El Paso

¿Qué planes tiene Giner para IBWC?

Es la primera hispana, y la segunda mujer, en liderar la Comisión

Danielle Prokop/El Paso Matters

lunes, 27 septiembre 2021 | 06:00

El Paso Matters | La ingeniera civil en su primera semana en CILA

El presidente Joe Biden nombró a María-Elena Giner, ingeniera civil y líder desde hace mucho tiempo en proyectos de saneamiento fronterizo, como la nueva titular de la Comisión Internacional de Límites y Aguas de Estados Unidos (IBWC). La agencia federal —operada binacionalmente por Estados Unidos y México—, administra conjuntamente los tratados de agua en los ríos Colorado y Grande, control de inundaciones, embalses internacionales y contaminación.

Giner es la primera hispana, y la segunda mujer, en liderar la Comisión del lado estadounidense, reemplazando a Jayne Harkins, quien fue nombrada en 2018. México designó a la contraparte de Giner hace una semana. Adriana Beatriz Carolina Reséndez Maldonado reemplazará a Humberto Marengo Mogollón en la agencia, que en México se conoce como CILA y en Estados Unidos como IBWC. 

Esta es la primera vez que dos mujeres liderarán ambas secciones de la CILA.

Giner nació en Los Angeles, pero pasó gran parte de su infancia en Ciudad Juárez. Asistió a la Academia Loretto en El Paso para la escuela secundaria, luego obtuvo una licenciatura en Ingeniería Civil en California. Es alumna de la Universidad Loyola Marymount, recibió una maestría en Administración de Empresas en la Universidad de Texas en El Paso y obtuvo un doctorado en Agua y Políticas Públicas de la Universidad de Texas en Austin.

En 2010, fue nombrada por los gobiernos de Estados Unidos y México para encabezar la Comisión de Cooperación Ambiental Fronteriza, que construyó proyectos ambientales en ambos lados de la frontera. 

El Paso Matters se sentó con Giner en su primera semana en la CILA. La entrevista ha sido ligeramente editada para mayor claridad y extensión.

—¿Qué valores está aportando a esta posición?

—“Toda mi vida la he dedicado a trabajar en el servicio público, donde he tenido la oportunidad de tener un impacto positivo en la vida de los residentes. Parte del trabajo que he realizado es proporcionar agua y aguas residuales por primera vez en Nuevo México, pavimentar por primera vez un área o proporcionar energía solar residencial, por ejemplo. Uno de mis valores fundamentales es este profundo deseo de liderazgo de servicio. He trabajado a lo largo de la frontera entre EU y México durante más de 20 años, con más de 100 comunidades, e implementé alrededor de 9 mil millones de dólares en infraestructura, principalmente servicios de agua y aguas residuales. Tengo relaciones, tengo conocimientos y me apasiona la misión de la institución”.

—¿Cómo crees que la frontera te ha cambiado y a tu trabajo en estos años?

—“Soy ingeniera por experiencia. Una de las cosas que he aprendido es que mi trabajo no se trata sólo de verter hormigón, instalar barras de refuerzo y mantener la infraestructura. El valor de mi trabajo proviene de tener un objetivo final: un resultado. Les daré un ejemplo: cuando se brinda a las personas un servicio de agua y aguas residuales por primera vez, el objetivo no es construir una instalación. Se trata de abordar una condición ambiental, cambiar el impacto en la salud que la acompaña. Creo que la frontera me ha cambiado en el sentido de que mi papel, a través de la ingeniería —y en este caso, con esta agencia—, y por medio de la diplomacia del agua, es beneficiar a los residentes de la frontera”.

—La defectuosa o inexistente infraestructura de aguas residuales en la frontera ha sido durante mucho tiempo una amenaza para la salud de las personas, pero también amenaza nuestros recursos hídricos compartidos. ¿Hay algún cambio de prioridades o métodos en la CILA que tomará para abordar esos riesgos?

—“Hay mucho trabajo que han realizado los comisionados anteriores. Aunque tenemos una nueva comisionada, todavía tenemos las mismas partes interesadas. Estamos trabajando en temas relacionados con la región de San Diego, en términos de flujos transfronterizos, o la región de Nogales. Aquí en El Paso, nuestros grandes problemas son los flujos transfronterizos de contaminación del agua, saneamiento y monumentos. Creo que muchas de las prioridades van más allá de una administración. Donde surgen diferencias, entra el liderazgo. Probablemente soy una de las comisionadas que más conocimiento ha tenido sobre la frontera. Siento que, aunque estoy aprendiendo sobre el puesto, también tengo una visión de lo que quiero hacer con la agencia”.

—¿Qué crees que puedes hacer con esta agencia?

—“Mi visión para esta organización es asegurar que nuestras instalaciones sean resistentes. Y tenemos las herramientas internas para mantener adecuadamente esas instalaciones. Eso se traduce en dinero. Porque al igual que todos los demás, tenemos una infraestructura en deterioro. Garantizar de que tengamos una infraestructura resistente es asegurarnos de que nuestras partes interesadas estén muy bien informadas sobre los riesgos en sus regiones y las necesidades. Y para que puedan abogar ante el Gobierno federal, de donde obtenemos nuestros fondos, para garantizar que esta institución pueda atender mejor sus necesidades”.

—¿Hubo algunas reducciones en el presupuesto en años anteriores. ¿Crees que tienes los recursos para desarrollar la infraestructura?

—“Obviamente, nunca hay suficiente dinero. En mi primer año en el cargo, realmente quiero hacer un plan de gestión de activos que incluya riesgo y resistencia. Nos ayudará a priorizar y responder a preguntas como “¿cuánto necesitamos? y ¿cuándo lo necesitamos?”

Entonces, ¿tenemos suficiente? No, no tenemos suficiente, nunca tenemos suficiente. ¿Tenemos lo que necesitamos en el momento que lo necesitamos? No puedo dar esa respuesta en este momento”.

—¿Cómo piensas enfrentar el desafío de menos agua en nuestros ríos binacionales debido al cambio climático?

—“Creo que eso es algo con lo que muchos de nosotros estamos lidiando en la industria del agua, no sólo aquí. Las ciudades han diversificado sus carteras de agua, no tienen únicamente una fuente de agua, tienen múltiples. El Paso es un gran ejemplo. Tienen agua salada, agua de río, su agua subterránea y agua reutilizada. Quiero trabajar con nuestras ciudades en ajustes y adoptar las mejores prácticas. ¿Qué podemos aprender unos de otros? La realidad es que gestionamos un recurso finito. La IBWC no tiene una cartera de agua diversificada, sólo tenemos un conjunto de agua en nuestra cartera. Nuestra capacidad de negociación está en el marco de los tratados y las actas. Hay mucho que podemos hacer. Hay un ejemplo perfecto de colaboración, en el río Colorado, donde se obtienen fondos provenientes de estados de Estados Unidos y México que conservan el agua, por lo que tenemos más agua en el río. Estamos aprovechando esa oportunidad, ahora tenemos que hacer que funcione. Tenemos que replicarlo”.

—¿Algo más sobre tu visión de la agencia que te gustaría compartir?

—“Esta frontera, esta región, es muy importante para EU desde un punto de vista económico. Existe una cooperación mutua en términos de desarrollo económico. La manufactura es el punto más obvio, pero el crecimiento cultural es otro factor. Quiero liderar una CILA que contribuya al crecimiento de la frontera, porque la frontera es importante”. 

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