El Paso

Pierden mexicanas acceso al aborto legal por cierre fronterizo

Imposibilidad de cruzar aumenta las interrupciones clandestinas del embarazo y el riesgo a la salud

Ivanna Leos/ El Diario de El Paso

miércoles, 21 julio 2021 | 06:00

Cortesía | La clínica Hill Top cerró, su edificio está en venta

Las restricciones de viajes terrestres debido a la pandemia de Covid-19 no sólo han provocado estragos económicos en ambas comunidades fronterizas, sino que existen otros problemas sociales que enfrentan, especialmente, las mujeres fronterizas de Ciudad Juárez y El Paso.

Si bien las ciudades hermanas han sido conocidas a lo largo de los años por alimentar la economía binacional recíprocamente, en cuestiones sociales, el aborto legal también configuraba como una de las prácticas que las mujeres fronterizas y cualquier mujer gestante podía realizar al cruzar la frontera.

No obstante, en marzo de 2020 el gobernador de Texas, Greg Abbott, firmó una orden ejecutiva para detener todos los procedimientos médicos no esenciales, incluidos los abortos, con la intención de ahorrar el equipo de protección para la pandemia de coronavirus.

En septiembre de ese año, la clínica Hill Top Women’s Reproductive en El Paso fue la primera clínica en dejar de brindar el procedimiento médico, e incluso declararon que la pandemia fue la principal causa del cierre.

“Duró hasta que comenzaron las restricciones de Covid-19”, declaró la organización.

La Dr. Guillermina Núñez-Mchiri, directora de Estudios de Mujeres y Género, de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP), aseguró que, a pesar de la posibilidad en El Paso para la asistencia del aborto, era algo “difícil” de conseguir y las restricciones de cruces empeoró la situación.

“Las clínicas en el Paso han abierto y han cerrado. No ha sido fácil, esto ha significado que la mujer ha tenido que cruzar e ir Sunland Park en Nuevo México o a Albuquerque”, dijo Núñez-Mchiri.

“Una cosa es que existan las leyes y los servicios, pero cuando no existen entra la mujer en crisis y tiene que buscar la próxima ciudad o el próximo estado para asistirse”, añadió.

Nuevo México es uno de los pocos estados del país que no tiene restricciones sobre el aborto y es considerado por muchos como la “capital del aborto tardío”.

Por su parte, una maestra, activista y trabajadora de salud de Ciudad Juárez, quien pidió no ser identificada, explicó que la imposibilidad del cruce de las mujeres mexicanas no sólo afecta directamente la salud de las mujeres, sino que aumenta la probabilidad de abortos clandestinos.

“Las mujeres fronterizas que pueden cruzar a Estados Unidos tienen la ventaja de realizarse interrupciones del embarazo de manera segura en las clínicas de reproducción en El Paso”, dijo la activista.

“La imposibilidad de cruzar la frontera aumenta la cantidad de abortos clandestinos, que, si no son realizados de manera adecuada o con acompañamiento de quienes tengan la información para realizar abortos en casa, pueden agravar la salud de estas mujeres y generar complicaciones en el procedimiento, poniendo en vulnerabilidad su salud o la libertad a quien lo realiza”, añadió.

No obstante, el obispo de la Diócesis Católica de El Paso, Mark Seitz, aseguró que hablar de elección es algo “inapropiado” y “discriminatorio”.

“El lenguaje de la elección es realmente un nombre inapropiado. El acto de discriminación preeminente es matar a un niño en el útero, lo convertimos en algo menos que humano, que es lo que sucede con cualquier forma de discriminación”, dijo el obispo.

Cruzar para abortar

María, una juarense de 22 años y a quien se resguardará su identidad, dijo que en 2019 fue “afortunada” de poder cruzar la frontera y realizarse el procedimiento de forma legal en ese entonces.

“Me informé y me di cuenta de que, sólo cruzando al otro lado era legal y no habría ningún riesgo. Aunque mi situación económica no era muy buena, preferí conseguir el dinero de donde pude, que poner en riesgo mi vida”, dijo la juarense.

Explicó que, “para muchas”, ir a las clínicas de Estados Unidos es una opción debido a diversos factores económicos o de su situación migratoria.

“Yo tuve la suerte de poder ir a El Paso en ese entonces. Sé que muchas mujeres no pueden hacerlo y recurren a acompañamientos u otras condiciones precarias para realizarlo y que atentan contra su vida”, añadió.

En ese año, las clínicas de El Paso como Planned Parenthood  y Hill Top Women’s Reproductive aún operaban y recibían a miles de mujeres de Ciudad Juárez, Chihuahua, y Odessa, según las organizaciones.

Ahora, la Clínica Reproductiva de Mujeres de Sunland Park, Nuevo México es la única opción cerca para las mujeres fronterizas.

“Se robaron Planned Parenthood de El Paso, si ahora va a ser difícil para las paseñas, ya no sólo será cruzar y obtener el servicio para las demás”, dijo Núñez-Mchiri.

close
search