabajo educativo. Qué bueno que descubrió este talento en otra faceta que no era su profesión. Qué bueno que intente", afirma.