El Paso

Perseguidos en Guatemala, luchan por asilo en EU

Ambos son líderes mayas

Cortesía / Gaspar Cobo y Francisco Chávez

Roberto Carrillo / El Diario de El Paso

jueves, 29 abril 2021 | 06:00

La lucha de los migrantes mayas-ixil Gaspar Cobo y Francisco Chávez sigue dejando un precedente histórico, ya que ambos defensores de los derechos humanos mantienen su intento por obtener asilo en territorio estadounidense después de dejar su natal Guatemala en el año 2019.

Después de que Chávez sobrevivió a la masacre de 1982, posteriormente se convirtió en testigo clave en el caso contra el general Efraín Ríos Montt, en un hecho de violencia que la Comisión de Esclarecimiento Histórico de la Organización de las Naciones Unidas clasificó como “actos de genocidio”.

Por su parte Cobo, quien ha acompañado a testigos del juicio por genocidio, también se ha destacado como defensor de las tierras ancestrales mayas-ixil, al resistir la licencia que el Gobierno guatemalteco otorgó a la empresa estadounidense Double Crown Resources, Inc., dándole los derechos para extraer grandes reservas de barita que se encuentran en el subsuelo de los preciados territorios.

“No es raro que las personas que participaron en el juicio que atrajo la atención internacional y que testificaron para apoyar los cargos de genocidio, como el Sr. Chávez, sean blanco de vestigios del Gobierno de Ríos Montt y exlíderes militares”, dijo el abogado Carlos Spector, quien ha acompañado a ambos migrantes en su lucha por ser admitidos en los Estados Unidos en calidad de refugiados.

Tras salir de Guatemala en el 2019 bajo amenazas de muerte, Cobo y Chávez llegaron a México, donde sufrieron robos, vejaciones, amenazas y abandono en su camino a la frontera.

Sin embargo, tras dos intentos infructuosos de ser recibidos por las autoridades federales de los Estados Unidos, por fin fueron admitidos y liberados tras dos meses de detención y procesamiento en las instalaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

“El caso de Gaspar Cobo y Francisco Chávez es uno de los casos más significativos que he tenido en mi larga carrera como abogado de inmigración”, dijo Carlos Spector, quien sostendrá vía Zoom una conferencia de prensa a distancia el próximo viernes 29 de abril a la 1 de la tarde, hora de la montaña.  

El caso de ambos inmigrantes mayas-ixil está dejando un precedente histórico, que ahora incluso los pone como ejemplo de la manera en que se deben retomar los casos de testigos y sobrevivientes de genocidio en cualquier parte del mundo.

“Es un honor brindar a estos activistas de derechos humanos, increíblemente valientes, la representación legal de asilo político como un medio para ayudarlos a avanzar en sus esfuerzos para continuar buscando justicia para el pueblo maya-ixil”, sostuvo Spector.

Gaspar Cobo y Francisco Chávez apoyan el reconocimiento del genocidio armenio y buscan el reconocimiento formal de Estados Unidos del genocidio guatemalteco junto con reparaciones para 70 ancianos mayas-ixil que sirvieron como figuras centrales en los históricos juicios por genocidio.

Los fríos números de un informe de la Comisión de la Verdad de las Naciones Unidas registran que 200 mil personas murieron durante el conflicto, destacando el hecho de que el 83% de las víctimas eran mayas, además de que las fuerzas del Estado guatemalteco fueron responsables del 93% de estas muertes.

“Ellos no se ven a sí mismos como víctimas permanentes, sino como líderes activistas que seguirán luchando por la democratización de Guatemala y sus comunidades plurinacionales, así como por los derechos de las comunidades inmigrantes aquí en Estados Unidos”, dijo Spector sobre sus representados.

Junto a su abogado, Cobo y Chávez se presentaron en dos ocasiones en el puente internacional Paso del Norte en su intento para ingresar legalmente a Estados Unidos, pero fueron regresados a Ciudad Juárez bajo los estatutos del programa MPP (Migrant Protection Protocols) para permanecer en México, donde esperaron 17 meses.

 Aunque ambos encontraron refugio y vivienda en Ciudad Juárez, Chihuahua, en noviembre de 2020 fueron blanco de un grupo delictivo que los extorsionó, amenazó sus vidas y exigió dinero, situación que les obligó a huir, cambiar de residencia y dejar los trabajos temporales que habían conseguido para sobrevivir.

Los dos peticionarios de asilo fueron admitidos entonces en los Estados Unidos tras obtener un resultado positivo en su entrevista de “temor razonable” con el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS).  Tras su liberación, hoy en día trabajan en conjunto con Spector para preparar su audiencia de asilo, que podría determinar su residencia legal en los Estados Unidos.