El Paso

Paseños comparten enseñanzas que les dejó el 2020

Un movimiento histórico a favor de la justicia racial y unas elecciones convulsionadas, pero particularmente el surgimiento de una pandemia marcaron el año que acaba de terminar

Corrie Boudreaux / El Paso Matters / DaleAnn Fernandez, maestra de sexto grado, habla sobre los desafíos de la pandemia en su casa el 20 de diciembre

Rene Kladzyk / El Paso Matters

lunes, 04 enero 2021 | 06:00

Los eventos del 2020 sin lugar a dudas han cambiado nuestro mundo.

A través del tumulto de una pandemia global, un movimiento histórico a favor de la justicia racial, una volátil temporada electoral, hemos cambiado. Nuestras familias, comunidades, nuestro interior han encontrado maneras de adaptarse al nuevo y en ocasiones peligroso terreno de este año.

“Viendo hacia atrás, voy a recordar este como un año de extremos. Aunque no todos fueron extremos malos –el movimiento de justicia social fue algo increíble”, comentó Dale Ann Fernández, una maestra de Ciencias en Sun Ridge Middle School y madre de dos hijos.

El Paso Matters le pidió a nuestros lectores que compartieran sus reflexiones sobre el 2020: cómo los cambió, qué aprendieron y, de esas lecciones, cuáles esperan tener en mente en el 2021. Aunque las respuestas fueron variadas, surgieron los temas comunes. Algunas de las lecciones de este año lograron resonar, independientemente de la edad o estación en la vida.

Lo siguiente se obtuvo de entrevistas y de un sondeo abierto para nuestros lectores.

La importancia de cuidarnos unos a otros

El cambio más frecuente que describieron los paseños fue el valor que le dieron a su conexión con los demás: su familia, amigos y su comunidad.

Abraham Monteros, fundador y presidente de la Asociación de Vecindarios Chivas Town, dijo que la transformación más grande que atestiguó en este año fue un creciente sentido de unidad.

“Realmente nos cuidamos unos a otros. Vi mucha gente que dijo: ‘Si necesitas ir al supermercado, yo puedo ir por ti’”.  Personas ayudando unas a otras. Al igual que con mi familia, yo personalmente empecé a enviarle mensajes de texto a mi mamá más frecuentemente y la llamaba cada semana”, dijo Monteros.

Algunas familias de El Paso no tuvieron otra opción sino unirse más. Fernández comentó que la dinámica familiar entre ella, su esposo y sus dos hijos cambió dramáticamente como resultado de la pandemia.

“Antes, cuando algo sucedía nos alejábamos unos de los otros, ahora, tenemos que enfrenar eso ¡porque estamos todos juntos en la casa!”, dijo.

Durante el verano, Fernández comentó que ella y sus hijos empezaron a pasear mucho en bicicleta, mucho más que lo acostumbrado. Fernández, al igual que mucha gente, también empezó a sufrir depresión y ansiedad como resultado de la pandemia. Ella y su familia buscaron terapia, y Fernández comentó que había sido transformador.

“Ahora, la terapia familiar es lo mejor”, dijo. “Ha sido muy útil porque hemos podido escucharnos unos a otros y alguno de nosotros sirve como réferi”.

La familia de Fernández es tan unida en este momento que comentó que se pusieron un sobrenombre “Los Four-nandez”.

Resultados del sondeo

“Aprendí que estamos mucho más conectados y que nuestras vidas están mucho más entrelazadas de lo que hubiera imaginado. Lo que nos afecta a nosotros afecta a mi vecino y viceversa”, dijo Marco Covarrubias, de 36 años.

“La familia es todo lo que importa”, expresó Natalia (no dio su apellido), de 34 años.

“La importancia de cuidar unos de otros”, dijo John, de 61 años.

“Siento que se han fortalecido más las relaciones”, mencionó Marie, de 36 años.

“Mi familia, que estaba unida, ahora lo está más y dependemos cada vez más unos de otros que antes”, Mark Lusk de 71 años.

Mayor conciencia sobre las fallas de nuestra comunidad

Además de profundizar las conexiones entre las familias, amigos y vecinos, la plática también ha sido verdadera en ocasiones. La naturaleza de la pandemia del Covid-19 y el problema socio-político de este año dejó al descubierto las desigualdades fundamentales que moldean la nación, exponiendo a algunas comunidades a un mayor daño que otras, mayormente en la cuestión de la raza y la clase social.

Para Abeni Merriweather, una estudiante de UTEP de 19 años, quien es afroamericana, las protestas “Las Vidas de los Afroamericanos Importan” (Black Lives Matters) de este verano dejaron de manifiesto lo que ella ya sabía acerca de la potente fuerza del racismo en Estados Unidos y en El Paso.

“Cuando se habla acerca de los temas raciales que enfrenta la comunidad afroamericana, especialmente aquí en El Paso, de lo único que los líderes políticos hablan es acerca de la brutalidad policíaca y nosotros enfrentamos a mucho más que eso. La brutalidad policíaca es un tema importante, al igual que lo es la discriminación en el trabajo, así que, los colores, el sentimiento anti-afroamericano está enraizado dentro de la cultura, historia y comunidad de la ciudad”, dijo.

