El Paso

Por tecnicismo demandan a USCIS

Aspirantes logran probar deficiencias de coordinación en su proceso

Cortesía / Aspirantes a ciudadanía logran probar deficiencias de coordinación en su proceso

Roberto Carrillo / El Diario de El Paso

lunes, 17 febrero 2020 | 06:00

Un tecnicismo que omitió el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) en el procesamiento de varias solicitudes de ciudadanía llevó a tres personas a entablar una demanda en su contra.

Lo que parecía un intento fallido para cumplir sus trámites de naturalización como ciudadanos estadounidenses, terminó con una ceremonia especial y otra a distancia para María Hernández y sus hijos, quienes tomaron acciones legales contra la mencionada agencia federal tras comprobar que los retrasos y negativas en sus procesos no tenían justificación legal.

Los tres diferentes casos de naturalización legítima se vieron afectados por un tecnicismo, mismo que llevó a los agentes que procesan solicitudes a negar el beneficio de ciudadanía en los casos de María y su hijo Víctor Manuel Reyes.

“La ley de inmigración es compleja y el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) puede cometer errores”, dijo la abogada Jeanne Morales, quien fue contratada por la familia Hernández.

Tras una exhaustiva revisión del caso, Morales demostró el error en que había incurrido la autoridad y estructuró la demanda en la Corte Federal del Distrito Oeste de Texas, en Midland.

En la querella se señala que funcionarios de USCIS fallaron en notificar a los demandantes que debían de presentar el formato de suplemento I-485, además de pagar una multa dentro de su proceso de ajuste migratorio.

“Es importante que si a alguien se le niega un beneficio indebidamente, se debe presentar un caso en un tribunal federal”, dijo la abogada, quien emplazó la demanda en contra del secretario interino del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, Kevin K. McAleenan, el procurador general de los Estados Unidos William P. Barr, y Kenneth T. Cuccinelli, director interino de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos.

La demanda también incluye a directivos del centro de servicio del USCIS, del Centro Nacional de Beneficios, de la Oficina de Campo del USCIS en El Paso y otros oficiales del USCIS que sirvieron en calidad de jueces en los procesos de naturalización de los demandantes.

“En estos casos el individuo obtiene el poder de la Corte Federal para proteger sus derechos y obtener sus beneficios”, afirmó Morales.

Limbo legal

Las fallas en el proceso de naturalización de María Hernández y sus hijos Víctor Manuel Reyes y Bertha Isabel Reyes, iniciaron cuando los oficiales le negaron el beneficio de naturalización de madre a hijo, pero dejó pendiente y sin notificación al de su hija, lo cual muestra un diferente criterio para cada solicitud.

Sin embargo, bajo el argumento de la ley la abogada de los demandantes logró que se revocara la decisión, y que María y Víctor Manuel tuvieran una ceremonia especial en la Corte Federal de Midland.

Creemos que el trabajo que realizó nuestra abogada hizo que ahora el juez encargado de la ceremonia nos recibiera sonriente y de muy buena manera al momento de jurar como ciudadanos estadounidenses”, dijo María.

“Los tiempos fueron un tema muy especial, ya que al entablar la demanda la intención de nuestra abogada no sólo era que nos otorgaran el beneficio, sino que tuviéramos tiempo para poder votar en los comicios en puerta”, sostuvo la nueva ciudadana estadounidense, quien participó en las elecciones primarias, 3 días después de naturalizarse.

Cabe mencionar que el criterio sobre la falta del formato de suplemento I-485 no fue aplicado en el expediente de Bertha Isabel Reyes, lo que asentó el error humano y de criterio al momento de que se presentaron los trámites, y que una vez interpuesta la demanda en los días siguientes se le dio una fecha de entrevista y juramentación a la hija de María, quien asistió a recibir su certificado de naturalización en El Paso, al mismo tiempo que su hermano y su madre lo hacían en Midland.

“Creo sin duda que el trabajo de mi abogada es algo que regularmente otros abogados no pelearían. No buscarían que la falla no está en el solicitante, sino en los oficiales que manejan diferentes criterios y que pueden cometer errores costosos, pero que pueden remediarse incluso en las cortes”, sostuvo María Hernández.