Escaparate

Si no trabajo, no como

Este nueve de marzo, para muchas mujeres fue el mismo que años atrás, levantarse temprano para dirigirse a sus fuentes de empleo

Excélsior

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lunes, 09 marzo 2020 | 16:39

Ciudad de México— 'Este nueve nadie se mueve', una frase que pasó de largo para cientos de trabajadoras en la ciudad de México, trabajadoras en diversos rubros que viven al día, que no tienen las prestaciones de ley. Trabajadoras que también son víctimas de violencia intrafamiliar e incluso de feminicidio; aún así, tuvieron que trabajar para tener para el alimento de sus hijos, porque son también cabezas de familia.

Por un recorrido que hizo Excélsior por diversos mercados del centro de Coyoacán, Mercado San Juan, Medellín, Las Flores y La Bola, además de los restaurantes de la Colonia Roma y Condesa, se observó el trabajo normal que realizan diariamente cocineras y meseras para poder obtener un sueldo para cubrir sus gastos y los de su familia.

Mujeres con diversas preguntas que hasta el momento no han sido contestadas por ninguna autoridad de los tres niveles de gobierno, preguntas que las hacen estallar de rabia, aun así, se despertaron temprano para poder abrir el negocio donde laboran, como fue el caso de Lina Gutiérrez encargada de un puesto de tortas en el mercado de Coyoacán.    

¿Por qué, porque a la mujer, por qué todo a la mujer, por qué no al hombre, sino a la mujer qué es la que más trabaja, la que más lucha para salir adelante, por qué nos cortan la vida así?

Preguntas que se hace una y otra vez, porque fue testigo del dolor que les causa un feminicidio. El secuestro, la violación y posteriormente la muerte de su sobrina que la dejó marcada de por vida.

“Perdí a mi sobrina, fue secuestrada y violada y desgraciadamente la mataron hace siete años. Y claro está uno enojado, porque si estuviera en sus manos, haría uno justicia por sus propias manos, pero desgraciadamente pues no, porqué, ahora si como dicen, problemas generan más problemas, no sé queda una callada, pero ya estamos hasta el full de tantos problemas”.

Este nueve de marzo, para muchas mujeres fue el mismo que años atrás, el mismo que todos los días, levantarse temprano para dirigirse a sus fuentes de empleo. Principalmente en los mercados públicos, en las cocinas económicas y restaurantes pequeños, donde las propinas son una entrada para el gasto diario, debido a que muchas viven al día y son cabeza de familia.

En el caso de Bertha Vargas, cocinera de una fonda económica ubicada en el mercado San Juan, tuvo que ir a trabajar porque “no tiene nadie que la mantenga” para poder estar apoyando el llamado 9-M. Sin miramientos al preguntarle, por qué trabajar cuando se convocó por las mismas mujeres a no salir a la calle, responde de manera categórica, enojada, mientras sus compañeras sueltan la carcajada

“Tuve que venir a trabajar, pues no tenemos ni quién nos mantenga la verdad, y tenemos que trabajar”.

Lo que es cierto, es que las mujeres que acudieron a su trabajo este nueve de marzo, son quienes llevan el aliento a sus hogares, madres solteras y sin ninguna prestación social, como es el caso del seguro social o días de descanso que en el caso de hacerlo dejan de generar recursos para los gastos del hogar.

Uno de los casos, es el de Juana Rodríguez, quién se dedica a pasear perros en la Colonia Roma Norte, donde obtiene un sueldo que oscila entre los 300 a 500 pesos, sin ninguna prestación de ley; aun así, señaló que trabajando es una forma de apoyar.

“Las apoyo en lo que ellas se quieran manifestar, están totalmente en su derecho; yo desafortunadamente, pues tengo que trabajar, porque dependo de mí misma”.

Este nueve de marzo muchas salieron a las calles a trabajar a ganarse unos pesos para el alimento de sus hijo, aun así con la rabia y el coraje acumulado por generaciones para decir, ya basta de la violencia de género, basta de los feminicidios.