El Paso

Prevención, clave contra enfermedades cardiacas

Cada año, cientos de miles de personas mueren a causa de problemas cardiovasculares en Estados Unidos

Jaime Torres / El Diario de El Paso

Jaime Torres Valadez / El Diario de El Paso

domingo, 07 febrero 2021 | 06:00

Como cada año y por iniciativa de la Asociación Americana del Corazón (AHA), el mes de febrero es destinado a crear conciencia de los riesgos que implica el no tener una cultura preventiva de las enfermedades cardiovasculares, que anualmente provocan la muerte de millones de personas en Estados Unidos y el mundo.

De acuerdo a los Centros de Control de Enfermedades (CDC), la enfermedad cardiaca es el asesino número uno entre los hombres y mujeres en los Estados Unidos; entre la comunidad hispana es el número dos, el cáncer esta ligeramente arriba.

De acuerdo a los especialistas una manera de ayudar a reducir el riesgo de enfermedad cardiaca es comiendo muchas frutas y verduras. La mayoría de las frutas y verduras están repletas de fibra que pueden ayudar a prevenir el colesterol alto. Comer más verduras frescas también ayudará a reducir la ingesta de sodio y posiblemente bajar la presión arterial.

Juan Escobar, cardiólogo del campus Sierra de los Hospitales de Providence, resaltó la importancia de promover una cultura preventiva de estas enfermedades.

“Es de suma importancia que estén informados para que detecten esos síntomas cardiacos. Es importante recibir tratamiento médico temprano y no ignorarlo”, dijo el especialista en enfermedades del corazón.

En el marco de la celebración de ‘Febrero el mes del corazón americano’ expresó que la presencia de la pandemia ha complicado aún más que la gente acuda a sus revisiones médicas regulares por temor de ser contagiada por el Covid-19.

“La pandemia ha tenido muchas consecuencias, lo primero es que los pacientes tienen miedo de acudir a los servicios médicos, tienen miedo de ir al hospital, tienen miedo de ver a las doctores, asistir a clínicas a revisión de rutina por miedo a enfermarse o contagiarse del coronavirus.

A manera de ejemplo manifestó que en días pasados recibió en su consultorio a una paciente que había tenido un infarto días antes en su casa y por temor a contraer el virus no acudió al hospital.

Recordó que al tratarla detectó un severo problema en sus arterias por lo que la canalizó de inmediato al hospital para una intervención quirúrgica de emergencia. “Ya habían pasado varios días y el infarto causó daño al músculo. Esta paciente pudo haber muerto en su casa”, dijo con preocupación.

Indicó que cuando una persona sufre un infarto debe acudir inmediatamente a servicios médicos para prevenir que las arterias causen daños al corazón. Entre más tiempo pase el riesgo de muerte es mayor, apuntó.

“Hay muchos pacientes que confunden estos síntomas y piensan que se trata de una molestia de agruras o un problema de indigestión y no acuden al doctor. Esas personas pueden estar teniendo infartos y pueden morir”, añadió, tras resaltar que en este caso la mujer tuvo muchos síntomas propios de un problema cardiaco y prácticamente los ignoró.

Recalcó que ante la presencia de un infarto los médicos tienen 90 minutos aproximadamente desde que el paciente llega al hospital para destapar la arteria con una intervención.

Reiteró que la pandemia del coronavirus ha causado que la gente tenga infartos y embolias a raíz de que el Covid tiene una fase inflamatoria que después de varios días provoca que la persona produzca coágulos en diferentes partes del cuerpo y a la postre se alojen en órganos vitales como el corazón, pulmones y cerebro.

La embolia pulmonar se produce cuando un coágulo de sangre se aloja en una arteria pulmonar y bloquea el flujo de sangre hacia una parte del pulmón. Los coágulos de sangre suelen originarse en las piernas y ascienden hacia el lado derecho del corazón para luego alojarse en los pulmones, explicó.

El médico internista alertó a la población diagnosticada con Covid y que se queda en casa para guardar la cuarentena. “Creo que la pandemia no ha sido bien manejada en este país al ordenar a la población contagiada a quedarse en casa. No estoy de acuerdo que se les diga que acudan al hospital sólo si empeoran y no puedan respirar, eso es muy peligroso para su salud”, enfatizó.

Según los especialistas, la enfermedad cardiaca y de los vasos sanguíneos incluye numerosos problemas, muchos de los cuales están relacionados con un proceso llamado aterosclerosis. La aterosclerosis es una condición que se desarrolla cuando una sustancia llamada placa se acumula en las paredes de las arterias.

Esta acumulación estrecha las arterias, dificultando el paso de la sangre. Si se forma un coágulo de sangre, puede bloquear el flujo de sangre y esto puede causar un ataque al corazón o un derrame cerebral, dijo Escobar.

El especialista, dijo que dentro de las enfermedades cardiovasculares la más común es el infarto y a raíz de esto la persona puede desarrollar una insuficiencia cardiaca, que es un problema más crónico, que viene después de tener un infarto o tener mucha presión sin control.

“Es cuando el corazón se pone débil, se agranda y eso trae consecuencias como la falta de aire, dolor de pecho, cansancio e hinchazón, entre otros síntomas”, agregó tras resaltar que el paciente debe ser trasladado al hospital, de lo contrario puede morir.

Añadió que hay otras fallas cardiacas menos comunes como fallas en las válvulas del corazón, problemas de infección del corazón derivadas también por el infarto o por la alta presión.

Indicó que gracias a la tecnología y al avance médico estas enfermedades pueden ser tratadas en los Hospitales de Providencia, campus Sierra ya que es uno de los pocos hospitales en los Estados Unidos certificado bajo la categoría ‘Heart Care’ que atiende todo el compendio de las enfermedades cardiacas.

Explicó que cuando hay una obstrucción en la sangre se realiza una angioplastia que consiste en meter un ‘globito’ en la arteria para expandirla y lograr que se abra para luego colocar un stent, un tubo pequeño y autoexpandible de metal para mantenerla abierta y no se vuelva a cerrar.

Señaló que cuando las personas tienen varias arterias tapadas se necesita una cirugía de corazón abierto, un procedimiento dirigido por un cirujano cardiaco. “Se ponen puentes, mejor conocidos como ‘bypass’, que son venas que se toman de las piernas para restaurar el flujo de sangre al músculo del corazón mediante la desviación de dicho flujo de sangre por fuera de una parte de una arteria bloqueada del corazón.

No obstante, y a pesar de que se cuenta con los especialistas y el equipo para atender este tipo de cirugías y emergencias, Escobar recalcó la importancia de educar a sus pacientes y crear una cultura preventiva y “enfocarse en prevenir el problema y no esperar a que venga el infarto… porque puede ser demasiado tarde”.

Como medidas preventivas recomendó: evitar el tabaco, hacer ejercicio, tener una dieta saludable, acudir a revisión médica con frecuencia y en el caso de sufrir diabetes o alta presión mantener bajo control los niveles de azúcar y colesterol. 

“Si la dieta no ha funcionado hay que acudir al médico, tomar medicinas y controlar los niveles del colesterol para evitar los problemas cardiacos”, dijo el doctor, tras apuntar que esto sí se puede prevenir, contrario a la genética que no se puede alterar ni controlar.