Será Ángela Aguilar la nominada más joven del año en los Grammys

La mexicana de 15 años va por el galardón a Mejor Álbum Regional

El Diario de Juárez
domingo, 10 febrero 2019 | 13:08

Ángela Aguilar ha grabado cuatro álbumes y ha cantado antes decenas de miles de personas. El año pasada, fue nominada a dos Grammys Latinos, siendo ovacionada de pie por el público cuando cantó durante la ceremonia de premiación, publicó The Washington Post.

El video en que interpreta “La Llorona” lleva más de 44 millones de vistas.

Todo un currículum para una estudiante de 15 años de primer año de preparatoria.

Aguilar acaba de ser nominada por primera vez al Grammy —en la categoría de mejor álbum de  música mexicana regional y es el o la nominado de menor edad de este año.

Además de asistir al mayor evento de la industria musical como nominada, Aguilar también cantará durante el evento previo a la transmisión, que se efectuará el domingo antes de la premiación en vivo.

En cierto sentido, el éxito de Aguilar no sorprende si se tiene en cuenta su árbol genealógico: su padre es el cantautor de música ranchera ganador del Grammy Pepe Aguilar. Su abuelo es el fallecido cantante de ranchero nominado al Grammy y actor Antonio Aguilar. Y su abuela es la prolífica cantante y actriz Flor Silvestre.

El primer álbum completo de Aguilar como solista, “Primero soy mexicana”, es una recopilación de 11 populares canciones rancheras. El título constituye un reconocimiento a su identidad mexicoestadounidense.

“Yo nací en Los Ángeles, y aquí he vivido toda mi vida”, explica. “Pero eso no me vuelve menos mexicana y eso no me vuelve menos parte de mi cultura. Antes de ser estadounidense, soy mexicana. Antes de hablar inglés, hablé español”.

Aguilar es ampliamente conocida por dar un enfoque contemporáneo al género ranchero conservando al mismo tiempo su legado.

Por ejemplo, muchos de sus vestidos tienen los mismos fuertes colores de la ropa mexicana tradicional. En el video de “La Llorona”, Aguilar trae maquillaje tradicional de calavera, con todo y cristales azules alrededor de los ojos.

“Sigo siendo una muchacha de 15 años a la que le gusta lo que brille”, dice.

Y como para cualquiera otra adolescente mexicana de la misma edad, su reciente quinceañera fue una prioridad importante.

“Fue una fiesta grande” cuenta Aguilar sobre el evento que tuvo lugar en octubre en una mansión abandonada de la Ciudad de México y cuya organización tomó ocho meses.

“El tema eran los cerezos en flor. Por todas partes había cerezos, y tuvimos una barra de licuados. Fue muy divertido”.