El Paso

Promueven vacunas en adolescentes a través de incentivos

Se espera que la aprobación de la dosis en mayores de 16 aumente la tasa de inmunización

Molly Smith y Danielle Prokop/El Paso Matters

martes, 31 agosto 2021 | 06:00

El Paso Matters | Clínicas de inoculación en escuelas

En lugar de reunirse con su madre en la fila de autos al final de la jornada escolar en Horizon Middle School el martes por la tarde, Robert Beard la esperó en la cafetería. El alumno de octavo grado estaba allí para recibir su segunda dosis de la vacuna contra Covid-19.

Se sentó detrás de un biombo y emergió segundos después, luego se unió a su mamá en una de las mesas del almuerzo donde tenía que esperar unos minutos para asegurarse de que no tuviera una reacción adversa.

La perspectiva de obtener cuatro boletos gratis para un partido de El Paso Locomotive FC, por parte de los organizadores de la clínica de inmunizaciones, fue la principal motivación de Beard para recibir la vacuna. Una botella de agua gratis fue otra ventaja.

“Además, si recibes la vacuna, tienes un día libre sin clases (para descansar de los efectos secundarios)”, dijo Beard, de 13 años. “Así que adelante, hombre. Disfruta la libertad”.

Con el nuevo año escolar en marcha, los distritos escolares del Condado de El Paso están trabajando para aumentar las cifras de vacunación entre los adolescentes, que tienen las tasas de vacunación más bajas a nivel nacional. La vacuna Pfizer fue aprobada para uso de emergencia en niños de 12 a 15 años a principios de mayo.

Aunque la tasa para los adolescentes de El Paso es casi el doble de la tasa estatal del 33 por ciento para los de 12 a 15 años, todavía está por detrás de otros grupos de edad. 

Cambio de enfoque

La clínica del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Texas Tech en El Paso (TTUHSC), realizada el martes de la semana pasada en Horizon Middle School, es un ejemplo de cómo los distritos se asocian con los trabajadores de la salud para alentar a los estudiantes de secundaria y preparatoria a vacunarse.

El Paso, como muchas grandes ciudades de Texas, se ha alejado de la estructura de los grandes centros de vacunación después de que dejaron de atraer grandes multitudes cuando disminuyó la demanda. Los funcionarios de Salud ahora favorecen un enfoque de alcance más amplio en el que las familias pueden elegir entre diferentes lugares donde se sientan cómodos para vacunar a sus hijos.

“En lugar de centros, es una estrategia trabajar con clínicas, pediatras, consultorios y escuelas locales para vacunar a esos niños”, dijo Kristina Mena, decana de la Escuela de Salud Pública de UT Health en El Paso.

Este plan continuará a medida que las edades más jóvenes sean elegibles para la vacuna, dijo Mena.

Se espera que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) otorgue la autorización de uso de emergencia de la vacuna para niños de 5 a 11 años a fines del otoño.

Silvia Parada, quien acompañó a su hijo de 13 años, Santiago Parada, para su primera dosis el martes, dijo que la distancia y la comodidad con el entorno escolar fueron factores importantes en su decisión de vacunarlo allí. Horizon Middle School está a unas 22 millas de distancia del Centro de Convenciones de El Paso. Los estudiantes de Medicina de TTUHSC El Paso regresarán a la escuela intermedia el próximo mes para administrar segundas dosis.

Les da seguridad

El mayor riesgo de exposición al virus también está atrayendo a los estudiantes a las clínicas emergentes.

En una clínica del Centro Médico Universitario de El Paso, que se llevó a cabo en el campus de Canutlillo High School el 9 de agosto, durante la segunda semana de clases, la estudiante de primer año Natalia González, dijo que se sentía insegura al regresar a las clases presenciales sin la vacuna.

“Ha sido un poco difícil debido al brote en la escuela”, dijo González. “Es complicado concentrarse en la escuela, porque estás pensando qué pasaría si este niño tiene Covid-19 y no se lo ha dicho a nadie”.

Los casos positivos confirmados por laboratorio dentro del Distrito Escolar Independiente de Canutillo se duplicaron entre las dos primeras semanas de clases, según datos del Distrito. A partir de agosto 22, hubo 29 casos entre sus 6 mil 200 estudiantes y siete casos de empleados. Veintiséis del total de 36 personas que dieron positivo en la prueba no estaban vacunadas, señala el Distrito.

Dudas constantes

Aunque El Paso tiene algunas de las tasas generales de vacunación más altas del estado, con el 72% de la población de 12 años o más completamente vacunada, la vacilación persiste, incluso en los padres vacunados.

Una preocupación frecuente de los trabajadores de la salud que escuchan los padres es la de los posibles efectos secundarios a largo plazo de la vacuna, dijo Stephanie Woods, decana de la Escuela de Enfermería de TTUHSC El Paso.

“Es diferente cuando tomas esa decisión por ti mismo, en comparación con otra persona”, dijo Woods.

Patti Stanwick, la madre de Beard, no dudó en recibir su propia vacuna a principios de abril.

“Tengo amigos cercanos que han contraído Covid. Golpea muy cerca de casa”, dijo Stanwick. “Quiero protegerme, quiero proteger a mi familia y quiero proteger a mis amigos y mi comunidad. No quiero que más personas se enfermen”.

Fue su hijo quien terminó necesitando un poco de convencimiento, tuvieron una conversación a profundidad sobre los pros y los contras antes de su primer inyección, dijo Stanwick. 

A Beard le preocupaba sobre todo que la vacuna le doliera o se pudiera sentir mal después de recibirla. La fiebre es un efecto secundario normal, dijo Woods, y significa que la vacuna está funcionando. Beard experimentó el efecto secundario más incómodo, dolor en el brazo, que sólo duró alrededor de un día.

Los adolescentes cuyos padres no los presionan para que se vacunen no superarán su propia vacilación hasta que vean que sus amigos y compañeros de clase se vacunan, dijo Woods.

La experta considera que la aprobación total de la vacuna Pfizer, el 23 de agosto, en personas mayores de 16 años será un cambio hacia el aumento de la tasa de vacunación del país. Las escuelas pronto podrían comenzar a requerir la vacuna Covid-19, como lo hacen con otras inyecciones, como la hepatitis A y B y el sarampión, las paperas y la rubéola. La FDA está buscando la aprobación total para su uso en niños de 12 a 15 años.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, aprobó el miércoles pasado una orden ejecutiva que prohíbe a las entidades gubernamentales estatales y locales, como las escuelas, exigir la vacuna contra del coronavirus totalmente aprobada. Sin embargo, el Distrito Escolar Independiente de San Antonio exige que su personal esté completamente vacunado a mediados de octubre, lo que el fiscal general del estado está impugnando en la Corte.

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