Escaparate

¿Qué significa el Miércoles de Ceniza y por qué se hace ayuno?

Con esta fecha inicia la Cuaresma

El Diario de Juárez
miércoles, 06 marzo 2019 | 11:19

“Polvo eres y el polvo te convertirás”. “Conviértete y cree en el evangelio”. Esas frases, pronunciadas por sacerdotes mientras dibujan con ceniza la señal de la cruz en la frente de los feligreses, representan todo el Miércoles de Ceniza, fecha con la que inicia la Cuaresma (los 40 días en los que los católicos se preparan para la pasión, muerte y resurrección de Jesús), publicó CNN.

Cada año, en el Miércoles de Ceniza se dejan ver por las calles miles de católicos con esta señal en su cara, pero, ¿qué significa todo esto?.

Las cenizas, resultado de la quema de las palmas del Domingo de Ramos del año anterior, se imponen sobre los católicos como un recordatorio de que la vida terrenal es temporal: “La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el cielo”, explican en la web catholic.net.

Al igual que la mayoría de tradiciones de la Iglesia católica, su origen está ligado al Judaísmo: en la antigüedad, estos tenían por costumbre cubrirse con cenizas cuando habían pecado o si se preparaban para una fiesta importante. Era un símbolo “de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios”, agregan en dicho portal web. La Iglesia católica adoptó esta práctica y, al principio, solo los “penitentes que comenzaran su penitencia pública” recibían la ceniza.

Fue años después, en el 384 a.C., cuando, según explica catholic.net, “la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos” y, aún más tarde, ya en el siglo XI, cuando la Iglesia de Roma adoptó la costumbre actual de imponer las cenizas al iniciar este periodo. 

Al ser el Miércoles de Ceniza el inicio de la Cuaresma, y la cuaresma el tiempo de preparación para la Pasión de Cristo mediante la reflexión, la Iglesia católica pide a sus feligreses que oren y realicen ciertos sacrificios: el ayuno y la abstinencia tanto el Miércoles de Ceniza como todos los viernes posteriores hasta el Domingo de Resurrección.