El Paso

Se registran nuevamente compras de pánico

Tras disposiciones oficiales, ciudadanos abarrotan tiendas locales para abastecerse de suministros

Jaime Torres / El Diario de El Paso

miércoles, 25 marzo 2020 | 06:00

En contraste con los supermercados que ayer por la tarde estuvieron abarrotados de personas realizando compras de último momento, en un hecho sin precedente en la historia de esta ciudad, la zona Centro de El Paso lució completamente desierta tras el anuncio emitido por las autoridades en el que se ordenó el cierre de todos los negocios ‘no esenciales’ para evitar la propagación del Covid-19.

Durante la tarde miles de paseños abarrotaron los supermercados para abastecerse de los productos prioritarios y no estar saliendo de casa a todo momento durante el tiempo marcado por el Departamento de Salud.

Y es que un par de horas después de la notificación denominada ‘Quédese en casa, trabaje seguro’, la comunidad fronteriza entró en una especie de ‘shock’ mientras asimilaba la nueva medida.

“No puedo creer lo que pasa, yo me siento seguro porque tomo precauciones adecuadas pero pienso en las personas de la tercera edad que no tienen a nadie que les ayude, me siento un poco devastado”, dijo Joaquín Ramírez mientras salía de un supermercado en el Oeste de la ciudad.

En el primer cuadro de la ciudad decenas de comerciantes empezaron a recoger la mercancía y cerrar paulatinamente sus negocios, y ya para las dos de la tarde más del 50 por ciento de los establecimientos estaban cerrados.

“Ahora sí que vino lo que esperábamos y la verdad esto es un golpe muy duro para todos los que de aquí vivimos, pero es una ordenanza y tenemos que cumplir”, dijo uno de los comerciantes dedicados a la venta de ropa y zapatos.

 Para ellos el panorama es desolador porque ahora sus preocupaciones se centran en los gastos que enfrentarán a fin de mes como el pago de la renta, servicios, proveedores y trabajadores.

“No sé aún qué haré pero son compromisos que tenemos que enfrentar”, dijo otro de los locatarios dedicados a la venta de artículos electrónicos, y quien desconoce exactamente cuántas semanas estarán en esta situación. “Dos semanas, un mes, no sé cuánto”.

“Esto nos impacta a todos los negociantes de la ciudad, mire ya cerraron todos y así estaremos varias semanas”, dijo Héctor Ayala, propietario de Uniformes ‘Premiere’, quien fue uno de los comerciantes que están dentro de los comercios esenciales.

Y es que él, al igual que los supermercados, hospitales, restaurantes, el transporte público entre otros, están dentro de este tipo de comercios, aunque éste se limitará exclusivamente a los cuerpos de emergencia y seguridad por la venta de uniformes a los guardianes del orden.

“Ya cerré la tienda ahora pero quiero dejar muy limpio para que cuando regrese esté lista para recibir a la clientela”, dijo una de las comerciantes mientras trapeaba el piso de su local.

Consciente de la emergencia sanitaria que se vive en todo el país, dijo que la medida ‘dolorosa’ para la economía es necesaria para preservar la salud de la comunidad.

Expresó que la pandemia que azota en todo el mundo sólo será destruida si todos y cada uno ponen de su parte. ‘Si nos dicen que no hay que salir hay que respetar la ordenanza porque es por nuestro bien”. 

Apenas la semana pasada decenas de empresarios de los diversos centros comerciales cerraron sus negocios ante la emergencia nacional y ahora ellos fueron alcanzados por la aparición de los 15 casos positivos de coronavirus registrados hasta este día en la ciudad.

Al mismo tiempo pero en otras áreas de la ciudad miles de consumidores abarrotaron los supermercados como Walmart, Sam’s Club, Vista Market,Big 8, entre otros, para surtirse de los productos de primera necesidad.

Aunque éstos lucieron saturados no hubo compras de pánico como se dio al principio debido a que la mercancía se ofrece de manera limitada.

Sin embrago algo que llamó la atención fue la compra excesiva de telas. “Compré estos pedazos de tela para hacer cubrebocas para la familia”, dijo Sofía Estrada, luego de pagar en una de las cajas.

Los gerentes de los almacenes tuvieron que habilitar mayor personal y abrir todas las cajas registradoras ante las largas filas que se observaron durante el día.

 A partir de hoy la imagen urbana de la ciudad tiene un nuevo rostro –el cual permanecerá temporalmente, según las autoridades–, que se reflejará en incertidumbre entre los comerciantes y trabajadores por lo que vendrá en el futuro.