El Paso

Vacía, la ciudad muestra un nuevo rostro urbano

Las calles, el Centro y los centros comerciales, entre otros, se encuentran despejados

Jaime Torres / El Diario de El Paso

domingo, 29 marzo 2020 | 06:00

La pandemia que se vive en el mundo a causa del Covid-19 ha obligado a las familias a permanecer en casa convirtiendo a la ciudad en una urbe desértica.

Aquí la imagen urbana característica de una ciudad en constante movimiento ha cambiado por una imagen desolada, vacía, desértica, en donde solo salen quienes tienen actividades esenciales.

Las calles, el centro de la ciudad, los centros comerciales, los cines, los puentes internacionales, restaurantes e incluso los parques se encuentran despejados. 

“Prefiero seguir la ordenanza aunque me muero por salir a la calle pero tenemos que obedecer”, dijo Estela Contreras, trabajadora de una casa contable y quien desde el pasado lunes realiza sus tareas en casa.

Así como ella, todos están resguardados en casa, tienen miedo de ser contagiados y nerviosos de que pudiera aparecer la enfermedad de un momento a otro luego de haber convivido con alguien en días pasados.

La iniciativa decretada recientemente por las autoridades del Condado y la Ciudad ‘Quédese en casa, trabaje seguro’ ha semiparalizado la mayor parte de la ciudad pero esta pudiera endurecerse aún más si los casos de Covid-19 se incrementan.

Durante un recorrido realizado por diversos sectores de la ciudad se pudo apreciar sitios emblemáticos como los puentes internacionales, la zona centro y algunos centros comerciales, los cuales siempre lucían abarrotados, ahora lucen deshabitados.

Y es que el trauma global mantiene a todos pasmados frente a algo desconocido, una enfermedad inesperada, que a pesar del bombardeo mediático para prevenirla provoca pavor de solo pensar en un contagio personal o en un miembro de la familia.  

Esta avalancha de miedos y temores de acuerdo a los expertos es una conducta normal entre las personas que se enfrentan a lo desconocido al ser un estado emocional generado por la percepción de un peligro o amenaza próxima. 

El coronavirus ha generado una emoción que contrario a otras emociones no puede ser pospuesto por ello ha provocado que el mundo se detenga y que todo entre en un compás de espera hasta que el peligro se haya controlado y alejado de la sociedad.

jtorres@diariousa.com