Optimismo en cumbre México-EU

Relaciones comerciales binacionales alcanzan $1.7 billones diarios

Associated Press
sábado, 13 abril 2019 | 06:00
Associated Press

Mérida, Yucatán— Empresarios y políticos de México y Estados Unidos iniciaron ayer viernes una reunión para promover el comercio en una época en que las medidas de ambos gobiernos inquietan a los inversionistas, expresando su optimismo a pesar de la incertidumbre y las tensiones en torno a la frontera y la inmigración.

Las inversiones en México se han enfriado a la espera de la aprobación del nuevo pacto comercial entre Estados Unidos, México y Canadá (el T-MEC, la actualización del TLCAN), así como por otras preocupaciones por la economía global, y los asistentes consideran que la ratificación es una solución a eso.

El presidente y director general de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, Thomas Donohue, enfatizó el valor de la relación entre México y Estados Unidos, señalando que cada día los países comercian bienes por un valor de más de 1,700 millones de dólares y unas 500 mil personas cruzan legalmente su frontera compartida para trabajar, ir a la escuela o por turismo.

“Por eso hemos luchado tan vigorosamente para que se complete exitosamente el T-MEC”, dijo Donohue, “y mantendremos esa lucha hasta que el pacto se ratifique e implemente”. También pidió que Washington elimine los aranceles de acero y aluminio contra México y Canadá antes de que el Congreso sopese el acuerdo comercial.

En comentarios dirigidos a los ejecutivos y líderes políticos reunidos, Donohue expresó su duro rechazo a las recientes amenazas del presidente Donald Trump de cerrar la frontera Sur de Estados Unidos y sus advertencias contra los inmigrantes de que no lleguen porque “nuestro país está lleno”.

“Estados Unidos tiene la tasa de desempleo más baja en 65 años. Dicho de manera simple, se nos acabó la gente”, afirmó Donohue, y agregó que la comunidad comercial cabildea para expandir la fuerza laboral en Estados Unidos y para que se apruebe “una ley migratoria efectiva lo más pronto posible”.

El mensaje fue bien recibido por la audiencia mexicana.

“Acabamos de escuchar que Estados Unidos tiene dinero y le falta gente”, dijo Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial de México. No puede haber “una forma más clara de estar aliados”.

Las organizaciones de Donohue y Salazar Lomelín firmaron un acuerdo de cooperación al finalizar la reunión. El mismo viernes, la Cámara de Diputados de México aprobó una reforma laboral cuyo objetivo es asegurar que los trabajadores puedan votar libremente por su representación y contratos sindicales, un cambio necesario para que se apruebe el T-MEC.

Aunque Trump se retractó recientemente de su amenaza de cerrar la frontera Sur del país, el envío de contingentes de agentes fronterizos para hacer frente a una oleada de familias migrantes ha provocado largas esperas en los cruces entre ambas naciones norteamericanas, por lo que los conductores duermen en sus camiones de carga para no perder su lugar en la fila.

Las posibles alteraciones en la cadena de abastecimiento industrial transfronterizo preocupan a algunos en la reunión.

“Por motivos de control (el Gobierno) está echando mano de lo que sea necesario para movilizar el comercio, movilizar a la gente y bienes legal y eficientemente a través de nuestros puntos de entrada”, dijo Antonio Garza, ex embajador de Estados Unidos en México.

Laurence Fink, presidente y director general de la firma de gestión de inversiones BlackRock, habló de extensas oportunidades de inversión en México y pidió que ambos vecinos trabajaran juntos.

“Estoy muy entristecido por el rencor y la tensión que ha crecido entre nuestros países... el antagonismo entre nuestras naciones deshumaniza y genera exigencias, envenena el pozo de la oportunidad económica y debilita la visión que las empresas, los trabajadores y los inversionistas tienen sobre lo que realmente es posible”.