El Paso

Quiebra de JC Penney entristece a paseños

Se acoge al Capítulo 11 de Bancarrota; cerrará 212 sucursales

Jaime Torres / El Diario de El Paso

domingo, 17 mayo 2020 | 06:00

Tras varios años de declive financiero la tradicional cadena de tiendas departamentales JCPenney se declaró en bancarrota luego de no poder soportar una deuda de cerca de 4 mil millones de dólares, la cual se agudizó aún más con la pandemia del coronavirus, informaron directivos de la compañía.

La compañía con sede en Plano, Texas, se acogió al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras, que le permite a las corporaciones reorganizar sus finanzas. Como parte de este proceso, se contempla el cierre de alrededor de 212 tiendas, de las 850 con las que cuenta la cadena estadounidense, ubicadas en distintas ciudades del país.

En El Paso –donde ya han cerrado varias sucursales–, el anuncio causó tristeza y nostalgia entre los consumidores quienes durante décadas han adquirido una variedad de artículos y productos en las sucursales distribuidas en la ciudad.

“Muy mala noticia porque es una de nuestras tiendas favoritas y que visitamos desde hace muchos años”, dijo Jessica Salas, tras recordar las innumerables compras que hacía con su mamá en la tienda de Cielo Vista Mall.

Ya en 2017, la comunidad fronteriza había experimentado su pesar por el cierre de 138 tiendas en el país, entre éstas la primera sucursal instalada en El Paso, en 1929, ubicada en el cruce de las calles San Antonio y Stanton, en el Centro de la ciudad, y la ubicada en el centro comercial Fox Plaza.

Ahora, y aunque la compañía hace maniobras para reducir la deuda y fortalecer la posición financiera mediante un acuerdo de reestructuración de apoyo, la historia se repite en un tiempo donde la crisis económica golpea tanto a empresarios como a trabajadores. 

“Ojalá que no vayan a cerrar otra tienda aquí porque es una tienda que ofrece muchas mercancías que no encontramos en otras, sobre todo la calidad, variedad y buenos precios”, dijo Diana Rosatelli.

De acuerdo a los directivos de JCPenney, en esta segunda reestructuración se contempla prescindir de los servicios de alrededor de 90 mil empleados, lo que impactará significativamente la economía de cientos de familias en el país.  

“Me da tristeza por todos sus empleados que se van a quedar sin su fuente de trabajo”, dijo Tania Ramírez, una asidua cliente de la cadena departamental, quien al igual que Yamilka Enríquez, avizoró un golpe mayor a la economía.

Por su parte Josh Bautista, dijo: “lo vi venir así como le pasó a Sears, creo que los días de ir a una tienda departamental y probarte la ropa están llegando a un final”, para luego rematar: “Presiento que en un futuro todo se va a pasar a tiendas online”.

La noticia causó consternación en su esposa Mariel al recordar su niñez, “a mí me dio tristeza porque ahí siempre compro regalos de Navidad a muy buen precio y buena calidad. También vestidos de noche muy elegantes que en otras tiendas están a precios muy altos”, concluyó.

Durante todo el día la tienda ubicada en Mercado Plaza, sobre Joe Battle y Zaragoza, lució abarrotada al tiempo que clientes intrigados preguntaban a los empleados sobre el posible cierre. “Me dijeron que no sabían nada pero que esa tienda no la iban a cerrar”, dijo uno de los clientes que esperaba atractivos descuentos por la liquidación.

Como parte de su reorganización, la compañía dio a conocer que las tiendas cerrarán en fases a lo largo del proceso del Capítulo 11 y que los detalles de la primera fase se divulgarán en las próximas semanas.

Penney es el minorista más grande en solicitar una reorganización por bancarrota desde que inició la pandemia y se une a la cadena de tiendas de lujo Neiman Marcus, J. Crew y Stage Stores. 

Se espera que muchos otros minoristas sigan a medida que los cierres de negocios en todo el país hayan evaporado las ventas. De hecho, las ventas minoristas de Estados Unidos cayeron un récord de 16.4 por ciento de marzo a abril.

Al igual que Sears, los problemas de JCPenney se produjeron durante años, marcando un lento declive desde sus días de gloria durante la década de 1960 hasta la década de 1980 cuando se convirtió en un destino clave de compras en los centros comerciales para familias.

A través de un comunicado publicado en su página oficial de internet J.C. Penney Company, Inc. anunció que firmó un acuerdo de apoyo de reestructuración (el “RSA”) con prestamistas que poseen aproximadamente el 70 por ciento de la primera deuda de JCPenney, para reducir el endeudamiento pendiente de la compañía y fortalecer su posición financiera. 

De acuerdo al escrito, la RSA contempla los términos acordados para un plan de reestructuración financiera preestablecido que se espera reduzca varios de millones de dólares de endeudamiento, proporcione una mayor flexibilidad financiera para ayudar a navegar a través de la pandemia de coronavirus (Covid-19) y mejor posición de JCPenney a largo plazo. 

Para implementar el plan, la compañía presentó peticiones voluntarias de reorganización bajo el Capítulo 11 del Código de Quiebras de los Estados Unidos en el Tribunal de Quiebras de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Texas, en Corpus Christi, TX.

Durante este proceso, JCPenney continuará siendo uno de los minoristas de ropa y artículos para el hogar más grandes del país, con una amplia presencia de cientos de tiendas en los Estados Unidos y Puerto Rico y un poderoso sitio de comercio electrónico, www.jcp.com

Al mismo tiempo, los centros de distribución de comercio electrónico de JCPenney continúan cumpliendo pedidos en línea y los centros de atención al cliente responden consultas como de costumbre. 

La salud y la seguridad de los asociados, los clientes y las comunidades sigue siendo una de las principales prioridades, y la compañía está reabriendo gradualmente las tiendas y oficinas en un enfoque gradual, mientras sigue la orientación de los exhortos locales y estatales, se dijo.

Sin embargo la declaración de la bancarrota poco a poco pone fin a una larga decadencia de la prestigiada compañía con cerca de 120 años de tradición en los Estados Unidos a causa de la deuda contraída y la aguerrida competencia de tiendas minoristas y el comercio en línea.

“La pandemia de coronavirus (Covid-19) ha creado desafíos sin precedentes para nuestras familias, nuestros seres queridos, nuestras comunidades y nuestro país”, dijo Jill Soltau, directora ejecutiva de JCPenney.

Agregó que como resultado, la industria minorista estadounidense ha experimentado una nueva realidad profundamente diferente, que requiere que JCPenney tome decisiones difíciles al administrar nuestro negocio para proteger la seguridad de nuestros asociados y clientes y el futuro de nuestra empresa. 

Hasta que estalló la pandemia, expresó, habíamos logrado un progreso significativo en la reconstrucción de nuestra compañía bajo nuestro plan de estrategia de renovación, y nuestros esfuerzos ya habían comenzado a dar frutos. 

Aquí en El Paso existen dos sucursales de la cadena departamental, una se ubica en el centro comercial Cielo Vista, en el 8401 Gateway West y otra en el Mercado Plaza, 1950 Joe Battle, en el Este de la ciudad.

Las raíces de la compañía comenzaron en 1902 cuando James Cash Penney comenzó una tienda de productos secos en Kemmerer, Wyoming. 

El minorista había enfocado sus tiendas en las áreas del centro, pero se expandió a los centros comerciales suburbanos a medida que se hicieron más populares a partir de la década de 1960. 

Con esa expansión, Penney agregó electrodomésticos, peluquerías y estudios de retratos.