Recuerdan sobrevivientes horror en Walmart

'Pasé por entre toda la gente que estaba tendida'

Mayra Selene González
El Diario de Juárez
domingo, 03 noviembre 2019 | 10:01
El Diario de Juárez |

El Paso.- El estruendo de los balazos aún retumba en su mente. Las imágenes de las personas heridas y sin vida siguen doliendo igual que el primer día. Su voz se quiebra y sus ojos empiezan a llenarse de lágrimas al recordar lo que vivió el pasado 3 de agosto en el interior de la tienda Walmart de Cielo Vista. 

Guadalupe Molina Valerio, una de las mexicanas afectadas por trauma psicológico debido al tiroteo ocurrido hace tres meses en ese supermercado de El Paso, viajó desde Chihuahua junto con varios miembros de su familia al Technology Hub de Juárez para solicitar el apoyo del fondo para víctimas de la masacre que cimbró a Estados Unidos.

En total, 32 personas llenaron ayer su solicitud y se sumaron a otras 30 que realizaron el mismo trámite los tres sábados anteriores, informó Luis Mendoza, director de Fundación Paso del Norte en esta ciudad, la cual apoyó de manera voluntaria para asesorar a los afectados a llenar vía electrónica la forma.

“Es algo muy duro, vuelve uno a revivir lo pasado. Yo permanecí adentro hasta que terminaron los balazos, sin saber si los demás (miembros de su familia) estaban vivos o qué, sino que ya me hablaron de afuera y me dijeron ‘estamos bien, tú no te muevas de donde estás hasta que llegue la Policía’. Para mí fue una eternidad… cuando decidí salir de donde estaba escondida fue porque ya no aguanté estar ahí hincada, salí y le grité a la Policía que me ayudara. Yo no estaba herida, pero tuve que pasar por entre toda la gente que estaba tendida y es duro recordarlo”, narró.

En el mismo lugar se encontraba su hermana, su cuñado, un sobrino y dos niños, nietos de su hermano, quienes lograron salir por la puerta de atrás, sin embargo ella no alcanzó a salir porque se encontraba en otro lugar de la tienda.

“Yo no supe a dónde correr, porque yo nunca me imaginé que fuera semejante cosa, yo pensé que era algún asaltante o algo, como acá lo vemos, pero no fue así y para mí fue una eternidad la que yo pasé ahí. De recordarlo me voy para atrás, aún así quiere uno ser fuerte, pero piensas ‘¿si me hubiera quedado o si los demás se hubieran quedado?’”, continuó.

Dijo que ella y su familia han recibido ayuda psicológica, primero por parte de Gobierno del Estado y actualmente de manera particular.

Irma, habitante de Ciudad Juárez, quien prefirió omitir su apellido debido a que es de las pocas veces que narra lo que vivió, también acudió ayer a llenar la solicitud.

Ella junto con su esposo acudió de compras a Walmart de Cielo Vista en lo que parecía un sábado como cualquier otro. A las 7:00 de la mañana ya estaban en la fila del puente y a las 8:00 en la tienda. Después de elegir lo que comprarían decidieron dirigirse a la caja. Su esposo fue al baño ubicado frente a las cajas, cuando sucedió lo inesperado.

“La cajera estaba bien lenta gracias a Dios, era una señora ya grande, él (su esposo) se vino corriendo porque dice que al voltear a su izquierda venía la gente corriendo y empezamos a oír los disparos, dijo ‘tírense’. Estaba una señora enfrente de mí y nos tiramos, no le he platicado casi a nadie, ha sido muy difícil” contó.

Agregó: “Fue la primera reacción porque no sabes para dónde están tirando, pero cuando oímos que ya los balazos venían… no lo vimos, pero oías que los balazos ya se acercaban, y pues yo con la mentalidad de aquí (Juárez) dije ‘va a robar’. Entonces ya tirados en la caja le dije a mi esposo ‘¡ya viene!’. Ya habíamos escuchado los balazos, a un señor que sí gritó muy fuerte, porque era un silencio total, escuchabas todo, yo le dije a mi esposo ‘ya lo mató’”.