Merriweather expresó una mezcla de esperanza y frustración en lo que se refiere a las protestas generalizadas del verano: esperanza de que va a provocar un cambio verdadero y duradero, y frustración de que para muchas personas involucradas, su activismo fue conductual y breve.

Aunque Merriweather aclaró rápidamente que ella se ve a sí misma como una defensora en lugar de una activista, participó en el diálogo acerca de la injusticia racial en este año, usando su mejor destreza: las canciones.

Al estudiar una licenciatura en música comercial, Abeni es una hábil vocalista y compositora. Ella se inspiró para terminar de escribir un arreglo coral de la canción espiritual “Esperen un poco más” después del asesinato de Ahmaud Arbery.

“Algo en ese texto espiritual fue algo que verdaderamente ha tenido resonancia en mí en este momento, porque otra persona afroamericana fue asesinada injustamente a manos del racismo y se siente como si no hubiera nada qué hacer sino gritar y enojarse y hacer música”, comentó Merriweather.

En términos de la pandemia, los paseños expresaron frustración y enojo con su comunidad que no tomó lo suficientemente en serio los riesgos del Covid-19 o rechazaron la investigación de los expertos científicos.

“Es realmente aterrador porque la gente está riéndose de los científicos, la gente se ríe de la gente que usa mascarillas”, comentó Monteros, quien describió que está viendo en este año un creciente número de teorías de conspiración entre sus contactos de redes sociales.

Los riesgos de salud y el índice de fatalidades del Covid-19 han ocurrido a lo largo de la línea racial y económica. En El Paso, nueve de cada 10 muertes por Covid-19 han sido entre los miembros de la comunidad hispana, un índice desproporcionadamente alto comparado con el total de la población. A nivel nacional, los afroamericanos tienen 2.8 más probabilidades de morir de Covid-19 que los anglosajones y estadounidenses que no son hispanos.

Respuestas al sondeo

“Hemos tenido experiencias profundamente divididas sobre la equidad en el país y creo que la pandemia, como lo hacen todos los desastres naturales, se exacerba más por las desigualdades y todos los que no estuvieron directamente impactados por la pobreza realmente mostraron su desconexión con los problemas de la clase trabajadora”. Adri, sin apellido, de 27 años.

“Honestamente, me siento decepcionada de mi comunidad. Esperaba que la mayoría de nosotros estuviéramos en la misma página y ser racionales. La cantidad de ignorancia e irresponsabilidad que vi es inolvidable”. Daniela Chávez de 34 años.

“Las teorías de conspiración han descarrilado nuestra sociedad. Nosotros, que somos el país científicamente más avanzado en el mundo hemos sucumbido ante las mentiras infundadas”. Mario, sin apellido, de 48 años.

“He visto diferentes lados de personas que nunca pensé que vería. Me han mostrado qué tan responsables o irresponsables son. Es increíble cuántas de las personas que creías eran buenos amigos y verdaderamente inteligentes, sólo se preocupaban por ellos mismos; eso deja una gran moraleja”. Joshua Gandarilla de 24 años.

‘Aprovechar cada día’

En este año, los paseños aprendieron a no tomarse el día como algo seguro, porque mañana tampoco es algo seguro. “Vive cada día como si fuera el último” fue el lema para algunos paseños en este año, quienes respondieron a la amenaza existencial del Covid-19 reevaluando su lugar en el mundo, y ajustando su comportamiento para reflejar eso.

“Sentí que cada momento que tenía era muy preciado, desde el momento en que despierto hasta el momento en que me voy a dormir, y no quiero desperdiciar esto en ninguna otra cosa que no sea sentirme productivo. Siento realmente que necesito hacer algún impacto positivo”, dijo Monteros.

En ese espíritu, Monteros organizó un paseo del jamón en su vecindario en esta temporada navideña, para asegurarse que tantos miembros de la comunidad como fuera posible no tuvieran hambre en esta Navidad.

“Normalmente no salía y publicaba un video en Facebook y le preguntaba a la gente sobre la página de Chivas Town para hacer esto, pero cuando pasó todo esto, me dije: ‘¿por qué no? Hay que hacerlo’”, dijo.

“Normalmente no habría salido y publicado un video en Facebook, en cambio le habría pedido a la gente en la página de Chivas Town que hiciera esto, pero cuando pasó todo esto, me dije: ‘¿por qué no? Hay que hacerlo’”, dijo.

A través del esfuerzo que hizo Monteros, 75 familias de El Paso pudieron tener jamón para Navidad.

Del sondeo

“Me siento más inclinado a hacer las cosas en lugar de esperar ‘el momento adecuado’. Damos por sentado que tendremos tiempo

pero si esperamos para hacer algo podríamos perder la oportunidad de llevarlo a cabo”. Marie, sin apellido, de 36 años.

“El 2020 nos ha cambiado haciendo que apreciemos un poco más cada día. Y a no dar por sentado que tendremos tiempo para compartir”. Joshua Gandarilla, de 24 años.

“Me he dado cuenta de lo vulnerable que realmente somos (como sociedad y como comunidad) y voy a tratar de estar más presente y apreciar mi tiempo y a las personas que amo”. Daniela Chávez de 34 años.