Sigue sin responsables tiroteo entre motociclistas

Hubo procesamientos contra docenas de supuestos pandilleros y un único caso fue llevado a juicio

The Washington Post
sábado, 06 abril 2019 | 06:00

Waco— ¿Quién será hecho responsable por las muertes de nueve personas durante un tiroteo en un club de motociclistas en medio del estacionamiento de un restaurante Twin Peaks, en pleno día, en el 2015?

Nadie, según lo anunció el martes la procuraduría en el condado de McLennan, Texas.

Barry Johnson dijo que su oficina retirará todos los cargos restantes contra los motociclistas, dándole a la saga de largos años un anticlimático fin sin obtener ni una sola condena contra ninguno de los participantes en el notorio altercado.

La noticia se dio a conocer casi cuatro años después de que alrededor de 200 miembros de clubes motorizados rivales arribaran al estacionamiento de un centro comercial en Waco, supuestamente para solucionar una disputa territorial. Pronto aquello se tornó en un sangriento enfrentamiento. Los atemorizados comensales que disfrutaban de una comida al mediodía se refugiaron en el restaurante mientras docenas de motociclistas, de las pandillas de los Bandidos y Cossacks, intercambiaban disparos y desenvainaron navajas y cuchillos. Los abrumados oficiales de la Policía también se vieron involucrados en el tiroteo, pero no pudieron detener la violencia. Nueve personas murieron en tan sólo unos minutos, convirtiendo aquello en el tiroteo entre motociclistas más violento en la historia de Estados Unidos. Al menos 20 personas resultaron seriamente lesionadas. Docenas de pistolas y navajas fueron abandonadas mientras un enjambre de hombres tatuados huía del lugar.

Casi todos los presentes en el lugar de los hechos —177 personas— fueron arrestados.

Lo que siguió fue un fiasco procesal, ya que uno por uno de los casos delictivos colapsaron bajo el liderazgo del ex procurador. Durante los cuatro años de procesamientos contra docenas de supuestos pandilleros, un único caso fue llevado a juicio, resultando en juicio nulo. La vasta mayoría de los 177 casos originales fueron desestimados.

Para Johnson, quien asumió su cargo el 1 de enero, el desorden que heredó resultó ser imposible de solucionar. Tuvo la sospecha que los procesamientos de los 24 individuos restantes fracasarían, al igual que el resto. Era hora de dejar aquello por la paz, dijo. 

“No creo que haya sido un ejercicio apropiado de mi juicio… para continuar con los procesamientos de algo que según yo creo tomó un mal camino desde el comienzo, y que la procuraduría había pasado casi cuatro años intentando resolver”, según escribió Johnson en un comunicado, “y no creo que se deba continuar avanzando por dicho camino”

Los Bandidos y los Cossacks rastrean sus orígenes en Texas hasta la década de los sesentas, por años las pandillas motorizadas del estado de la estrella solitaria han sido rivales. Sin embargo el motivo que dio pie al altercado del 17 de mayo del 2015, permanece en el misterio, incluso después de que los fiscales interrogaran a docenas de motociclistas. Las autoridades dijeron que el tiroteo fue el resultado de una guerra territorial, argumentando que los Bandidos se enojaron cuando el más pequeño club de los Cossacks comenzó a portar parches de Texas en sus chamarras. Los motociclistas presentes en el tiroteo impugnaron tal argumento, y hubo algunos que dijeron que todo empezó cuando uno de los motociclistas atropelló con su moto el pie de otro pandillero.

Una serie de problemas plagó el caso desde el comienzo. Dentro de unas cuantas horas después del tiroteo, el entonces procurador, Abel Reyna, emitió 177 órdenes de arresto en contra de aquellos que fueron encontrados en el lugar de los hechos. Sin importar el grado de su involucramiento en el caso, todos enfrentaron cargos delictivos idénticos: participación en actividad delictiva que resultó en asesinato y agresión agravada.

Sin embargo, algunos de los arrestados ni siquiera tenían una conexión con el altercado y sólo eran personas que vestían ropa parecida a la de los motociclistas mientras comían en Twin Peaks, donde los Bandidos se habían reunido par aun evento social. Una multiplicidad de arrestos erróneos resultó en una serie de demandas multimillonarias que aún siguen pendientes, según reportó el Austin American-Statesman. Al menos 130 de los motociclistas presentaron demandas de derechos civiles contra la Policía y la Procuraduría, indignados de que fueran catalogados como “pandilleros” e insistiendo que eran inocentes de cualquier cargo de conspiración.

Los abogados defensores de estos sujetos no fueron los únicos que criticaron a Reyna por las acusaciones generalizadas. En su papel de ex procurador del condado de Harris, Johnny Holmes dijo al Houston Chronicle en el 2018: “Hay que probar quién es el huevo podrido. Uno no puede decir, ‘voy a meter a todos los pollos a la cárcel’”.

Al final, 155 miembros del club motorizado fueron acusados por un gran jurado de cargos idénticos. Johnson escribió en su cata que él estaba sorprendido de por qué Ryna no examinó más de cerca las acciones de cada motociclista para fincar cargos más específicos a cada uno de los sospechosos. Si lo hubiera hecho, Johnson escribió, Reyna habría tenido una mejor oportunidad para presentar evidencia que “respaldaría un veredicto de culpabilidad más allá de cualquier duda fundada”.