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Muestra 'Zona de Interés' la frialdad de los humanos

La cinta 'Zona de Interés nominada al Óscar a Mejor Película, muestra cómo los seres humanos pierden la empatía hacía los demás

Agencia Reforma

miércoles, 14 febrero 2024 | 08:43

Agencia Reforma | La cinta 'Zona de Interés nominada al Óscar a Mejor Película, muestra cómo los seres humanos pierden la empatía hacía los demás

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Ciudad de México.- La casa que habitan los Höss en 1943 es idílica para una familia con cinco hijos, pues está cuenta con invernadero, chapoteadero y dos grandes jardines, e incluso tiene "servidumbre" y servicio de comida muy eficaces.

Lo que la hace tristemente peculiar es que está a un costado del campo de concentración nazi de Auschwitz, uno de los más letales durante la Segunda Guerra Mundial, donde, se calcula, murieron al menos 1 millón de personas.

Rudolf Höss (Christian Friedel), comandante de la gendarmería local y de Auschwitz, y su esposa Hedwig (Sandra Hüller), junto con sus hijos, así como esa casa, son el foco de Zona de Interés (Zone of Interest), película que se estrena hoy y cuenta con cinco candidaturas al Óscar.

"Veo un filme contemplativo. La decisión de Jonathan (Glazer, el director) fue tomar un guion de apreciación que no es una historia dramática, sino de profunda apreciación y percepción", dijo Hüller en entrevista.

"El sentimiento que Jonathan quería poner era de evolución y lejanía hacia un juicio (moral), no quería una crítica. Creo que fue una decisión acertada, aunque arriesgada", agregó la alemana.

Esta producción, inspirada en la novela homónima del británico Martin Amis, competirá el 10 de marzo por las estatuillas doradas a Película, Película Internacional, Director, Guion Adaptado y Sonido.

"Jonathan nos dijo (sobre Zona de Interés) que era una advertencia. Es algo sobre las pequeñas decisiones que tomamos y lo que sucede con otras personas cuando nos ponemos primero", precisó Hüller.

Más allá de los muros de la casa de los Höss, se llegan a escuchar ruidos de disparos, de trenes de carga, gritos, algo que los niños no comprenden; en un día de campo, se descubren restos humanos arrojados al río.

A Rudolf, la cúpula nazi le ofrece un traslado a Oranienburg, cerca de Berlín, donde se convertirá en inspector de todos los campos de concentración, pero consigue permiso para que Hedwig y sus hijos, encariñados con el hogar, se queden.

"Más que hablar (on el director) del personaje en particular, yo hablé más de la pieza en general que todos queríamos hacer; fue más de cómo lograrla y cómo contarla; era más sobre entenderla a ella, que emitir un juicio sobre ella.

"Tomé decisiones más acercadas al vehículo corporal, a cómo se comportaba y cómo se movía, más que a una voz específica para identificar su crisis", comentó la actriz de 45 años.

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