Dijo que al momento de tratar de salir del lugar ella sufrió un desmayo. Al narrar esa parte de la historia empieza a llorar.

“Me empieza mi esposo a jalar, me arrastraba, ellos iban tratando de correr. Desperté luego luego, yo me acuerdo que pensé en ese momento ‘¿éste será mi día?’ Yo creo que el pensar eso tan fuerte me desmayé. Me decía mi esposo ‘levántate, levántate’, pero es que mis piernas no me respondían. Cuando me pude levantar salimos corriendo hacia atrás”, relató.

Prosiguió: “A la derecha había una persona, que yo digo que era un ángel, porque nos metió por el lugar donde nos íbamos a salir, por la parte de atrás donde está Cinemark. Entonces estuvo horrible porque se sale el fulano (el agresor), no sabemos nosotros qué pasa, pero parece se quiere irse a Cielo Vista, entonces toda la gente empezó a gritar otra vez muchísimo ‘¡ahí viene!’. Ya la Policía había llegado, la gente tocándole al cine que nos abrieran, pero era temprano y el cine estaba cerrado”.

Irma recordó que se resguardaron hasta las 7:00 de la tarde en un restaurante que se encuentra en esa misma plaza, ya que al logar escapar dejó dentro del carrito de mandado su bolsa con documentos personales como las visas. Fue hasta después de varios días que, a través del Consulado Mexicano, lograron recuperarla junto con su vehículo.

Desde entonces, Irma y su esposo han recibido terapia psicológica, sin embargo asegura que aún es difícil superarlo.

Sabrina, de 19 años, acudió junto con su madre y un amigo a solicitar el apoyo. Ellos también estuvieron en el tiroteo, sin embargo hasta el momento no han recibido terapia psicológica.

“Yo pensé que era algo equis, empecé a ver gente corriendo y pensé que era alguien asaltando”, recordó.

Dijo que ella y su amigo lograron salir rápido gracias a que los empleados les abrieron la puerta de atrás y los metieron a unas cajas de tráiler.

“Como que estaban bien entrenados, me asusté mucho porque mi mamá no contestaba el teléfono y es muy ruidosa, si estaba en la tienda iba a llamar la atención. Empecé a llorar y a llorar de la desesperación, pero vi gente que entraba y salía cuando se suponía que no deberías volver a entrar… una señora con la pierna ensangrentada gritando por sus hijos, a mi mamá le tocó ver cosas más feas”, relató.

La madre de Sabrina, quien prefirió omitir su nombre, dijo que al paso de estos tres meses han decidido atenderse psicológicamente.

“Porque tú crees que no pasa nada, pero conforme pasa el tiempo… o sea, yo ya no puedo oír un ruido fuerte sin sentir que el corazón se me aprieta y no me muevo, cuando tú creías que es algo superado, no es cierto”, expresó.

Entre las personas que acudieron ayer a realizar la solicitud del fondo de apoyo a víctimas se encontraban las hijas un matrimonio juarense que perdió la vida en los hechos, Sara Regalado y Alfonso Cerros, sin embargo, prefirieron no dar entrevista.

Mendoza explicó que el fondo donde se encuentran los donativos es One Found El Paso y la organización que recibe las solicitudes y las revisa es National Compassion Fund. 

Esta última es una organización de Estados Unidos con más de 30 años de experiencia ofreciendo apoyo a víctimas de sucesos como el del 3 de agosto. Incluso trabajaron con tragedias como el 11 de Septiembre, Columbine, Orlando y más hechos violentos en ese país.

En la masacre de Walmart 22 personas perdieron la vida y 24 resultaron lesionadas luego de que Patrick Crusius, originario de Allen, Texas, disparó con un arma de asalto en contra de las personas que se encontraban en el estacionamiento y en el interior del supermercado, según declaró, con la intención de asesinar a mexicanos.