El Paso

Renombran vialidad para honrar a soldados afroamericanos

Aprueba Cabildo quitarle el nombre del general Robert E. Lee, ligado a esclavistas

Jaime Torres
El Diario de El Paso

miércoles, 24 junio 2020 | 06:00

Por unanimidad el pleno del Cabildo de El Paso votó el martes para cambiar el nombre de la calle Robert E. Lee Road, ubicada en el Este-Centro de El Paso por el de Buffalo Soldier Road. 

El cambio se da tres años después de que un grupo de habitantes de El Paso propuso la idea de cambiar el nombre de la calle cuando las tensiones raciales se hicieron presentes después de que un supremacista blanco mató a un manifestante durante una protesta ocurrida en Charlottesville.

“El cambio de nombre ayudará a establecer un estándar para una comunidad segura en El Paso”, dijo la representante Cassandra Hernández, del Distrito 3, quien coincidió con su homólogo Sam Morgan, regidor por el Distrito 4.

A su vez el líder de la Asociación de Vecindarios de Valley View, quien propuso el cambio, se mostró satisfecho por la decisión gubernamental y recordó que Fort Bliss hizo lo propio hace algunos años al renombrar parte de la calle para honrar a los Soldados Búfalo, un grupo de soldados afroamericanos que protegieron a los colonos occidentales después de la Guerra Civil.

Fort Bliss renombró parte de Robert E. Lee Road y Fort Bliss Gate a Buffalo Soldier Road en 2014, que conmemoraba la expedición de 1870 por todo el Noveno Batallón de Caballería afroamericano: la unidad conocida como los Buffalo Soldiers.

Esto se da en medio del debate nacional sobre los nombres de las instalaciones, estatuas y otros honores para aquellos vinculados a la Confederación, vistos como un símbolo de la esclavitud en el Sur del país. Robert E. Lee fue, se dijo, aunque fue un importante general confederado durante la Guerra Civil no tiene vínculos conocidos con El Paso.

La reciente muerte de George Floyd, el afroamericano, quien presuntamente fue asesinado por un policía blanco en la ciudad de Minneapolis cuando lo tenía bajo su custodia, luego de haber sido denunciado por pagar unos productos con un billete falso, reabrió la eterna herida del racismo asentado y el cúmulo de protestas en decenas de ciudades de los Estados Unidos y otros países en el mundo.

Para los grupos antirracistas los nombres asociados con el racismo, la esclavitud y la Confederación deben desaparecer de todos los monumentos levantados a lo largo y ancho del país.

Recientemente una multitud concentrada en la ciudad de Richmond, capital de la Confederación durante la guerra, entre 1861 y 1865, exigió el retiro de la estatua del general confederado Richard Lee por lo que el gobernador de Virginia, el demócrata Ralph Northam, atendió la petición multitudinaria, al igual que lo hicieron otros mandatarios desmontando símbolos de su pasado esclavista.

“Estaba mal entonces y está mal ahora, así que hay que quitarla”, dijo Northam, a los representantes de los medios de comunicación a principios de junio tras asegurar que la estatua ecuestre sería retirada de su emplazamiento y almacenada hasta que se decida que hacer con ella.

“Si es por esa razón estoy de acuerdo que le cambien el nombre”, dijo Gonzalo García, residente de la zona Central, al enterarse de la modificación. “Muchas veces no estamos enterados de los hechos históricos y al ver el nombre de las calles desconocemos quiénes fueron esos personajes”.

Por su parte propietarios del icónico restaurante Track One, establecido en 1972 sobre esa calle, se mostraron complacidos por el cambio aunque les hubiera gustado que llevara el nombre del restaurante edificado en tres vagones del ferrocarril de 1920.

Aunque no se dijo cuándo empezará el retiro de la nomenclatura de ese camino, que se extiende entre la calle Montana y el Gateway West, la representante de la Junta de Educación del Estado, Georgina Cecilia Pérez, se apuntó para donar la cantidad de mil 500 dólares para ayudar a pagar la solicitud de señalización y nombre del camino.

La acción del Concejo de la Ciudad siguió la decisión que tomara recientemente la Junta de Síndicos del Distrito Escolar Independiente de El Paso de llevar a cabo el proceso para cambiar el nombre de la Escuela Primaria Robert E. Lee, ubicada en el 7710 Pandora St., en el Noreste de la ciudad.

En diversas ciudades del país se han retirado de sus plazas y calles estatuas o monumentos pertenecientes al pasado esclavista de la nación desde que estalló la indignación tras la muerte de George Floyd en Minneapolis. 

El alcalde de Birmingham, en el estado de Alabama, ordenó recientemente desmontar un monumento confederado de un parque de la ciudad, después de que los manifestantes la rayonearan y cubrieran de pintura. La obra, de más de 115 años, representaba a soldados confederados. 

Filadelfia ha ajustado también cuentas con su pasado al retirar el miércoles de su pedestal la estatua de Frank Rizzo, alcalde de la ciudad y azote conservador de afroamericanos y homosexuales durante los años sesenta y setenta del siglo pasado. Ese personaje ha sido criticado desde hace mucho tiempo como un símbolo del racismo y la opresión.

Si bien en 2017 la decisión del Ayuntamiento de la ciudad de Charlottesville de quitar una estatua de Lee llevó a grupos supremacistas blancos a protestar en la ciudad, desatando el caos y provocando la muerte de una mujer –arrollada por un vehículo conducido por un neonazi– y una tormenta política en torno a Donald Trump, quien en un principio no condenó enérgicamente la violencia de la extrema derecha.

Los esfuerzos para retirar esos símbolos alentaron protestas de partidarios y detractores, y dieron visibilidad a grupos de extrema derecha, que los consideran un reflejo de la herencia blanca.

Según el Southern Poverty Law Center (SPLC), una organización sin fines de lucro, que supervisa las actividades de los grupos de odio nacionales y otros extremistas, incluidos el Ku Klux Klan, el movimiento neonazi, los neoconfederados, los skinheads racistas, los separatistas negros, las milicias antigubernamentales, los adherentes a la identidad cristiana, entre otros, existen cerca de 700 monumentos que idealizan el pasado esclavista y racista en todo el país.

Robert Edward Lee (1807-1870) fue un general confederado estadounidense mejor conocido como comandante del Ejército de los Estados Confederados durante la Guerra Civil estadounidense. Comandó el Ejército del Norte de Virginia desde 1862 hasta su rendición en 1865 y se ganó una reputación como táctico experto.

Durante la Guerra Civil, el Gobierno de los Estados Unidos formó regimientos conocidos como las Tropas de Colores de los Estados Unidos (USCT) compuestas por soldados afroamericanos y nativos americanos. El Ejército regular se estableció en diez regimientos de Caballería y 45 regimientos de Infantería. 

El Ejército estaba autorizado a criar dos regimientos de Caballería afroamericana (la Novena y Décima Caballería (de color) y cuatro regimientos de Infantería afro (38, 39, 40 y 41 (Infantería de color), que en su mayoría provenían de veteranos de la USCT, por ello el cambio de nombre  autorizado por el Cabildo de la ciudad de El Paso.