Escaparate

Hay muchas decisiones por tomar en la Era del Virus y cada una tiene un alto riesgo

Los científicos sociales nos dirían que un estado de agitación no es el mejor momento para decidir cosas

Associated Press

Associated Press

lunes, 13 abril 2020 | 16:19

¿Se lavó las manos? ¿Debe tocar el buzón del correo? ¿Debe tocar las cartas? ¿Debería limpiar su correspondencia?

¿Puede dar una caminata? ¿Debería usar una mascarilla? ¿También debería usar guantes? ¿Qué pasa con sus vecinos --- debe permanecer a seis pies de retirado de ellos? ¿A diez? ¿Y si ellos se acercan? ¿Qué va a hacer si se acercan? ¿Debe tomar una actitud distante o sonreírles?

¿Puede ir al supermercado? ¿Debe limpiar los abarrotes que compre? ¿Qué pasaría si se le acaban las toallitas para limpiar?

¿Debe cargar gasolina? ¿Debe usar guantes para cargar gasolina? ¿Debería desinfectar su tarjeta de crédito después de deslizarla en la máquina? ¿Debería quitarse los guantes para maniobrar el volante del auto? ¿Debe tirar los guantes en el piso del auto o usar el bote de la basura de la gasolinera?

¿Puede usar dos veces una mascarilla? ¿Debería elaborarlas usted mismo? ¿Debería permitir que alguien de su familia use su mascarilla?

¿Está reaccionando excesivamente o no lo está haciendo lo suficiente?

¿Debería de lavarse las manos nuevamente? ¿Con qué tipo de jabón?

La fatiga de tomar decisiones ha estado presente desde hace mucho tiempo --- mucho antes de que llegara el virus.

Pero para muchos de nosotros se trataba de la fatiga de una sociedad consumista. Muchos de nosotros teníamos fatiga de tomar decisiones sobre cuáles abarrotes podíamos comprar y cuáles dejar en el estante. Para otras personas, era seleccionar los canales y servicios de streaming y aplicaciones.

Otras tenían que decidir cuál tecnología usar, si debían escoger Tnder, navegar en la red, por ejemplo un menú de New Jersey que contiene aproximadamente 150 opciones.

La cuestión acerca de esas pequeñas decisiones era que NO teníamos que tomar muchas de ellas y el riesgo era usualmente bajo.

Ahora, los problemas acerca de esas pequeñas decisiones es que no son del primer mundo sino en todo el mundo. Ahora, las decisiones diarias más breves --- sin importar en dónde se encuentre --- tienen las consecuencias más monumentales.

En este momento, para muchas personas la presión es un acompañante diario que tiene incontables capas. Los científicos sociales nos dirían que un estado de agitación no es el mejor momento para decidir cosas --- particularmente las que son momentáneas.

Pero hay otro problema, que frecuentemente tomamos pequeñas decisiones sin saber qué resultado tendrán.

¿Podemos infectar a alguien con coronavirus al entregarle la orden de comida que pidió? ¿Podemos adquirir la enfermedad al caminar por donde alguien tosió? Probablemente no, pero tal vez.

Tal vez sea útil que muchos de nosotros estemos en casa, tenemos mucho tiempo para pensar y lavarnos las manos nuevamente, además de poder elegir el jabón adecuado.