Usa crimen a migrantes como ‘cortina de humo’

Pasan droga mientras Patrulla Fronteriza atiende a grandes grupos de indocumentados

Karla Valdez
El Diario de El Paso
domingo, 03 febrero 2019 | 06:00

En los últimos meses la Patrulla Fronteriza (USBP) Sector El Paso ha visto un incremento en el número de grandes grupos de indocumentados que cruzan la frontera, como parte de una estrategia de células del crimen organizado.

En lo que va del año fiscal 2019 se ha detenido alrededor de 26 grupos compuestos de entre 100 y hasta más de 300 migrantes, quienes en su mayoría provienen de Centroamérica.

Ramiro Cordero, vocero de USBP Sector El Paso, comentó que este incremento se debe a que los grupos criminales están cruzando migrantes indocumentados por zonas desérticas con un doble propósito: traficar personas y distraer a los agentes.

“En una de las últimas detenciones de estos grupos numerosos de migrantes por el área de El Berrendo y Antelope Wells, al mismo tiempo otros agentes incautaron un cargamento de 275 libras de mariguana que estaban introduciendo muy cerca de este puerto de entrada”, explicó.

“Obviamente esto es una estrategia de organizaciones criminales, porque creen que al meter un grupo de personas de ese tamaño (los agentes) nos vamos a concentrar sólo en esas personas y vamos a descuidar el resto de la frontera”, comentó Cordero.

El vocero asegura que esta forma de operar de los “polleros” solamente es una distracción para que los grupos criminales puedan realizar otras actividades ilícitas.

Cordero enfatizó en que esta nueva forma de operar por parte de los “polleros” se debe a que estas personas saben que procesar a grupos tan grandes requiere tiempo y más personal.

“Estas organizaciones saben que al mandarnos estos grupos tenemos que mover al personal para poder procesar a las personas. Por el ejemplo el último grupo que detuvimos fue de 306 personas y obviamente toma tiempo, pero eso no significa que vamos a descuidar la frontera”, resaltó.

Indicó que estas células criminales operan desde los países de Centroamérica, donde se les dice cuanto tienen pagar y a donde tienen que ir.

“Personas que hemos interrogado nos han dicho que desde allá se programa todo y cuando llegan a la frontera ya saben lo que tienen hacer”, reiteró.

Ya había ocurrido 

El vocero relató a El Diario de El Paso, que hace más de una década ya se había tenido un problema similar con los grupos de migrantes, pero estos se fueron moviendo hacía el desierto de Nuevo México por considerarlo un lugar más fácil para cruzar.

“Esporádicamente en 2014 o 2015 llegaron muchos grupos al sur de Texas, se puso mucha atención a esa área y se reforzó la zona; Obviamente empezaron poco a poco a moverse y ahora es más común verlos por el área del Berrendo”, dijo.

Cordero mencionó que con los desplazamientos hacia estas zonas, en lo que va del año fiscal se han registrado más de 25 mil detenciones de migrantes, casi el total de arrestos que se tuvo en el año fiscal 2018 donde se detuvo alrededor de 32 mil indocumentados.

 Cambia la tendencia

El vocero indicó que es importante mencionar que aunque se dice que las detenciones de migrantes bajaron, no se toma en cuenta que se trata de grupos diferentes.

“Mucha gente hace ese comparativo de que en el 2000 se detuvo a 1.6 millones de personas y el año pasado solo fueron alrededor de 400 mil que no existe un problema. Hay que entender que son grupos de migrantes muy diferentes”, indicó.

Ya que según registros de USBP hace algunos años, el 95 por ciento de los detenidos eran hombres adultos de origen mexicano, mientras que ahora se trata de familias de países como Guatemala, Honduras y El Salvador, lo que dificulta el proceso.

“Es muy diferente procesar a un mexicanos que a un centroamericano; a las personas de México las podemos regresar más rápido gracias a los acuerdos que tenemos, pero para las personas de otros países no hay un mecanismo para regresarlos inmediatamente y esto esta causado un embotellamiento en el sistema”, explicó Cordero.

Además de que todos los migrantes que arriban a la frontera representan un foco de enfermedades, que vienen cargando desde sus países de origen.

“En este último grupo un detenido de origen guatemalteco le dijo a uno de los agentes sobre una molestia que traía en el pierna y en hospital determinaron que era una bacteria que se va comiendo la carne humana. No es infeccioso pero nos hemos topado con esta y otras enfermedades que no son comunes aquí”, comentó.

Difícil detener a ‘polleros’

Desde que los migrantes están cruzando la frontera en grandes grupos, USBP se ha percatado que los traficantes de personas ya no se arriesgan a cruzar la frontera, lo que vuelve difícil su captura.

“Ellos (los traficantes de personas) no cruzan, ellos no se ponen en riesgo en ningún momento porque desde México les dan las instrucciones a los migrantes, pero ellos en ningún momento ponen un pie en territorio estadounidense”, dijo.

A pesar de este obstáculo para la detención de estos traficantes de humanos, Cordero aseguró que se trabaja con autoridades mexicanas para que ellos hagan las investigaciones correspondientes.

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