Siempre será su hijo

La película ‘Siempre serás mi Padre’ llega a México

Juan Carlos García/Agencia Reforma
viernes, 08 marzo 2019 | 06:00
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Toronto, Canadá— Todas las drogas que se mete Nic (Timothée Chalamet) lo delatan, aunque él crea que no es así.

Tras varios intentos de rehabilitación, ni su padre, David Sheff (Steve Carell), ni su madre, Vicki (Amy Ryan), saben cómo tratarlo sin sentir que sigue acercándose al precipicio.

Karen (Maura Tierney), la actual esposa de David, funge como mediadora entre la catástrofe que se suscita con los episodios de desolación y desorientación que vive el muchacho, personaje central de ‘Beautiful Boy: Siempre Serás Mi Hijo’, que se estrena en México y en unas semanas en Amazon.

“Nic es un personaje como en un muchas comunidades, núcleos familiares, núcleos de amistad, de hoy en día, en donde abundan las críticas y opiniones, pero nadie se atreve a ayudarlo porque no saben cómo aproximarse a él.

“Estamos tan enfrascados en lo que creemos que funciona para alguien más, siempre desde nuestro punto de vista, que se nos olvida que quien padece un problema de adicción lo vive, lo siente, lo percibe desde otro”, expresó Chalamet en entrevista.

Postulado al Globo de Oro, BAFTA y SAG Award por su interpretación del incomprendido Nic, Chalamet (‘Llámame por tu Nombre’) afirmó que se encontró con una historia conmovedora en el guión y en el libro escrito por el Sheff real: ‘Mi Precioso Hijo’.

“Al hablar con Felix (Van Groeningen, el director) y con Steve (Carell) sobre la aproximación que debíamos hacer de los personajes, coincidimos en que tenía que ser con sensibilidad y entendimiento, sin juzgar, sin despedazar sólo porque creíamos que estaba haciéndolo mal”, afirma Chalamet.

El relato que inicia con David sumido en un mar de confusión, buscando a su hijo luego de que se escapó de un centro de rehabilitación.

Al encontrarlo en la calle, le confiesa que no sólo ha sido marihuana y alcohol lo que ha consumido, sino cocaína, éxtasis y cristal.

“A cualquier padre le asusta una historia tan cruda y tan fría como esta, pero es real, y muy dramática. Cuando leí el libro lloré mucho, y cuando rodamos, también me conmoví.

“Admiré el valor y la entereza del verdadero David para contarlo y creo que es una forma muy ilustrativa de mostrarnos cómo podemos alejarnos de nuestros hijos sin quererlo, e incluso, pensando lo contrario”, acota Carell.

El padre se adentra más en el horror que vive su hijo cuando descubre un diario que le reitera que recayó en la adicción, lo que experimenta con ilustraciones perturbadoras y coloridas, y de cómo obtiene los estupefacientes.

Ahí inicia el verdadero horror familiar de la familia.