Se desata riña durante mitin

Manifestantes y simpatizantes protagonizaron un encuentro violento en visita del presidente de EU a la frontera

Roberto Carrillo / El Diario de El Paso
martes, 12 febrero 2019 | 06:00

L

a elocuencia del presidente estadunidense tomó nuevas dimensiones en su visita a El Paso, ya que en su discurso pronunciado frente a miles de personas preguntó: “¿Hay algún lugar más divertido que un rally de Trump?”, sostuvo el mandatario.

Durante horas la zona sur de El Paso se convirtió en una área de gran seguridad, donde los filtros fueron aplicados en repetidas ocasiones a los asistentes al mitin político de Trump, quien busca su elección para el 2020 así como apoyo para la construcción de un muro fronterizo.

Desde primera hora los voluntarios que coordinó el Partido Republicano se hicieron presentes en el Coliseo de El Paso, para aligerar la recepción de los invitados especiales, así como un legión de simpatizantes de Trump, fácilmente identificados por sus gorras de color rojo con la leyenda “Make American Great Again” (MAGA).

“Aunque mi familia es originaria de México yo soy nacido en los Estados Unidos, soy conservador, serví en las fuerzas armadas de mi país y creo en las ideas de nuestro presidente”, dijo el paseño Mike Barrueta, quien llegó al Coliseo poco antes de las 11 de la mañana del lunes.

Cientos de personas estacionaron sus carros en los alrededores del Coliseo, incluso hasta el área del Parque Washington y la calle Alameda, una vez que el aforo vehicular del Coliseo fue rebasado.

“Para mi fue una gran ventaja que habilitaran el estacionamiento del Zoológico para nosotros, creo que la organización estuvo bien en ese aspecto”, sostuvo Barrueta, quien fue voluntario en el evento.

Agentes policiacos de las ciudades de Anthony y de Socorro, así como del Distrito Escolar de El Paso, se sumaron al operativo orquestado por el Departamento de Policía de El Paso (EPPD) y del Sheriff del Condado de El Paso, para el resguardo de las instalaciones donde se llevó a cabo el acto presidencial.

Incluso un equipo de control de multitudes de EPPD se apostó en la calle Liberty, portando cascos y mascaras de gas, en prevención de algún contratiempo.

Antes de entrar por este acceso los asistentes debían de mostrar una identificación además del código de su boleto obtenido en línea, y posteriormente ser revisados en un punto de revisión con equipo detector de metales.

Agentes del Servicio Secreto de los Estados Unidos, así como del Servicio de los US Marshalls implementaron revisiones de forma manual y con unidades caninas K9 a toda aquellas persona que buscaba ingresar con algún bolso.

El viento gélido hizo la espera poco agradable para quienes formaron largas filas en la explanada principal del Coliseo de El Paso, pero una pantalla gigante, montada en una de las equinas del estacionamiento, tocaba reiteradamente música de los Rolling Stones, y reconvenía a los presentes la manera en que debían de comportarse al interior.

En los pasillos del Coliseo de El Paso había una verdadera fiesta, con venta de comida y bebida en las concesiones, así como de una línea de ropa y gorras alusivas al presidente Trump y su mensaje MAGA.

Voluntarios repartían pancartas donde se leía “Construyan el Muro”, “Manden un texto para el Muro”, y “Finalicen el muro”, tal y como un par de pendones consignaban en la zona del templete principal.

Después de las intervenciones de John Cornyn y Ted Cruz, senadores de Texas, Donald Trump Jr. tomó la palabra para encender a un público que festejaba cada uno de los ataques a los críticos de la administración federal.

Las ventas en la concesiones se detuvieron en el Coliseo al momento que se corrió la voz de que el avión presidencial “Air Force 1”, había aterrizado en el Biggs Fields de El Paso.

Con gran expectación un mar de miradas se dirigían a la parte posterior del pasillo que llevaba al estrado, donde justo a las 7:20 de la tarde hizo su aparición el presidente 45 de los Estados Unidos.

Tras saludar a El Paso, y al “gran Estado de Texas”, Trump minimizó los alcances de sus rivales políticos y ponderó los logros económicos de su administración, pero fue muy claro en el tema del muro fronterizo

“Los muros salvan vidas”, sostuvo Trump sin quitar el dedo del renglón, y confirmando su dicho sobre la utilidad que él confiere a un muro fronterizo.

“Los muros funcionan, y gracias a un muro en la frontera con México, El Paso es una de las ciudades más seguras de los Estados Unidos”. 


Inconformes en la sala


El Diario contó al menos 6 incidentes aislados, en donde personas que no comparten los ideales del presidente Trump se manifestaron con mantas y consignas en contra del jefe del ejecutivo, pero muy pronto fueron acallados y reconvenidos a salir de las instalaciones.

Miles de ojos seguían fieles al presidente, y no solo los agentes de seguridad, sino incluso los mismos seguidores que identificaban a quienes portaban alguna manta, o increpaban a Trump desde sus lugares.

Un joven forcejeó con una par de simpatizantes del presidente antes de ser detenido por personal de seguridad, y otro más fue sacado a empellones en su intento por interrumpir el discurso del mandatario.

En una manta que fue arrebatada se leía en ingles la frase “Free the Kids”, en referencia a la separación de las familias migrantes detenidas, misma que sostenían un par de mujeres y un hombre que fueron desalojados por el acceso norte del Coliseo.

Después de estas interrupciones el presidente continuó su discurso donde reiteró su intención de defender la economía interna, solidificar la imagen comercial ante el mundo, bajar impuestos, crear trabajos y mejorar sueldos, además claro de la aprobación de recursos para construir el muro.

Al terminar el acto Trump salió como llegó, con un dejo de victoria y se dirigió al Air Force 1 de manera rápida, ya que incluso el US 54 fue cerrado para el tránsito de su comitiva, mientras en la zona del evento se mantuvo  un congestionamiento por más de una hora, hasta que se levantaron los bloqueos y el tránsito volvió a la normalidad en un lunes de campaña en El Paso.