La séptima es ‘La Buena…’

Glenn Close aspira al Oscar como Mejor Actriz por su papel de Joan en ‘The Wife’

The New York Times
domingo, 10 febrero 2019 | 06:00

Nueva York— Glenn Close para nada es una novata en la carrera por el Oscar.

La actriz de 71 años acaba de recibir su séptima nominación por su actuación en ‘La Buena Esposa’ (The Wife). En la cinta da vida a Joan, una escritora que vive a la sombra de su esposo, a quien le otorgan el Premio Nobel de Literatura pese a que ella ha tenido mucha influencia en su trabajo.

Close nunca ha ganado un Oscar, pero eso podría cambiar, a juzgar por los premios que ya obtuvo gracias a su interpretación, incluidos el Globo de Oro y el SAG a la Mejor Actriz.

En entrevista desde su hogar en Montana, luego de disfrutar unos hotcakes a modo de celebración, Close nos platica de su “personaje problemático” y por qué estar nominada al Oscar resulta más emocionante la séptima vez.


¿Cómo te sientes con tu séptima nominación?

Es increíble ser reconocida en este punto de mi carrera por una película que fácilmente pudo pasar inadvertida. He hecho muchos filmes independientes, pero hay algo en esta historia y en esta mujer en particular que, aunque no habla mucho, ha tenido gran resonancia entre el público.

Saber que mi trabajo logró conectar con la gente es la parte más satisfactoria de todo esto.


¿Cuál crees que es tu nominación más memorable?

La última que tuve (en 2012), por Albert Nobbs. El hecho de que Janet McTeer y el increíble equipo de maquillaje hayamos sido nominados fue muy, muy, muy gratificante.

De eso han pasado casi 10 años, y ahora me llega otra por un personaje que me resultó problemático. Aunque, como proceso, fue uno de los mejores de mi carrera.


¿Por qué consideras a Joan problemática?

Si ves la historia en la superficie, tu primera reacción como mujer es: ‘¡Ay, sólo deja al tipo!’. Pero fue mucho más difícil que eso. Encontrar las complejidades del personaje fue el verdadero reto, y cuando me metí en su piel y me sentí liberada, fue emocionante.

Como artista nunca sabes qué va a ocurrir después cuando entregas tu trabajo para que sea publicado o distribuido. Así que sentí que el proceso que atravesamos para crear esta película y este personaje derivó en el producto que anhelábamos.


Tu hija, Annie Starke, interpreta a Joan de joven. ¿Cómo fue trabajar con ella?

Hicimos trabajo de escritorio, conversamos mucho. Pero estuve fuera de la ciudad cuando Annie estaba filmando, pues no quería que sintiera ningún tipo de presión de su madre.

Cuando vi lo que hizo, me sentí muy conmovida. Tiene la habilidad de sostener un primer plano, puedes sentir las cosas que pasan por su mente. Y este personaje no habría tenido resonancia alguna sin esos primeros planos. Hacer una escena donde no tienes diálogos, esa es mi idea del paraíso (risas).


Mencionaste a tu madre en tu discurso de agradecimiento de los Globos de Oro. ¿De qué manera se relaciona su vida real con tu personaje?

Mi papá era un hombre muy preparado, era un médico brillante. Mi mamá no obtuvo ni su certificado de preparatoria. Se casaron cuando tenían 18 años. Ella fue criada en la idea de que las mujeres básicamente eran esposas y madres, organizadoras de fiestas. Siempre estaba ahí para mi padre, pero eso no llenaba su alma.

Las mujeres están acostumbradas a definirse a través de alguien más, ya sean sus hijos o sus esposos. Si para ti eso es satisfactorio, genial. Pero hay otra dimensión que me parece que necesitamos, la cual tiene que ver con la realización personal, en la que te defines a través de ti misma, no de alguien más.


¿Qué opinas del papel que asume Joan, una mujer que ocupa un segundo plano frente a su esposo, en la era #MeToo?

Creo que lo que ha llamado la atención es que la película trajo ese tema a un plano muy personal y específico. El filme es sobre una relación muy compleja, y me parece que no puedes generalizar.

Tienes que interpretar algo específico, y entre más real y humano puedas hacer a ese personaje, más personas pueden identificarse. Creo que podemos intelectualizar el asunto y decir: ‘Comulgo con el movimiento’, pero debes hacerlo personal.


Has ganado muchos premios en tus 45 años como actriz. ¿En este punto un Oscar tiene relevancia o sólo estás feliz de ser reconocida por tu interpretación en ‘La Buena Esposa’?

Es emocionante ser reconocida. Si dentro de mi alma y corazón siento que he conquistado los desafíos de cierto personaje, allí encuentro mi realización personal. No siento que necesite ser validada por un premio, aunque, dada la naturaleza de este negocio, sí significa algo.

No es sólo por el personaje. Creo que estoy siendo reconocida por la totalidad de mi trabajo, y eso es profundamente gratificante. Así que, en este punto de mi carrera, eso significa mucho para mí: Mi trabajo todavía es relevante.