Había una vez... en Juárez

Leonardo DiCaprio, Brad Pitt y Margot Robbie llegan hoy a las salas de cine de la frontera con el estreno del noveno filme de Quentin Tarantino

Mario Abner Colina / Agencia Reforma
viernes, 23 agosto 2019 | 06:00
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Los Ángeles– Los crímenes de la Familia Manson, que despojaron hace 50 años a la Meca del Cine de su inocencia, son el eje sobre el que se construye Había Una Vez En... Hollywood, la disparatada y más personal película de Quentin Tarantino.

Sharon Tate y Roman Polanski, la pareja de moda en Los Ángeles de 1969, así como figuras de la época como Bruce Lee y Steve McQueen, son abordadas por el irreverente cineasta, quien enfoca su narración en dos actores ficticios de poca monta.

Leonardo DiCaprio interpreta a Rick Dalton, estrella televisiva que cree que con el advenimiento del cine autoral ha llegado su fecha de caducidad. 

Brad Pitt, por su parte, encarna a Cliff Booth, el mejor amigo y doble de acción de Rick, quien lo seguirá en sus triunfos y fracasos.

“Esta película no sólo es una carta de amor a Hollywood, también una suerte de apreciación forense a lo que el tiempo se llevó”.

“Quentin tiene un amor sincero a esas nada celebradas piezas de cine, de televisión, o actores de esa época que no pudieron hacer la transición de la tele al cine”, explicó DiCaprio.

Nominado a la Palma de Oro en Cannes, el filme, que tuvo el mejor estreno en Estados Unidos en toda la filmografía de Tarantino (41 millones de dólares), debuta hoy en México.

Al desarrollarlo, el realizador de Tiempos Violentos y Kill Bill quería honrar a Los Ángeles en el que creció y alimentar su cultura cinefilia.

Así que Había una Vez... no sólo es una cinta sobre la industria en la llamada Meca del Cine y sus bambalinas, con agentes, maquillistas, peluqueros, pretenciosos directores e insoportables productores.

También se permitió recrear escenas de filmes como El Gran Escape, en un ejercicio de imaginación en el que Booth y no McQueen obtuvo el papel, y hasta inventarse un show televisivo de western: Bounty Law.

“Podría filmar cinco episodios de Bounty Law, toda una temporada, y sería el tipo más feliz del mundo. Sólo pude hacer pedazos y hacerlos encajar en la historia. Pero había que hacerlos muy bien”, señaló el realizador.

“Hay algo de inocencia y emotividad en Quentin que se despertó con este filme y estaba ausente en otros trabajos. En el rodaje, al verlo trabajar, podía ver a ese chico que se sentaba frente al televisor de su casa y hallaba a sus héroes, su amor, en las series y películas. Esto para él es casi algo religioso”, subrayó Pitt.

El otro eje de la narración es Sharon Tate (Margot Robbie), estrella de El Valle de las Muñecas y quien entonces se encontraba en la cresta de la ola profesional y personal, pues esperaba su primer bebé.

“Ella disfrutaba las maravillas que Hollywood tiene que ofrecer. Recuerdo haberme sentido igual cuando llegué a Los Ángeles y me decía: soy tan afortunada", dijo Robbie.

Sin embargo, la historia está encaminada hacia esa madrugada del 9 de agosto de 1969, en la calle Cielo Drive de Beverly Hills, en que fue asesinada, y todo Hollywood cambió”.

“Sabemos hacia dónde va todo, a este gran momento, hay un reloj corriendo hacia eso", sentenció Tarantino.

A la fecha, el filme ha recaudado en todo el mundo 180 millones de dólares. Su costo de producción fue de 90, según Box Office Mojo.


“La película es un 75 por ciento una carta de amor a Hollywood, y un 25 por ciento una crítica”

Quentin Tarantino,

director