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La verdad se asoma

El acoso sacude al mundo del entretenimiento: Polanski, Weinstein y Plácido son los casos más famosos que agitaron una industria que mantenía todo en secreto

Archivo / El Diario de Juárez / Roman Polanski
Archivo / El Diario de Juárez / Plácido Domingo

Agencias

lunes, 02 marzo 2020 | 17:31

Los Angeles— Febrero terminó con un sabor a justicia. El reconocimiento de culpabilidad del tenor Plácido Domingo la semana pasada ante las acusaciones y la investigación llevadas a cabo en los últimos meses por supuesto abuso sexual, se suma a una larga lista de profesionales de la industria de la cultura y el entretenimiento que han afrontado denuncias similares en los últimos años.

Sin ir más lejos, el productor de Hollywood Harvey Weinstein también quedó a la espera de su condena tras el veredicto emitido por el jurado en su histórico juicio la semana pasada, posibilitado por las denuncias que desencadenó el movimiento feminista #MeToo y Time’s Up, declarado culpable de dos de los cinco cargos de los que se le acusaba. Todo comenzó en octubre de 2017, cuando el activista, asesor político y reportero Ronan Farrow, hijo de Mia Farrow y Woody Allen, publicó un polémico reportaje en The New Yorker donde, respaldado por testimonios de actrices y empleadas, acusaba formalmente al productor de cine Harvey Weinstein de acoso sexual y contacto físico no deseado.

Las denuncias e historias no paraban de hacerse públicas día con día en contra de más hombres poderosos, lo que sugería que lo de Weinstein no era un caso aislado, sino un ejemplo de un patrón de comportamiento en la industria del entretenimiento. Harvey Weinstein tuvo que ser hospitalizado tras escuchar el veredicto del jurado, y así, el emperador de Hollywood cayó.

De acuerdo con el periódico El País, si se hubieran acercado a la Corte Penal estatal de Nueva York todas las mujeres que han afirmado públicamente haber sido abusadas por Harvey Weinstein, 90 presuntas víctimas habrían comparecido. Weinstein se enfrenta a una condena de entre cinco y 25 años tras las rejas por el cargo de agresión sexual en primer grado y entre 18 meses y cuatro años por la violación en tercer grado.

‘Acepto toda la responsabilidad’

Tan solo un día después de lo sucedido con Weinstein, Plácido Domingo aceptó “toda la responsabilidad” de sus actos, respecto a las insinuaciones sexuales y coqueteos a mujeres de las que fue acusado el año pasado. Fue el 13 de agosto del 2019, nueve mujeres acusaron al tenor de haberlas acosado sexualmente en los años 80, a raíz de las confesiones publicadas por la agencia de noticias estadounidense AP, once mujeres más se unieron a los señalamientos meses después.

Tras “varios meses” de reflexión, Plácido pidió perdón “por el dolor causado” a las mujeres que lo acusaron. “Me he tomado un tiempo durante los últimos meses para reflexionar sobre las acusaciones que varias compañeras han hecho en mi contra. Respeto que estas mujeres finalmente se sintieran lo suficientemente cómodas para hablar y quiero que sepan que realmente lamento el dolor que les causé. Acepto toda la responsabilidad de mis acciones”, reveló.

Entre protestas y premios

Aunque el caso se encuentra en el pasado más lejano, otro emblemático integrante de la industria cinematográfica ha sido señalado en diversas ocasiones. Hablamos del cineasta Roman Polanski, quien aún trata de cerrar de una vez su famoso caso de abuso sexual a una menor en los años setenta. Pero el director de Rosemary’s Baby sigue en el ojo del huracán, y su paso por los Premios César, considerados los Oscar de Francia, se lo recordó.

Los premios reconocieron este pasado viernes a Polanski con el galardón a la Mejor Dirección por su película J’accuse, pese a las crecientes protestas de quienes rechazan que se siga aplaudiendo a un director acusado de violación. Tras anunciarse el premio a Polanski, que decidió no asistir a la ceremonia, Adele Haenel, primera actriz francesa de renombre que denunció haber sido víctima de abuso sexual en la industria, abandonó la sala Pleyel de París donde se celebraba la ceremonia.