Ghosting: Cruel, despiadado y predecible. ¿Qué es?

Cada vez son más las relaciones que en realidad nunca terminan, simplemente se desvanecen

Excélsior
lunes, 28 octubre 2019 | 15:29
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Ciudad de México— ¿Te acuerdas de tu primera ruptura sentimental? Si naciste antes de 1990 probablemente la recuerdes vívidamente. No importa si fuiste la rechazada o quien rechazó, los momentos de silencio extraño, evasión del contacto visual y ese horrible sentimiento en el estómago, te dejaron claro que todo había terminado, la puerta estaba cerrada. 

Paradójicamente si hoy te encuentras con alguien de 23 años y le pides que recuerde su primera ruptura sentimental, es muy probable que se quede en silencio. Gracias a la práctica común del ghosting (desaparecer como fantasma), cada vez son más las relaciones que en realidad nunca terminan, simplemente se desvanecen.


¿Qué es el ghosting?

Como profesora de ética y autora de un libro sobre las prácticas en las citas románticas, he desarrollado ciertos criterios para definir qué es el ghosting. A continuación te lo explico.

Es un hecho que "Jack" ha hecho a "Jill" víctima de ghosting si se han presentado las situaciones siguientes:

1) Jack y Jill estaban involucrados en una relación no platónica
2) Jill tenía razones para considerar que la relación continuaría como había sido hasta ese momento
3) Jack interrumpe toda comunicación con Jill deliberada y repentinamente, como una forma de dar por terminada la relación, y no responde a las súplicas de ella para tener una explicación, incluso confirmar que se encuentra a salvo. Aunque Jill tenga una larga historia en común con Jack, nunca más vuelve a saber de él. Si ella llega a tener noticias de él, será mucho tiempo después de que ella ha dado por hecho que la relación ha terminado.


Una forma cruel de terminar una relación

Lo más contradictorio del ghosting es que, aunque sucede todo el tiempo, casi todos los que lo han vivido o han escuchado de estos casos, consideran que es incorrecto. ¿Por qué sucede entonces?

Después de describir un caso de ghosting a una amiga que ronda los 40 años de edad, ella me miró boquiabierta y exclamó, “¡pero eso es terrible!”. Si el acto de dar por terminada una relación siempre ha sido parte de las citas románticas, ¿cómo es que el ghosting lo ha reemplazado?


Relación entre la tecnología y el ghosting

La tecnología ha cambiado radicalmente la forma en que desarrollamos nuestras relaciones sentimentales y los incentivos que estas conllevan.

En la actualidad, casi la mitad de nuestro círculo conoce a alguien que ha intentado tener citas en línea; dado que hay un sitio web para citas románticas especializado en todas las comunidades, desde FarmersOnly hasta GlutenfreeSingles, las citas en línea están perdiendo su estigma y convirtiéndose en una parte de la vida cotidiana.

Este formato de citas románticas virtuales ha hecho que la práctica de ghosting sea una forma fácil y conveniente de dar por terminada una relación, dado el volumen de personas que se encuentran por esa vía; sin embargo, el problema es que el inicio de relaciones románticas en línea no ha alterado nuestro sentido moral de lo que es correcto e incorrecto.


Cuando algo es fácil de obtener, es aún más fácil de desechar

Las personas tienen miles de opciones al alcance de su mano al elegir aplicaciones y sitios web destinados a concertar citas románticas.

Encontrar con quien iniciar una relación romántica tiene de todo, menos garantías, ya que pasar a la siguiente posibilidad consiste simplemente en descartar. Por lo tanto, cuando algo es fácil de obtener, es aún más fácil de desechar.

Un amigo que tiene alrededor de 50 años me comentó que le resulta inimaginable descartar una posible relación de una forma tan casual, ya que en sus tiempos no se daba por terminada una relación, aunque la candidata no fuera del todo perfecta, pues no era fácil conseguir con quien tener citas románticas. Se tenían que alinear las estrellas para que apareciera una mujer interesante, tener el valor de pedirle que aceptara salir con uno y que ella diera el “sí”.


Las víctimas de ghosting se sienten lastimadas y ofendidas

Las expectativas morales de iniciar una relación sentimental no van a la par con las costumbres propiciadas por la tecnología.

A pesar de que la tecnología para concertación de citas románticas ha favorecido la práctica de ghosting, casi todas las víctimas de esta práctica se sienten profunda y gravemente ofendidas. No solamente se sienten lastimadas, sino que intuitivamente consideran que recibieron un trato poco ético y con justa razón sienten indignación.

No hace mucho tiempo que se temía y evitaba el enojo de alguien con quien se había tenido una relación sentimental, así como de su familia y amigos. Cuando las personas se conocen en la vida real mediante sus círculos sociales, la práctica de ghosting ocasiona un daño en la reputación de quien la ejerce. Pero el novio que uno conoce en Okcupid no es el amigo de un amigo, ni el colega o compañero de clase, por lo que, si uno piensa que tiene mejores opciones, el ghosting es un recurso fácil.

Se puede pasar por alto la crueldad del ghosting cuando no hay preocupación alguna por encontrarse a los padres del ex novio en una comida de la comunidad y tener que verse obligado a dar una explicación. El ghosting puede ocasionar más daño del que previene, pero permite a quien lo hace, de una forma un tanto cobarde, evitar tener que presenciar el dolor que ocasiona con sus decisiones.


Ghosting: Entre la cobardía y la indecisión. Dejar la 'vela encendida'

La otra razón por la que el ghosting se ha hecho más común es que da a las personas la posibilidad de evadirse y no tener que tomar decisiones con determinación.

El ghosting significa que la relación en realidad nunca terminó. Es posible que "Casey" haya disfrutado pasar algún tiempo con "Alex, el último novio que conoció mediante una aplicación de citas. Pero él tiene la inquietud de que puede encontrar una opción mejor.

Si él deja de frecuentar repentinamente a "Alex", puede llamarle un mes más tarde, disculparse “por estar sobrecargado de trabajo” y planear una cita inesperada. Para "Casey", recurrir al ghosting resulta una forma conveniente, aunque egoísta y cruel, de mantener disponibles sus opciones.

El argumento usual a favor del ghosting es que, si no había un compromiso, entonces “nadie tiene una obligación”. El problema con esta excusa es que, desde luego, eso no es verdad. Todos nos debemos un trato mutuo de respeto y sinceridad. A esos acuerdos siempre debemos apegarnos.

* Maura Priest es profesora adjunta y especialista en bioética en el departamento de filosofía de la escuela de estudios históricos, filosóficos y religiosos en Arizona State University (ASU)