El Paso

Registran 65 contagios en Centro de Procesamiento de Otero

La gobernadora de Nuevo México criticó severamente al ICE y al Servicio de Marshals por permitir tan malas condiciones

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Robert Moore / El Paso Matters

domingo, 17 mayo 2020 | 06:00

Sesenta y cinco detenidos y empleados fueron infectados por Covid-19 en una cárcel privada cerca de Chaparral, según dieron a conocer oficiales de Salud, siendo uno de los peores brotes de la pandemia en la región de El Paso y el Sur de Nuevo México.

Los infectados incluyen a 38 detenidos y seis empleados del Centro de Procesamiento del Condado Otero operado por el Departamento de Inmigración y Aduanas (ICE), 21 de los internos se encontraban en una prisión adyacente al Condado Otero que tiene a personas detenidas por el Servicio de Marshals de Estados Unidos y el Departamento de Correccionales de Nuevo México.

La gobernadora de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, criticó severamente al ICE y al Servicio de Marshals por permitir que esas condiciones provocaran el brote.

Señaló que el estado tenía poco control sobre las instalaciones federales, aunque se comprometió a usar su poder para forzar a que todo eso mejorara.

“Ellos no emplearon ninguno de nuestros estándares sobre cómo aceptar visitas, cómo entrenar a los empleados, lo que se hace para el control de la infección y exigir que los guardias y empleados usen mascarillas. Y ésa ha sido una enorme falla del sistema federal”, comentó Lujan Grisham durante una conferencia de prensa que se realizó el miércoles.

La gobernadora comentó que Nuevo México requerirá que se hagan pruebas a todos los detenidos e internos de la instalación que está en Otero y otros centros de detención de Nuevo México que estén contratados por las agencias federales.

Agregó que va a enfrentar una resistencia federal, pero se comprometió a usar el poder de la regulación local para tratar de que sean acatados los lineamientos.

“Me gustaría decirles que eso va a ser fácil. Ciertamente, eso debería ser lógico para todo el mundo de que se trata de un problema del Gobierno federal. Pero ellos no lo estaban viendo de esa manera. Ellos son muy difíciles para trabajar en este contexto. Y creo que se trata de una total violación a los derechos que tiene el estado en términos de la oportunidad y obligación que tenemos para adherirnos a las prácticas seguras de la salud pública”, comentó Lujan Grisham.

Las instalaciones son manejadas por Management and Training Corporation, MTC, una empresa privada que opera 26 prisiones y centros de detención en todo el país, incluyendo otra que se encuentra el Condado Cibola de Nuevo México.

“Nosotros estamos acatando todos los lineamientos que han establecido los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) para las prisiones y centros de detención”, aseguró Issa Arnita, portavoz de la empresa.

También proporcionó un anexo sobre las medidas que la empresa ha empleado para responder al Covid-19.

Una portavoz del ICE señaló que, hasta el 22 de abril, los centros de detención que se encuentran en el área de El Paso redujeron su población a no más del 70 por ciento de su capacidad para permitir el distanciamiento social. El Centro de Procesamiento del Condado Otero, OCPC por sus siglas en inglés, tiene una capacidad de más de mil camas.

“A los detenidos del OCPC se les proporcionan mascarillas faciales y se les obliga a usarlas. Al staff del ICE y los empleados de seguridad se les proporcionan mascarillas y guantes, los cuales tienen que usar en todo momento dentro de las instalaciones”, comentó la agencia a través de un comunicado.

“Además de proporcionarles a los detenidos jabón para bañarse y para que se laven las manos, se colocó un desinfectante con base de alcohol en la entrada de visitantes, salidas, áreas de espera y está disponible para los empleados y detenidos en las áreas aseguradas.  Se colocó jabón y toallas de papel en los baños y áreas de trabajo dentro de las instalaciones y son llenados rutinariamente”.

Esta amplia instalación que se encuentra a la salida de la Carretera US-54, aproximadamente a 10 millas de la línea estatal con Texas, alberga una variedad de detenidos e internos de diferentes jurisdicciones.

Además de los seis trabajadores que dieron positivo en las instalaciones del ICE, otros 45 han estado en cuarentena debido a su exposición durante la pandemia, según reportó el Departamento del Salud de Nuevo México.

Adicionalmente a los 21 internos del Servicio de Marshals que dieron positivo, están pendientes otras 10 pruebas, de acuerdo con el Departamento de Salud.

Las personas que están bajo la custodia del Servicio de Marshals en esta región usualmente están purgando sentencias por entrar o reingresar ilegalmente a Estados Unidos.

Otra parte de las instalaciones alberga a internos del Condado Otero que están esperando ser enjuiciados por cargos estatales.

Este martes, más de 150 de esos internos fueron sometidos a pruebas para detectar el Covid-19, según reportó el Departamento de Salud. Están pendientes los resultados.

Margaret Brown Vega, quien es voluntaria en AVID en el Desierto de Chihuahua, que visita y defiende a las personas que están en el centro de detención de ICE, comentó que los detenidos de Otero están asustados.

“Uno de ellos comentó que nadie de ellos trajo esa enfermedad a las instalaciones. Hemos estado encerrados aquí. Son las personas que trabajan en este lugar las que la trajeron. Ellos no toman ninguna medida de cuidado para protegernos. Ahora estamos enfermos, pero nosotros no hicimos nada para estarlo. Hemos estado atrapados aquí todo el tiempo”, comentó Brown Vega.

Los detenidos de las instalaciones del ICE en Otero duermen en camas estilo litera en una especie de dormitorio, en donde hay hasta 50 personas en un solo lugar. 

Después que fue reportado el primer caso en Otero, a principios de abril, los oficiales hicieron algunos cambios, comentó Brown Vega.

“En ese momento fue cuando algunas medidas empezaron a tomarse en serio. Pero aun entonces no pareció ser algo consistente. Por ejemplo, varios guardias usaban mascarillas, pero otros no. Algunos guardias usaban guantes y otros no. Pero a ninguna de las personas que estaban detenidas les dieron algo para protegerse. Ni mascarillas, ni guantes ni nada de eso”, dijo.

Brown Vega señaló que los detenidos que estuvieron expuestos a alguien que dio positivo se encuentran en cuarentena en grandes grupos y no se les permite salir de sus barracas, excepto para recibir atención médica.

Los detenidos que dieron positivo fueron colocados en aislamiento médico durante dos semanas.

“En Otero, a lo que ellos realmente se refieren es que se trata de una celda de confinamiento solitario. Creo que es importante señalar que pasar 15 días en confinamiento solitario es considerado como una tortura por las Naciones Unidas”, dijo Brown Vega.

También señaló que ella cree que en los últimos días se incrementaron las pruebas en los centros de detención del ICE en Otero, como respuesta a las peticiones de los activistas que están a favor de los migrantes.

Además, considera que aún hay 700 personas detenidas en las instalaciones del ICE en Otero, a pesar de las súplicas que han hecho líderes religiosos y políticos para que el ICE libere a los detenidos que no representan ninguna amenaza para la comunidad.

Las personas que están en los centros de detención del ICE no están esperando ningún procedimiento penal. Se encuentran en procedimientos civiles para determinar su estatus de inmigración.

No se sabe cuántas personas se encuentran detenidas en la Prisión del Condado Otero, que alberga a personas que han sido condenadas por delitos estatales y federales.

Management and Training Corporation dio a conocer que tiene una capacidad para  mil 400 internos, que emplea a 302 personas en la Prisión del Condado Otero y 305 en el Centro de Procesamiento del Condado Otero.